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Chema Conesa

Uno de los referentes de la fotografía de nuestro país. Ese es para mí Chema Conesa. Fotógrafo, editor y comisario de exposiciones con una dilatada carrera y experiencia.

Tuve el placer de trabajar con él, en la edición de las fotografías para mi libro Guerreros Urbanos (Alfaguara-La Fábrica 2016). De esa forma conocí a una persona humilde, carismática, con esa mirada que penetra, y con ese afán de ayudar a los jóvenes fotógrafos, con sus consejos y empatía.

maestro de fotografos

Me recibe en su casa, me lleva a su zona de trabajo y allí descubro algo parecido a un “Museo Fotográfico”, allí están, más que obras fotográficas, sus archivos, sus cámaras antiguas, y libros, muchos libros.

Muchos negativos en los que trabaja para la edición de un próximo libro de un gran fotógrafo español.

Charlamos largo y tendido sobre fotografía y fotógrafos, sobre el arte y compartimos alguna experiencia laboral entre risas y algo de indignación en algún caso. No siempre es fácil el trabajo de un fotógrafo, a menudo solo se valora la foto, pero nunca lo que ha “costado” conseguirla.

Comentamos opiniones e impresiones sobre nuevas cámaras y material fotográfico, y sigo viendo en él esa ilusión que nunca se pierde cuando hay pasión en trabajar en lo que uno ama.

Conesa trabajando en su estudo

Aquí podéis saber más sobre Chema Conesa:

Se licenció en Filosofía y Letras y en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Se acercó al mundo de la fotografía a través de las imágenes de Cartier-Bresson.

Comenzó como periodista de la sección de deportes en el recién nacido diario El País, en 1976. Más adelante, su habilidad con la cámara le permitió ponerle palabras e imágenes a los acontecimientos de la joven democracia española. Ya por aquel entonces, su técnica se había perfeccionado y su particular mirada sobre la realidad se había comenzado a definir.

Es en los suplementos dominicales donde ha desarrollado gran parte de su carrera como retratista. Fue editor de El País como editor gráfico del País Semanal hasta 1995, cuando se incorporó a la redacción de El Mundo como subdirector de fotografía del suplemento dominical y en el año 2004 le encargaron la puesta en marcha de la revista femenina YoDona como director de imagen.

la camara de Chema Conesa

Además de su labor como fotógrafo, Chema Conesa es editor gráfico de libros y dirige la colección Photobolsillo: una serie de monografías de fotógrafos españoles editadas por La Fábrica Editorial. También es comisario de exposiciones de fotógrafos de la talla de Ramón Masats, Catalá Roca o Chema Madoz.

Ha impartido numerosos seminarios y conferencias y ha formado parte del jurado del Premio Nacional de Fotografía y del World Press Photo, del que es delegado para el descubrimiento de jóvenes talentos en España. Su contribución a la fotografía ha sido reconocida en PhotoEspaña 2010 con el Premio Bartolomé Ros a toda su trayectoria profesional y en 2011 con el Premio Cultura Comunidad de Madrid.

Nos recomienda este libro:

Años de vértigo (Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914) de Philipp Blom.

Entiendo la historia como una suma de acontecimientos que definen una época, y el libro Años de vértigo (Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914), de Philipp Blom, fue para mí ese hallazgo feliz que me transportó a una realidad en la que yo veo paralelismo con el mundo actual y sus incógnitas. Es una mirada a unos años excitantes en los que confluye la modernidad de los inventos técnicos con el derrumbe psíquico de toda una generación de hombres, descolocados ante el empuje de la liberación femenina, a la vez que el cuestionamiento del yo íntimo, se mira a la luz de las teorías de Sigmund Freud y su psicoanálisis. Esa misma búsqueda reflejada en el arte rupturista de Klimt, Egon Schiele o Picasso, arañando la modernidad en sus fórmulas expresivas. La huida hacia delante que supuso la política de enfrentamiento bélico que se tradujo en la Primera Guerra Mundial, inculcado por gobiernos débiles que se defendían de su decadencia e inmovilismo ante las nuevas ideas del recién estrenado siglo. Un análisis preclaro, que como siempre solo se puede hacer a posteriori, pero un manifiesto de que los hechos que modifican el mundo suelen producirse de forma encadenada. Nunca se suele recordar cómo empezaron, y cuándo se hace, suele resultar tarde para afrontar los hechos. ¿Os suena esto a algo?

philipp bloom