Inicio > Libros > Narrativa > La verdad también se hereda

La verdad también se hereda

La verdad también se hereda

Resulta difícil salir de Amada Carlota sin la sensación de haber atravesado una historia profundamente dolorosa. La escritora y periodista Marta Robles construye un relato de secretos familiares, pero, sobre todo, de mujeres cuya vida otros han pretendido decidir.

Todo comienza de forma feroz. Mari Carmen, con apenas dieciséis años, da a luz en una clínica clandestina y apenas puede sostener a su hija unos minutos antes de que se la arrebaten. Después llega la imposición del silencio: debe asumir que esa niña nunca ha existido. Desde ese momento queda claro que estamos ante una historia sobre la capacidad del poder para intervenir en la identidad ajena, porque tan terrible resulta el robo de un bebé como el intento posterior de borrar incluso su recuerdo.

La trama atraviesa varias generaciones y avanza de la mano de Tony Roures, el carismático detective recurrente en la narrativa de Robles, que vuelve a actuar como hilo conductor de la investigación. Antes de Carlota está Magdalena, su madre, atrapada en una existencia que otros han diseñado para ella. Se casa muy joven con un hombre al que no ama y entra en una vida burguesa aparentemente privilegiada en la que, sin embargo, apenas puede decidir. Su marido y su entorno determinan qué esposa y qué madre debe ser. Durante años representa el modelo de mujer que se espera de ella, hasta que la distancia entre lo que aparenta y lo que desea se vuelve insoportable. La música se convierte entonces en uno de los pocos espacios en los que todavía consigue reconocerse.

"El franquismo no funciona únicamente como telón de fondo, sino como una estructura capaz de intervenir sobre cuerpos, maternidades, memorias e identidades"

Carlota, en cambio, estudia, llega a ser jueza e intenta construir una identidad propia. Sin embargo, decisiones tomadas por otros décadas atrás continúan condicionando su historia y su relación con la maternidad. A partir de ahí, el relato de los bebés robados se amplía hacia una reflexión más profunda sobre el dominio del cuerpo femenino y sobre la violencia entendida como mecanismo de apropiación y poder, una concepción que encuentra resonancias en el pensamiento de Rita Laura Segato sobre la violencia ejercida contra las mujeres.

Uno de los aspectos más destacables de Amada Carlota es que Robles no diluye determinados episodios históricos tras nombres ficticios, sino que los introduce de forma explícita en la narración. La novela recupera las teorías psiquiátricas y eugenésicas asociadas a Antonio Vallejo-Nájera, la persecución ideológica durante el franquismo y la separación de hijos e hijas de mujeres consideradas políticamente indeseables, al tiempo que recuerda la intervención de médicos, instituciones religiosas y estructuras de poder en prácticas de apropiación y ocultamiento. De este modo, el franquismo no funciona únicamente como telón de fondo, sino como una estructura capaz de intervenir sobre cuerpos, maternidades, memorias e identidades.

"Marta Robles entrelaza ficción, memoria histórica y violencia íntima sin ofrecer al lector demasiados refugios frente a aquello que decide contar"

La obra establece, además, un vínculo con la dictadura argentina y la apropiación de bebés nacidos en centros clandestinos de detención. Sin equiparar procesos históricos distintos, la novela señala una lógica inquietantemente parecida: la de un poder que se arroga el derecho a decidir quién puede criar, qué memoria debe transmitirse y hasta qué identidad puede conservar un niño.

En ese sentido, la novela trasciende el misterio que articula su argumento. Los secretos familiares, en lugar de permanecer anclados en el pasado, atraviesan generaciones y continúan condicionando a quienes ni siquiera participaron en los hechos que los originaron. La identidad aparece así como algo profundamente individual, pero también como una construcción atravesada por silencios, decisiones ajenas, mandatos sociales y memorias heredadas.

Con una escritura minuciosa que, por momentos, me ha resultado difícil de sostener ante la crudeza de lo narrado, Marta Robles entrelaza ficción, memoria histórica y violencia íntima sin ofrecer al lector demasiados refugios frente a aquello que decide contar. Amada Carlota es, en última instancia, una novela sobre la identidad, la memoria y el poder, pero también sobre una herida más íntima que reside en la dificultad de reconstruirse cuando otros han intentado apropiarse de tu historia y escribirla en tu lugar.

—————————————

Autora: Marta Robles. Título: Amada Carlota. Editorial: Espasa. Venta: Todos tus libros.

3.8/5 (4 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios