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Disparates, de Juan del Encina

Disparates, de Juan del Encina

Su cancionero está compuesto por poesía religiosa, alegórica de arte mayor, amorosa, burlesca y popular. A continuación reproduzco Disparates, de Juan del Encina.

Disparates, de Juan del Encina

Anoche de madrugada,
ya después de medio día,
vi venir en romería
una nube muy cargada;
y un broquel con una espada
en figura de ermitaño,
caballero en un escaño
con una ropa nesgada,
toda sana y muy resgada.

No después de mucho rato
vi venir un urinal
puesto de pontifical,
como tres en un zapato;
tras él vi venir un gato
cargado de verdolagas,
parce mihi sin bragas,
caballero en un gran pato
por hacer más aparato.

Y asomó por un cantón
el bueno de fray Mochuelo
tañendo con un mazuelo,
diciendo: muera Sansón
y vino kirie eleison
apretados bien los lomos,
con su ropeta de momos,
y una pega y un ratón,
danzando en un cangilón.

Levantose la sardina
muy soberbia, con un palo,
tras so libranos a malo,
por medio de una cortina:
y en un monte de cecina
vi cazar una tinaja,
y unos órganos de paja
atestados de cocina,
pescando sobre una encina.

Navegando vi venir
tres calabazas por tierra,
y una azuela y una sierra
tropezando por huir:
vino beatus vir
en una burra bermeja,
cargado de ropa vieja
con su vara de medir,
bostezando por dormir.

Vino Miércoles corvillo,
todo de jugo de cañas
y salieron las arañas
con garnachas de amarillo;
y después salió don Grillo
con el pie tirando barra,
y de envidia la cigarra,
con su capa sin capillo,
cabalgó en un argadillo.

Volteaban con cencerros
el invierno y el verano,
sendas hondas en la mano,
para derribar los puerros:
y una manada de perros
vi venir en procesión,
y hubieron gran división,
allá encima de unos cerros,
sobre el coger de los berros.

Requiem in aeternam vino
con su manto colorado,
compuesto en siniestro lado
con un pernil de tocino:
y en el medio del camino
atajóle el alleluya
diciendo: nadie no huya,
que si no tenéis padrino,
de pagar habéis el vino.

Todo aquesto ya pasado,
dando vueltas en un torno
vi la Luna dentro un horno
haciéndose pan pintado;
recordé por mi pecado,
sin vestidos ni camisa,
y todo muerto de risa
de me ver tan despojado
y sin blanca y sin cornado