El problema que se destila de la denuncia de este libro de memorias, el asunto que se denuncia, es cuánto hay de farsa en las relaciones personales. Sandra Petrignani (Piacenza, 1952) elige a los perros como eje vertebrador de la obra, pero lo que se deduce es el aprendizaje necesario para relacionarse con las personas, sobre todo con las parejas, aunque también con algún amigo íntimo. Con los perros las relaciones son más sinceras, especialmente para alguien que demuestra toda su sensibilidad en el cariño hacia las mascotas, entre las que también se incluye algún gato: «Y quién sabe, tal vez si hubiéramos llevado nosotros también una máscara habríamos encontrado el valor de seguir otro destino aunque solo fuera por el espacio de un día». El comentario, que surge a partir de una vivencia durante los multitudinarios carnavales de Venecia, podría ser también una metáfora acerca de nuestra actitud en las relaciones: gracias a las máscaras podemos disimular, podemos transformarnos, podemos eliminar de nuestro interior hasta los sentimientos de culpa, pues, al fin y al cabo, todo fue una actuación.
Autobiografía de mis perros es uno de esos libros que los autores consideran imprescindibles, pues algún capítulo ha quedado sin cerrar y les gustaría revisitarlo. Petrignani hace una demostración de sensibilidad a lo largo de cada página, en la que despliega un estilo funcional, más de registro que con intenciones expresivas. Su talento no está ahí, sino en la selección de episodios significativos, esos que uno atesora, esos que le han modelado y que, a la fuerza, no pueden haber significado nada malo. De hecho, las asociaciones y el orden nada cronológico que sigue, nos habla de una persona que por fin se da libertad a sí misma, y esa libertad, que no es la de las grandes aventuras, que es cotidiana, la comparte con el lector. Como comparte que el espíritu creativo tenga muchos vínculos con los catálogos de amores. Aunque el impulso, la chispa que ha encendido este motor, nos golpea hacia el final del libro, un episodio que no desvelaremos, pero que justifica con creces la necesidad de relatar a través de la compañía de las mascotas, mientras nos describe también la compañía de las mascotas. Petrignani en realidad está hablando de las dificultades de lo civilizatorio, lo que construimos los humanos, incluidas las relaciones, frente a lo natural de lo poco salvaje que se nos permite en las ciudades, que son los animales de compañía. Cada perro y cada gato ha sido una amistad fiel, constante, sin altibajos, sin farsa, sencilla, mientras que las de las personas están sujetas a demasiados desencuentros, a demasiados malentendidos, a demasiados despechos innecesarios.
Al final conviene poner en su sitio nuestras propias leyendas. Recordamos a cada persona que hemos conocido con una estatura que, sin darnos cuenta, hemos adjudicado. Conviene preguntarse si esa estatura es la que les corresponde, si hemos atinado en la creación de nuestros mitos, si la memoria acierta, si no nos convendría reconciliarnos ajustando nuestro pasado, que es tanto como decir los vínculos que fuimos creando y la calidad de esos vínculos. El problema, que Petrignani trata de solventar, es el de extraer la parte más tierna de cada relación y ponerla por delante de cualquier tipo de malestar. Sabemos que no existe posibilidad de decepción cuando hablamos de nuestros perros; sabemos que el único inconveniente que tiene su compañía es el dolor de la pérdida; sabemos que nos dirigen un cariño incondicional y que está justificadísimo eso de llamarlos el mejor amigo del hombre; ahora se trata de poner en su sitio, precisamente, a quienes deberíamos responder con la misma lealtad, a quienes deberíamos aprender el sentido de la amistad de estos animales. Autobiografía de mis perros es un libro sencillo sobre un tema que nos acompaña desde que el ser humano aprendió que somos seres tan pensantes como sintientes: por qué no cerramos las heridas que se provocaron en las relaciones con los demás.
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Autora: Sandra Petrignani. Título: Autobiografía de mis perros. Traducción: Andrés Catalán. Editorial: Nórdica. Venta: Todos tus libros.


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