Para conmemorar el 90º aniversario de la Guerra Civil, José Ángel Mañas recrea en Zenda, día por día en esta sección, lo que aconteció en 1936, quizá el año más trascendental de toda la historia reciente de España.
Miércoles, 21 de octubre de 1936: Informe de Koltsov
Camarada Iósif:
Mi respuesta es que los republicanos de Azaña no pintan nada. La República está hoy en manos de Indalecio Prieto y Largo Caballero, dos socialistas que mantienen esa soterrada guerra por el control de su partido que tanto daño hace a la República.
He indagado en las razones por las cuales se tienen inquina, y he podido conocer la siguiente anécdota que me ha contando la camarada Pasionaria.
Formando parte ambos del Gobierno presidido por Azaña, se produjo la crisis total. Alcalá-Zamora, entonces presidente de la República, encargó al camarada Prieto formar Gobierno con la condición de incluir representantes lerrouxistas.
Según la camarada Pasionaria, el camarada Prieto estaba dispuesto. Pero Caballero se opuso. Argumentó que no le era posible dar entrada en el Gobierno a correligionarios de Lerroux, cabeza del hoy desaparecido Partido Radical. Le parecía un descrédito tenerlos en un Gobierno presidido por un socialista. Lerroux fue siempre combatido por su inmoralidad, y estaba marcado con el estigma de defender al banquero fascista Juan March.
La minoría parlamentaria siguió a Caballero, y el camarada Prieto hubo de declinar los poderes. Eso le llegó al alma. Y así un incidente de escasa importancia —un caso de amor propio— ha servido de motivo para causar grandes males a la República.
Desde entonces, el camarada Prieto aprovecha cualquier ocasión para alimentar un desencuentro que llegó a su clímax el pasado abril, cuando Caballero bloqueó el acceso de Prieto al Gobierno.
Los prietistas no dejan de difundir que Largo Caballero es el culpable de que no haya constituido el Gobierno con el que habría podido evitarse la guerra.
Por su parte, Caballero considera que el camarada Prieto es soberbio y envidioso. A mí he de decir que no me ha causado tan mala impresión. Estimo que su facha de burgués esconde una inteligencia aprovechable, y que haya procurado desposeer de autonomía a una minoría parlamentaria que mostró sus discrepancias con él es comprensible.
Los caballeristas siempre han luchado por esa independencia, procurando evitar verse subordinados a la autoridad de la Comisión Ejecutiva y el Comité Nacional, donde Prieto tiene incondicionales.
La guerra ha puesto un paréntesis en esa lucha interna, visto que Prieto acepta la presidencia de Largo Caballero, y que este le concede el control del ministerio de Marina. Pero es un equilibrio precario. La animadversión persiste, y a la menor ocasión se reavivará hasta que se destruyan entre sí. Mi opinión es que habría que alentar esta lucha interna para, una vez descartados los enemigos, pueda el Partido Comunista español ocupar el poder.
Los momentos actuales son propicios para que el Partido Comunista, a poco que juegue bien sus cartas, se haga con el control de la República y añada España a nuestro territorio de influencia. Ello en el momento de la previsible confrontación con Alemania, puede resultar incluso clave desde un punto de vista geopolítico…
(Carta interceptada por la Dirección General de Seguridad)

Sr. Mañas, es veraz está carta? Gracias por su magnífica labor. Su novela del año tiene todos los ingredientes de una gran obra.