Inicio > Libros > Narrativa > Lo que viene al final
Lo que viene al final

Uno se da cuenta de que ha vivido con escamas en los ojos cuando llega la hora en que debe afrontar desnudo lo que le queda por vivir. Se trata de la vejez y se trata de la relación directa con la muerte. Aquí lo han titulado Despedidas, pero en inglés el título que Julian Barnes (Leicester, 1946) elige para su último libro bien puede tener otros significados: Departure(s), que bien podría ser algo así como Partida(s), que no se antoja muy comercial. Pero a estas alturas, este no es un criterio para leer a Barnes, un autor que cuenta con un buen número de seguidores fieles, y al que deberían descubrir quienes todavía no se hayan atrevido a leerle. Lo más lamentable de este libro es que Barnes confiesa que será el último que escriba. Ya tiene edad para despedirse, para partir sin necesidad de cambiar los pies de sitio, y opta por una obra en la que se reflexiona sobre la senectud, las vísperas de la muerte, el amor y la memoria. En realidad vuelve a ser un libro muy vital, una celebración del pequeño acto de levantarse de la cama cada día para afrontar una nueva mañana. Barnes ha resultado ser uno de nuestros mejores compañeros en el oficio de vivir, y es con este espíritu con el que le leemos.

"Lo que trasluce el texto en estas páginas es la consagración de la amistad como el bien más preciado, como el motivo que sostiene en nosotros todo lo que ha merecido, merece y merecerá la pena vivir"

Despedidas comienza con una reflexión directa sobre la memoria, en la que no podía dejar de estar presente Proust. También un poco Virginia Woolf. A diferencia de los dos autores que tanto aprecia, el estilo de Barnes es directo, va al grano, no se enreda ni busca preciosismo. Es autobiográfico y sentimental, pero da la sensación de que escriba de una manera tan depurada que elimina toda tentación al exceso de estilo, lo cual le transforma en un escritor que sabe que hay que depurar el lenguaje, y en eso consiste su estilo. Es difícil poner una sola pega a la forma de escribir de Barnes, que funciona como el mecanismo de un reloj a disposición de los asuntos sobre los que quiere hablar. En este caso, y tras la memoria, será el amor de juventud, reflejado en una pareja de amigos universitarios, a los que él mismo presentó. Mientras tanto, mientras recuerda, tiene que hacerse consciente del desgaste de su cuerpo cuando le anuncian un cáncer en la sangre que, para mantenerlo a raya, le obligará a mantener una dosis de quimioterapia oral el resto de sus días. En realidad, lo que trasluce el texto en estas páginas es la consagración de la amistad como el bien más preciado, como el motivo que sostiene en nosotros todo lo que ha merecido, merece y merecerá la pena vivir.

"Todo lo que atañe a la muerte, al amor y a la memoria, a la condición humana, sigue siendo un tema sobre el que no se escribirá jamás la última palabra"

De hecho, Barnes pasará a continuación a reflexionar sobre el amor y las relaciones de pareja, sobre querer y quererse, sin olvidar que está narrando y que se está dirigiendo a unos lectores que le entienden y que quieren entenderle. Es entonces cuando nos damos cuenta de que, a lo largo de toda su obra, hemos estado leyendo a un autor que destaca por su inmensa capacidad de percepción. Tal vez sea esta cualidad la principal característica de su literatura: haber estado atento y saber cómo transmitirnos lo que ha ido descubriendo, separando el grano de la paja y sabiendo que al lector hay que sorprenderle respetando su inteligencia. Es entonces cuando termina por desvelar qué sucede con sus amigos, la pareja universitaria, que se separaron en la juventud y se reencuentran en la vejez, para volver a ser pareja a través, nuevamente, de la intervención de Barnes. El resultado, como en las últimas obras de este autor, es un libro híbrido, una obra que añade luz, pero sin deslumbrar, porque lo que hace es esclarecer, apartar tinieblas y mostrarnos que todo lo que atañe a la muerte, al amor y a la memoria, a la condición humana, sigue siendo un tema sobre el que no se escribirá jamás la última palabra.

—————————————

Autor: Julian Barnes. Título: Despedidas. Traducción: Jaime Zulaika. Editorial: Anagrama. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios