Inicio > Poesía > 3 poemas y 1 diálogo de Francisco Layna Ranz

3 poemas y 1 diálogo de Francisco Layna Ranz

3 poemas y 1 diálogo de Francisco Layna Ranz

Francisco Layna Ranz es un poeta nacido en Madrid en 1958. Ha publicado cuatro libros de crítica y decenas de artículos. Es autor de los libros de poesía Y una sospecha, como un dedo (Madrid, Amargord 2016), Espíritu, hueso animal (RIL 2017), Tierra impar (RIL, 2018), Oración en 17 años (RIL, 2020), Historia parcial de los intentos (Poesía 2016-2019) (Arandurá, 2019), Vuelta e ida (plaquette) (RIL, 2022) En 2022 saldrá el primer volumen de su obra reunida, Nunca, mil y gigante. Presentamos una selección de textos de El perro y la calentura (trashumancia de los poetas americanos) (RIL, 2022).

***

Color y lenguaje son insuficientes

[a veces los poetas entienden que Dante jamás estuvo en el infierno]

Hay una orfandad ineludible,

su tenue parentesco

con las cosas que en

apariencia refiere.

También lo contingente

se entumece,

y ahí

surge

el miembro fantasma,

un panorama meloso

entre lo real y lo irreal.

 

Caín mata a su hermano Abel

a la salida de un gran club.

Su rostro se vuelve blanco,

igual que se decolora un tejido,

y toda su descendencia

es blanca desde entonces.

 

Siguiente consideración, apartado primero:

 

cuando el clan llega

y hay lumbre para todos

y la vieja Donde

cierra los ojos,

cuando eso sucede

Nathaniel Mackey

se levanta y como

mago sin piel ni silueta

une canción y cansancio.

***

Silver Jews habla del agua americana y David Berman envejece en Nashville cada vez que un número se olvida de sí mismo

[los poetas americanos se entristecen a destiempo.

Berman contrata a un detective para que lo investigue]

Error es una

palabra

antigua.

Sus iniciales

dan lugar,

localizan.

 

Pero esto

no quiere

decir

que

el código postal

sea una idea.

No lo es

por mucho

empeño

que ponga.

 

Tampoco dice

nada del día

que tal vez,

por qué no,

un hombre

siempre tiene

sudor bastante.

 

Cuando alguien

desaparece

la tiza es de

color amarillo.

 

En ese suelo

el cuerpo

es un buen

ejemplo.

 

Y la prohibición

alude a lo

que sucedió.

 

En 1576

proclamaba

el escéptico

que nada

se sabe.

La mera

descripción

del accidente.

 

Diga usted

en dos

palabras

el nombre

del hongo

más venenoso.

Y si fracasa

tendrá que

regresar.

 

La ergástula

del regreso

la prepararán

muchachos

con los dedos

entablillados.

 

Prohibido

que

sepan.

 

No queda

mucho tiempo

y llueve en

lo sucio y

todo adopta

la brisa

provisional,

almendrada,

de venta en

cualquier

oficina en

mitad del

calor.

La palabra

parabrisas

fue la primera

después de

rostro, manga,

error.

 

Es una evidencia

que no admite

otra vez

en el lenguaje

la pérdida

de líquido.

Avergonzarse

debiera ser

el verbo de

aquel dios.

 

Semejante amargura

solo es posible

en el país

que desconoce

el álgebra de

los antiguos

y de los

que creen.

 

Es hora de

incendiar

la calle

principal.

 

Tenemos, por tanto,

que estar de acuerdo

en la urgencia

de impulsar

el argumento.

 

No sé muy bien

la razón ni

tampoco

el modo

de decirlo.

Pero es

urgente.

***

Lo particular

[Timothy Donnelly es cliente del Deux ex Machina,

pero hoy prefiere caravana, hoguera y derrota]

La Aubane habla de los amantes que se separan.

Bastante menos rotunda es la Serenade,

canción que intenta la solvencia y remedio.

Dos movimientos lentos y dos minuetos

y todas las hermanas del planeta se recrean.

Pero hay que considerar, amiga Zoë,

que una se canta en la claridad que abre,

y anochece en la otra cuando algo no ha ido bien.

 

1346: el Concilio de París decreta

el rezo del avemaría al oscurecer.

