Inicio > Libros > Narrativa > GPS erróneo. ¡Vuélvase!

GPS erróneo. ¡Vuélvase!

GPS erróneo. ¡Vuélvase!

En el corazón de los Picos de Europa, entre iglesias medievales, leyendas ancestrales y pueblos aislados, aparece el cadáver de un artista. La semejanza con una muerte ocurrida meses antes hace temer que un asesino en serie esté actuando en la zona.

En este making of Carmen Macedo explica cómo escribió La Osa de Ándara (NdeNovela).

***

Si hay algo a lo que puedo responder de manera fehaciente en torno al proceso de creación de La Osa de Ándara es a cuándo surge el verdadero germen de la novela. Ante cualquier otra pregunta, incluso sobre aspectos claves de la ambientación, de los propios personajes o de la misma estructura de la obra, quizá pudiera responder con alguna inconsistencia y hasta con ambigüedades, porque muy pocas de todas las decisiones que toma una autora responden a un solo motivo. Y porque, a la postre, terminado el proyecto, la obra ya ha engullido el proceso hasta el punto de diluirlo incluso en el recuerdo de quien la creó. Pero al cuándo sí, sin fisuras: fue en un viaje a Liébana en abril de 2024, mientras dejaba atrás una Sevilla que bullía en plena Feria al calor de una primavera más cálida de lo normal, para sorpresa de nadie. Naturalmente que el trabajo previo estaba hecho, las primeras ideas más o menos claras y el proceso de documentación avanzado. Me encontraba todavía en esa fase tan perturbadora como esencial que podemos llamar “pensar la novela”.

Ese viaje al valle de Liébana y a los Picos de Europa no me descubrió sitios que no conociera ya, en su mayoría, pero sí lugares que pude mirar con ojos nuevos; ojos de quien pretende hacer viajar a otros. Y es que para mí la novela negra también fue siempre una literatura de viajes, y a eso aspiro: a escribir novelas que hagan moverse al lector, desear conocer, querer volver, viajar a través de las páginas del libro.

"Durante todo el proceso de escritura de La Osa de Ándara he vuelto una y otra vez a esa carpeta de inspiración y me he topado con la foto de la placa, que me ha interpelado como una metáfora de la propia escritura"

De esos días en Cantabria, conservo en los archivos del ordenador una carpeta con fotografías y vídeos que fui tomando como material para inspiración: iglesias medievales, fachadas, pueblos de postal, decenas de fotos de la montaña, platos exquisitos, nubes, árboles, carteles explicativos, parterres con flores de colores. Y, entre ellas, postrada sobre una pared de piedra, la imagen de una señal indicadora de calle sin salida bajo otra con la advertencia: «GPS erróneo. ¡Vuélvase!». Por suerte, hace tiempo que interioricé que la manera más recomendable de descubrir ciertos sitios, además de a través de los libros, es hacerlo por propios medios: caminando o en bicicleta. «Deben de ser muchos los que llegan hasta aquí en coche, confundidos por el navegador, como para que hayan colocado la señal», entendí entonces.

Durante todo el proceso de escritura de La Osa de Ándara he vuelto una y otra vez a esa carpeta de inspiración y me he topado con la foto de la placa, que me ha interpelado como una metáfora de la propia escritura. ¿Acaso no es esta un continuo ir y volver?, ¿no es advertir que ese no es el camino más veces de las que nos gustaría hasta que un día, mágicamente, todo fluye?

"Estos días de publicación son siempre un tiempo de reflexión en el que es inevitable relacionar todo estímulo con la propia obra"

El proceso de escritura de La Osa de Ándara, quizá por la propia exigencia de la trama, responde a lo que suele denominarse escritura mapa; es decir, se realiza previamente una escaleta en la que se plantea la estructura de la obra y en la que se trazan los acontecimientos más destacables que sucederán en cada capítulo, así como los puntos de giro y, tratándose de una novela policíaca, las pistas. Huelga decir que el autor suele ser poco fiel con su propia escaleta. En estos días en que la novela está aterrizando en librerías me doy cuenta, de hecho, de lo poco que la respeté, al mismo tiempo que reconozco el papel tan crucial que jugó, sobre todo, en los momentos de duda.

Y es que estos días de publicación son siempre un tiempo de reflexión en el que es inevitable relacionar todo estímulo con la propia obra. Ando ahora precisamente leyendo un ensayo sobre escritura y el oficio de escribir de Annie Dillard titulado La vida en la escritura. Afirma Dillard, y exhorta al autor: «El proceso no es nada; borra las trazas. El camino no es la obra». Pienso al leerlo en el proceso de escritura de La Osa de Ándara, que ha sido también un proyecto exigente en cuanto a la documentación, dado que la novela aborda realidades diversas: desde la mitología cántabra, el arte románico y la simbología medieval, hasta el rigor científico; incorporando en la trama técnicas de investigación y perfilación criminal. Y deseo que todas esas capas sean transparentes en las páginas del libro. Que todo este camino necesario del que aquí hablo quede al servicio de lo importante: la historia, que ya no es sino de los lectores.

—————————————

Autora: Carmen Macedo. Título: La Osa de Ándara. Editorial: NdeNovela. Venta: Todos tus libros.

5/5 (3 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios