Inicio > Poesía > 5 poemas de De repente, abril, de Caridad Gómez

5 poemas de De repente, abril, de Caridad Gómez

5 poemas de De repente, abril, de Caridad Gómez

Dice el también poeta Andrés García Cerdán que Caridad Gómez “convierte en canto de jilguero la tristeza”. A canto suena su poemario De repente, abril (Herso ediciones 2025). En él caben todos los amores. El amor de la madre, el amor a la ciudad —Madrid, por ejemplo— y ¿cómo no?, el desamor. Pero, ¿a quién pertenece el desamor? ¿A nosotros? ¿Al otro? En esa herida picotea, desde la belleza, la poeta. La saborea, la limpia y la recose.

El poemario de Caridad Gómez es un trazado perfecto: dolor-camino-cura. De la oscuridad a la luminosidad. Accede a la herida, le compone un canto y con su voz, la cura. La palabra le sirve a la poeta para dinamitar daños. Así compone y descompone desgarros para estrenar piel. La de las palabras, “su forma de vida”, asegura ella. Aquí tienen las suyas.

Zenda selecciona cinco poemas de De repente, abril.

***

RACHAS DE VIENTO

Un cartel anuncia “rachas de viento” en la autovía.
Amenaza peligro mas sé que puede ayudarme.
Sustento con firmeza el volante
y me encomiendo a él.

Necesito que no aplaque, que sople huracanado
y utilice toda su furia para llevarte.
Que origine un apagón eléctrico
y convierta la carretera
que conduce hasta ti en un camino
intransitable.

Y aun sabiendo que ni un huracán podría
quebrarte, le imploro que en la próxima
ráfaga te llevo lejos, muy lejos,
donde tú seas feliz y yo pueda salvarme.

***

BASTA

Demasiado tiempo a cielo descubierto
flotando a la deriva.
Demasiado tiempo a merced del viento
entre Caribdis y Escila.

Basta: quebranta la roca, traspasa el remolino,
Desafía al monstruo, busca la orilla.

Basta: mata el azar de alta mar, coge las riendas,
no va a hacerlo por ti la vida.

***

DE REPENTE, ABRIL

Caminas al borde de ti misma
con el corazón a tres grados bajo cero
sin brújulas para marcar el rumbo
con demonios en todas tus maletas.

Y de repente llega abril y asciende el
ritmo de la savia y de tu sangre.
Su lluvia arrasa con tus sombras;
su sol revoltoso ilumina tu alma y
bombea ilusiones como gotas de rocío.

De nuevo se abren las flores y la tierra
y recuerdas que la vida se hace con la risa;
que tarde o temprano todo pasa…

Y te descubres hilando versos
en los que ya no está él y notas cómo tus alas
se preparan cual aves migratorias de este mes.

***

EL OLOR DE MI MADRE

Mi madre huele a café recién hecho
y a sonrisa en la mañana.
Huele a las canciones de Al Bano,
a latido en la tierra, a custodia y a lavanda.

El olor de mi madre deshace el nudo
en la garganta; impregna de luz
al enfermo que cuida. Es esencia profunda que calma.

Mi madre huele a la sabiduría de sus libros,
a belleza inagotable. Huele a
todo cuanto me pasa.

El olor de mi madre me pone a salvo. Me salva.
Y yo solo pido, que más allá de las sombras,
me llegue siempre su aroma.

***

PRUNUS DULCIS

Avanzas por el campo con sosiego
como la lluvia que no cae,
como lo que no
mece el viento.
De fondo la risa de la infancia
y compruebas que hoy, al fin, no te has dejado
para luego.
Sin deudas pendientes te encuentras con el almendro
que, como tú, ha pasado por todas las estaciones
hasta ver brotar sus rosáceos pétalos.
La prontitud de su floración anuncia el fin del invierno.
Acaricias su tronco -joven todavía- y admiras la flor
que nace y que tiene por delante una vida.
Ya no duele la presencia de la tarde. Huele a horizonte.
Respiras el tiempo y se encharcan de calma tus pulmones.
Comprendes que la vida sucede en este instante,
admiras el esplendor de la flor del almendro
y ya no deseas nada que no sea el ahora.

—————————————

Autora: Caridad Gómez. Título: De repente, abril. Editorial: Herso ediciones. VentaTodos tus libros.

BIO

Caridad Gómez (1986) es Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia, donde también obtuvo el Máster Universitario en Formación del Profesorado. Comienza su trayectoria creativa en la adolescencia, recibiendo premios literarios de poesía y relato corto. Actualmente ejerce como profesora de Lengua Castellana y Literatura en Castilla-La Mancha. De repente, abril es su primer poemario.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios