Adiós, muchachos; adiós, alumnos míos

Tras el recreo, entran los de 4º. Mi pesadilla: son 36. No me caben. Tenemos que hacer malabares con el exiguo espacio que le hemos robado a la biblioteca y los enrevesados protocolos anti covid que nos obligaron a implantar a principios de curso. Están como piojos en costura. Han tenido educación física y no … Sigue leyendo Adiós, muchachos; adiós, alumnos míos