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Cuando la ley ya no alcanza

Cuando la ley ya no alcanza

Sangre por sangre, de Ángel Luis Sarabia, no solo nos sumerge en una historia de venganza y justicia. No solo entretiene, sino que también nos invita a reflexionar sobre el dolor, la pérdida y la búsqueda de redención.

Lejos de limitarse a un relato lineal o a un simple thriller, el autor articula una estructura en tres escenarios: la venganza como respuesta íntima cuando el Estado fracasa, la lacra del terrorismo y la violencia política internacional. Los tres se entrelazan con precisión creciente, hasta confluir en un desenlace tan perturbador como coherente con la tesis moral que atraviesa toda la obra.

"La novela retrata ese mundo sin caricaturas: no hay monstruos unidimensionales, sino jóvenes desorientados, violencia ritualizada"

El primer escenario —y sin duda el más emocionalmente devastador— es el de Iván, un adolescente de dieciséis años cuya vida queda fracturada de manera irreversible al presenciar cómo ETA asesina a sus padres —el padre es policía— mediante una bomba lapa en el interior de su vehículo, en Baracaldo en 2005 cuando se disponían a llevarlo al colegio. La escena, narrada con una sobriedad casi ascética, evita cualquier tentación melodramática: no hay grandes discursos ni lágrimas explícitas, solo la violencia seca del hecho y el silencio posterior. Ese silencio será, de hecho, el verdadero acompañante de Iván durante el resto de su vida, con un paréntesis de cinco años como soldado profesional para autotratarse de su estrés postraumático. El reencuentro con un amigo de la infancia, en Madrid, ahora integrado en un grupo ultra vinculado al fútbol, funciona como una puerta peligrosa pero comprensible. La novela retrata ese mundo sin caricaturas: no hay monstruos unidimensionales, sino jóvenes desorientados, violencia ritualizada y una falsa sensación de pertenencia que resultaría letal para alguien como Iván si la continua.

El segundo gran escenario se centra en Rebeca, una antigua amiga de su padre, ahora abogada. Su reencuentro se produce en una comisaría en la que Iván y su amigo estaban detenidos a raíz de un partido de fútbol, y aquel solicitó a Rebeca como asistencia letrada. Este personaje, uno de los más complejos de la novela, introduce al lector en un terreno mucho más ambiguo. Rebeca ofrece a Iván un trabajo aparentemente anodino: realizar seguimientos sobre personas que perjudican a los clientes de su consultora mercantil. Iván acepta sin hacerse demasiadas preguntas. Lo que nunca llegará a saber es que Rebeca es una sayanim del Mossad y que, sin saberlo, está siguiendo a objetivos de la inteligencia israelí en Madrid. Aquí la novela vira hacia el espionaje internacional con una notable solvencia técnica y documental. Destaca especialmente la operación destinada a eliminar a uno de los principales financiadores del grupo terrorista más activo y mortal del Próximo Oriente, que reside en Madrid. Su narración fría y quirúrgica refuerza la idea de una justicia paralela, eficaz, despiadada y más que necesaria. Rebeca no es una heroína en el sentido clásico: es una profesional convencida de que ciertos males solo pueden erradicarse desde la sombra.

"La tesis de la novela queda así expuesta con crudeza: la legitimidad del “ojo por ojo y diente por diente” cuando el Estado se muestra incapaz de responder"

El tercer escenario, quizá el más inquietante, se centra en Argote, uno de los terroristas que participaron en el asesinato de los padres de Iván. Lejos de desaparecer tras el atentado inicial, Argote continúa su carrera criminal: un coche bomba abortado por la Guardia Civil en Collado Villalba y el asesinato de un concejal en Deusto en un restaurante, consolidan su perfil como asesino fanático implacable. Sin embargo, la novela introduce aquí un matiz crucial: sus discrepancias con la dirección de ETA. Esa fisura interna lo empuja a refugiarse en un país caribeño, protegido por la inercia de la impunidad internacional y dentro de un colectivo significativo de etarras huidos, al que pretende reactivar.

Es en este punto donde los tres hilos narrativos convergen de manera definitiva. Iván logra averiguar el paradero de Argote y comienza a planear su motivo vital desde que salió del hospital cinco años antes. No se trata de un arrebato, sino de una decisión fría, largamente incubada.

La tesis de la novela queda así expuesta con crudeza: la legitimidad del “ojo por ojo y diente por diente” cuando el Estado se muestra incapaz de responder y sólo practica el mutismo para absolver y pasar página sin leerla. No se ofrece consuelo ni respuestas fáciles porque la venganza no devuelve a los muertos ni cura el trauma, pero sí restablece, aunque sea de forma precaria, un orden moral subjetivo.

"Es un grito contra la promoción de la convivencia con amnesia, porque encubre pactos, carreras políticas y falsos equilibrios territoriales"

Con escenarios sólidamente construidos, personajes complejos y una prosa contenida pero eficaz, esta novela se sitúa en un territorio fronterizo entre el thriller de inteligencia y la tragedia íntima. Una lectura perturbadora, necesaria y valiente, que obliga al lector a preguntarse hasta dónde estamos dispuestos a aceptar las reglas del juego cuando la ley ya no alcanza. La novela está escrita con un estilo envolvente y emotivo, que captura la intensidad de los sentimientos del protagonista y la tensión de su misión. La narrativa fluye con un ritmo que mantiene al lector al borde de su asiento, ansioso por descubrir el desenlace.

Es un grito del autor contra un silencio espeso, promocionado como política de Estado para olvidar, y que cabalga entre la cobardía social y una estrategia política de gestión interesada del pasado. Es un grito contra la promoción de la convivencia con amnesia, porque encubre pactos, carreras políticas y falsos equilibrios territoriales. En definitiva, un cambio de cromos apestoso y maloliente. Y hoy, sin disparos en la nuca, sin coches bomba, el miedo cambió de forma y sigue intimidando: a través de la autocensura, en miradas esquivas, en homenajes aplazados y en nombres borrados del relato común.

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Autor: Ángel Luis Sarabia. Título: Sangre por sangre. Venta: Todostuslibros. Venta: Amazon.

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