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Diseccionar la locura

Diseccionar la locura

Tal y como Sara Mesa anuncia en su introducción de El loco, explicar este ensayo, novela corta o, por no pillarnos los dedos, texto de Anne Serre, es imposible, pues concretarlo supone una traición a la obra. Por lo tanto, tengo un gran problema. ¿Cómo puedo escribir una reseña fiel al concepto de «no dejarse definir» del libro y que aun así sea capaz de encapsular su escurridiza esencia?

Supongo que me toca copiar a la narradora y empezar por el principio, diseccionar el objeto de mi miedo y, con suerte, escribir algo decente.

El loco de Anne Serre surge de la reflexión de la narradora sobre la carta de «EL LOCO» del Tarot de Marsella que esta tiene en su poder, un regalo de un amigo al que no le encontró sentido hasta diez años después. Cuando observa la carta de «EL LOCO», ella ve un vagabundo que «se pasea por colinas pobladas de hierba con su sombrero de bufón y su hatillo colgandero» (pág. 27). Este hatillo, o más bien la forma en que lo sujeta, es la primera de sus obsesiones, pues se posa en el hombro derecho a pesar de que la figura sujeta el hatillo con la mano izquierda, lo que para ella se convierte en un ejercicio acrobático incomprensible. La segunda obsesión es el animalillo indefinible que lo acompaña, el cual «es de un color espantoso, color carne, igual que el hatillo colgandero del LOCO […]» (pág. 28).

"El amor puede ser el corazón envuelto en seda que Mary Shelley guardaba en su escritorio. La depresión, las piedras con las que Virginia Woolf se llena los bolsillos"

Es importante empezar con esta descripción. Hay tantas barajas del tarot como artistas que desean dar su propia interpretación a unos símbolos que, aunque se ridiculicen por los acérrimos al racionalismo o se corrompan por aquellos que buscan aprovecharse de otros, llevan siglos acompañándonos y, por tanto, merecen su lugar en la cotidianeidad.

Olivia Segura cuenta en su ensayo Dinero y escritura que le fascinan esos lenguajes que las mujeres de su familia llevan años practicando a falta de una educación reglada, entre ellos las cartas, las monedas o las runas. Para ella, son un «ritual antiguo inmerso en significados» (pág. 96). Incluso cuenta que su cura para el insomnio había sido rezar, «construir relaciones entre mi persona y el mundo con la palabra» (pág. 97), lo cual se parece bastante a lo que la narradora de El loco hace con las distintas manifestaciones de «EL LOCO». A veces habla con él, otras lo evita, pero de alguna forma sus encuentros siempre conducen al descubrimiento de algo nuevo.

El tarot forma parte de nuestra historia de una forma única, pues es un lenguaje abierto a la interpretación que apela a esa parte de nosotros mismos que se expresa sin necesidad de palabras. El miedo, la pasión, la felicidad o la tristeza se manifiestan a través de temblores, sudoración, sonrisas o lágrimas. El amor puede ser el corazón envuelto en seda que Mary Shelley guardaba en su escritorio. La depresión, las piedras con las que Virginia Woolf se llena los bolsillos.

"El loco de Anne Serre es el lento y fugado análisis de una escritora sobre una figura que la atemoriza por emplear un lenguaje, unos movimientos y una compañía que ella no comprende"

Todos tenemos miedo a esa parte incontrolable tan difícil de traducir, de ahí que una de las primeras reflexiones que tenga la narradora sobre «EL LOCO» sea que, como figura mágica, se maneja en el lenguaje esotérico, el cual tiene poderes malignos. Los pensamientos que se narran a lo largo de la obra son los intentos de una escritora que trata de trasladar a «EL LOCO» de la fantasía a la realidad.

Sus herramientas, como adelantaba al comienzo, son la observación y la disección. Encuentra a «EL LOCO» como enemigo, como aliado, como compañero, como amante, etc. Comprueba que «EL LOCO» puede ser una misma, pues la escritora no es más que una loca que atrae a otros con sus narraciones. La loca intenta descifrar la esencia de «EL LOCO» caminando con su hatillo (en el que contiene pluma y papel) y la curiosidad como única compañía para ayudarla a comprender ese camino que atraviesa y la atraviesa a su vez.

El loco de Anne Serre es el lento y fugado análisis de una escritora sobre una figura que la atemoriza por emplear un lenguaje, unos movimientos y una compañía que ella no comprende. Es, en definitiva, el camino y la búsqueda de unas respuestas que tal vez nunca fueron para explicar algo ajeno a ella, sino a algo que temía enfrentar de sí misma.

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Autora: Anne Serre. Título: El loco. Traducción: Cristina Pineda Huertas. Editorial: Nórdica. Venta: Todos tus libros.

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