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Homenaje a Alfonsina Storni

Homenaje a Alfonsina Storni

Cristina Rota, María Botto y Nur Levi rinden homenaje a la poetisa argentina Alfonsina Storni en el ciclo de poesía y música que regresa el 14 de mayo a la Sala Mirador de Madrid después de interrumpirse por la situación sanitaria.

El objetivo del espectáculo es que la música se fusione y eleve la «belleza de las palabras» de Alfonsina Storni, interpretadas por las actrices Cristina Rota, María Botto y Nur Levi, acompañadas por la música de Alejandro Pelayo.

La obra de Alfonsina Storni está marcada por la «inagotable denuncia» de las estructuras patriarcales que marcaron la realidad de su época, explica la producción, a cargo también de Cristina Rota. Se trata de un homenaje a una voz esencial de las letras latinoamericanas. Un ciclo de poesía, «Van pasando mujeres…», que indaga en la obra de esta poetisa modernista y vanguardista, resaltando no solo sus trabajos líricos sino también sus textos en prosa y su trabajo periodístico-literario.


Storni ha dejado testimonio de la lucha de una época y revela en sus textos los padecimientos del alma humana enmarañados dentro de los abusos del patriarcado. Entre sus textos se aprecian referencias a la enfermedad que marcó su vida y que la llevó al suicidio en el mar, al que se arrojó desde el Club Argentino de Mujeres, suceso que sirvió como inspiración para la canción «Alfonsina y el mar».

Tú me quieres blanca

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada .

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:

Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

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