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Balzac de segunda mano (y III)

Balzac de segunda mano (y III)
Obras sueltas

Si acudimos a una página mayorista de librerías de lance y ponemos Balzac como autor, aparecen casi 3.000 referencias sólo para España. Añadiendo Goriot –por señalar uno de los títulos emblemáticos– se sobrepasan las 200, varias docenas de ellas a un coste inferior a tres euros.

Mujeres lo bastante ricas, de PeriféricaHemos también de tener en cuenta que se comenzó a traducir a Balzac muy pronto, encontrándose ediciones españolas incluso anteriores a la muerte del propio autor; tal la imprenta de José Gaspar, que publicó El padre Goriot o La piel de zapa en 1845. Por otra parte, siguen apareciendo continuamente reediciones. Que algunas sean los viejos textos remozados con un formato o portada nueva por las casas más comerciales, como Penguin o Espasa; y otras nuevas traducciones encargadas por editoriales selectas (Reino de Redonda, Periférica), no hacen sino confirmar la apabullante vigencia de nuestro autor. No todo está perdido si Balzac nos sigue convocando.

Entendiendo, pues, que el problema no es de cantidad, ni de precio, ni de rango temporal, daremos algunas indicaciones imaginando la improbable figura del neófito que quisiera hacerse con una pequeña biblioteca donde figure, ya que no la obra completa, sí una impecable selección donde no falte ni uno de los best sellers balzaquianos. Estamos hablando de conocidísimas novelas, verdaderos comodines literarios, pues apenas hay editorial con una colección generalista que no tenga más de una en su catálogo: Eugenia Grandet, El padre Goriot, Las ilusiones perdidas, La piel de zapa, Un asunto tenebroso, Esplendores y miserias de las cortesanas, El coronel Chabert, El cura de Tours, Los chuanes, La prima Bette…

Hay dos editoriales a las que conviene mirar para encontrar buenas y baratas ediciones. Una, Calpe, veterana, creó en los años 20 la colección Universal, que con el tiempo daría lugar a la mítica Austral. Afortunadamente, todavía se encuentran en las librerías online muchos Balzac en ese formato pequeño, a veces con encuadernación editorial, que se llevan confortablemente en el bolsillo. Muy recomendables, y entre 1 y no más de 10 euros.

Eugenia Grandet. Edición de SiruelaLa siguiente referencia es Bruguera. A lo largo de décadas, en distintas presentaciones, ha editado mucha obra de Balzac, algunas –las que hay que buscar– con prólogo de Carlos Pujol. Tampoco pasan de los 10 o 15 euros.

Y los más recientes, seguramente mejores y más cuidados textos, pero otros precios a la altura del siglo XXI, en editoriales como Cátedra, Alba, Siruela, Reino de Redonda, Penguin, Pretextos… ya que las librerías convencionales tienen poca paciencia para aguantar novedades en las mesas, y son tantas las reediciones de Balzac que se han hecho en los últimos años, es recomendable siempre mirar en internet, aunque el libro en cuestión tenga pinta de recién sacado del horno.

El coronel Chabert, de BalzacPor ejemplo, hay al menos tres Eugenia Grandet relativamente recientes, una en Siruela, la de Austral remozada y otra en la editorial Simancas, con un formato un tanto original. Lo propio se podría decir de La piel de zapa o Padre Goriot, del que nos permitimos, entre varias, registrar una interesante versión de la Universidad Veracruzana de México. En el apartado de rarezas (en el sentido de infrecuentes) señalaríamos Los periodistas, editado por Comunicación Social E y P, o A la búsqueda del absoluto, por Nórdica. Dentro de la clase media (títulos que no son habituales, pero tampoco raros) resaltaremos El coronel Chabert, que ha merecido incorporarse a la cuidada selección de Reino de Redonda; El primo Pons en pulcra edición de Pre-Textos,  o la deliciosa novela La prima Bette, en Alba.

Finalmente, cómo no cerrar este homenaje con una referencia a un texto que destila esencias balzaquianas como pocos. Nos referimos a los Cuentos Droláticos, muy bien editados por Cabaret Voltaire, con todas las ilustraciones de Doré. Una muy antigua edición de la editorial Castella de Barcelona, hoy inencontrable, es la última vez, si no estamos equivocados, en que se respetaron título e ilustraciones. Desde entonces, con el nombre de Cuentos Libertinos (Bruguera) o mezclado con otras selecciones de relatos, estaba ahí, camuflado, esperando su momento que por fin ha llegado, aunque todavía no para las librerías de lance. Pero el que bucea en internet tiene donde elegir, y Balzac garantiza siempre el acierto.