La Encarnación supone que todo

suceda de un punto a otro.

Nada hubo excepto el suceso.

 

Adiós, adiós, adiós.

Lo análogo es un manotazo,

un estribillo en la amplitud,

¿Sirve decir reloj en posición

no necesariamente vertical?

¿Por qué y por qué también

se dice broche de oro

en lugar de decir arena?

 

Todo el mundo debería amar la arena,

sin excepción alguna y sin biografía.

 

En ese intervalo Zoë Hitzig admiraba a los

árboles porque allí el vapor parecía un velo.

Ahora, por contra, prefiere no pronunciarse.

 

En el último carromato, Matthew Dickman

le contesta: “tengo dos monedas de oro

en el bolsillo. 25 centavos de Nebraska y 5

centavos de ninguna parte, una para cada ojo”.

Tiene un hermano vivo y un hermano muerto,

si bien Zöe prefiere no pronunciarse.

 

Se resume en que el periodo solo

es posible si estamos nosotros

y el corazón y el hígado se nos rompen.

 

La ciencia forense obtiene ADN del despojo.

Por eso alguno de estos gitanos jóvenes

prefiere confundir la página y el escenario

y hacer de la hilera negra revuelo y hambre,

saltarín en la hoguera geométrica o saturnal.

 

La caravana se detiene, ayuda al barro.

Relumbra el frío con lealtad porque se necesitan.

Timothy Donnelly ofrece vodka y lee

en voz alta su poema “La nueva inteligencia”.

Trata de lo particular como resultado de la nada

con la que alguna vez nos conformaremos.

 

El dolor asegura su aislamiento a través de su resistencia al lenguaje,

y de esta naturaleza inefable se puede concluir un efecto gradual.

Nada hay en el mundo externo que coincida referencialmente.

Donnelly lo ha leído en el libro The Body in Pain de la profesora Elaine Scarry.

 

Duele. Trocanteritis. Cadera derecha.

Paracetamol 650 miligramos.

 

“El himno a la vida” es un poema de 16 páginas,

originado en la “Oración” que escribió Lou Andreas-Salomé.

El problema de la mayoría alcanza las 198 páginas,

y procede de Peter Unger, de la dispersión gradual de la lluvia

y de la fecundidad de la mente humana

para imaginar variaciones en el significado.

 

Casi nueve y media de la noche.

Los gitanos prenden la hoguera, orinan y cenan.

 

Antiguamente significaba camino

abierto rompiendo los obstáculos,

de ahí el participio pasado.

Más tarde rumbo o senda de campo.

***

Diálogo de la toalla y el sacrificio

Acto primero

Dice Violencia:

¿Habrá quien sonría en el cielo al oír los suplicios?

Hagan paso a las víctimas: Maloc, dios de los amonitas, espera en el sitial.
Hijos e hijas arrojados al fuego. Son los lugares altos de la consagración.
No conviene olvidarlo, por el bien de nuestras vidas y nuestros nombres.

Holocausto o víctima, según el humor del viento.
Depende de un tenue rictus, una mueca,
el dedo que suave acaricia los ojos del caracol.
Becerro y chivo después, ya en la puerta del tabernáculo.

[APARECE TOALLA, BLANCA, HÚMEDA. CAMINA SIN PISAR]

TOALLA:

El sacrificio puede proporcionar

  1. Olor agradable
  2. Harina sin levadura
  3. Imitación imperfecta

Dicho esto, todos cantan
que lo verdadero está
en el fuego esperado.

Mi vergüenza y mi deseo: esto es lo que yo ofrezco.

[APARECE SACRIFICIO, DESNUDO DE CINTURA. LA BOCA PINTADA
DE ARCILLA PORQUE CREE EN LO PRIMITIVO] 

SACRIFICIO:

No los devoró.
Prefirió que sus hijos
fueran el placer de
los recién llegados.

Y sí, admito que me
gusta confundir
voluntad y peinado.
Amor y Cervantes
de rodillas, lujurioso.

Vacuno, ovino y ave.

Yo ofrezco eso.

[SACRIFICIO RÍE PORQUE SABE QUE LA RISA
ES EFECTIVA SI SE SABE MIRAR]

TOALLA:

Sin embargo, yo quisiera ser tijera.

La abnegación sería remedio
si el primogénito tuviese
en la sed las piedras
que Dios olvidó.

Diez mil arroyos
de aceite…

[UN VENDEDOR DE BIBLIAS DIGITALES LLAMA A LA PUERTA]

TOALLA CONTINÚA:

Es cosa miserable considerar sucias
las córneas del esquizofrénico.

El agua de sus ojos procede del hielo,
también del alfiler y
de la profundidad
del alfiler.

Sacrificio debería llamarse Soberbia.
Clavícula Sin.
Distancia entre el Tobillo
y la Pasión.

No desea voluntades,
aunque sí otras zonas
del cuerpo.

¿A dónde conduce
todo lo que nunca
será, fue, es?

No hay fruta,
no hay respuesta.
No quedan
en el mundo
olores
rotos…

Dice Violencia:

En el exceso está el nombre. Ya lo dicen los exégetas: no hay ser sin convulsión, se vive gracias a la hostilidad. El ruido del mercurio cae sobre la nieve, y la derrite, es la tortura de una gota permanente. Poca cosa para tanto martirio.

Mientras, la condesa Pizarnik repasa el menú semanal de los escolares.

[SACRIFICIO HUNDE LOS OJOS. ES HERMOSO OÍRLE CRECER. JUEGA CON EL TELEFONO.
DICE CONSTANTEMENTE QUE LE GUSTA LA ROPA MAL HECHA] 

SACRIFICIO:

En Barcelona los machetes son caros.

Son preferibles
las manzanas
de oro,
oro del
Japón
imperial,

y las promesas.

¿Te escoció el chiste?

Pues lee los historiales, estudia los filósofos, mira los poetas… Gentiles, judíos, cristianos y moros, todos en esta concordia están.

TOALLA:

No sé que significa grano,
menos aún desafío.

No puedo, por tanto,
oponerme a tu
nombramiento,
a la torpeza,
a la foto
de tu garganta.
Al himno.

¿Crees
que es
verdad
lo que digo?

¿Sabías que Mompou
murió en 1987?

¿Quisieras tú escuchar
conmigo el Cant Magic?

[SACRIFICIO FUMA HACHIS Y BUSCA EN LA CENIZA
ALGUNA REFERENCIA A LA SALVACIÓN] 

SACRIFICIO:

Cuando vuelva.
Cuando tenga frío.
Cuando me convierta
en el sueño de los actores.

[EL AIRE TIENE EQUIVOCADA LA DIRECCIÓN POSTAL]

Dice Violencia a Voltaire:

Pero ¿quién pregunta, quién habla?

SACRIFICIO

If you want a new towel…

Please place your towel on the floor.

TOALLA

Quiero tener
tres lados
por si
tienes miedo.
Diez mil arroyos
de aceite…

SACRIFICIO

Tal vez si usted
o algún miembro
de su familia
tuviera hueso…

Tal vez
morderlos,
dibujar figuras
geométricas
en sus ojos…

Tal vez en el altar
me cubra y acepte
el lienzo,
me someta rendido
a la paciencia
del objeto.

[SACRIFICO SALTA A LA COMBA Y JADEA.
UNA VEZ MÁS, SUS AYUDANTES
DISPARAN A LA CAMPANA DE LA PLACA]

SACRIFICIO

Lo propio de la historia
es la rebelión y el asesinato.
Otros dirán que la impureza.

Por eso existo,
para calmar el enojo
que supuso el inicio
de la sucesión
y la temporalidad.

[TOALLA GUARDA CONSIGO PALABRAS Y PINCELES.
TIENE VERGÜENZA Y EL CORAZÓN BOCA ABAJO]

TOALLA

El destino de los griegos
es silencioso porque no
hay ley.

Por eso discrepo.
En el oráculo culpa
y maldición son
cuestiones genéticas.

¿Nadie va a preguntarme?

Por ejemplo: cerca de aquí,
un pastor asesina
a sus perros.

[DOS ESTRELLAS NEGRAS ATRAVIESAN LA PANTALLA DEL ORDENADOR.
SACRIFICIO PREFIERE QUE EN SUS MANOS EL MAR SEA OBEDIENTE]

Violencia y Voltaire se besan y reniegan del estudio, la explicación y el consejo.

Toalla está en el suelo.

2.8/5 (5 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest
0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios