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El mundo de Cayetana de Alba

Entre los grabados que dibujó Goya hay uno bastante curioso. Representa a la duquesa Cayetana de Alba sentada, sujetando sobre sus piernas a una niña mulata. Lo hace de forma maternal, apoyándola suavemente en su regazo. Ha reconocido Carmen Posadas que un día se encontró con esa imagen y entonces le surgió la idea de escribir esta novela, que iba a titular La hija de Cayetana. En ella se cuenta la historia de dos mujeres: la de quien ha sido la más famosa duquesa de Alba y la de Trinidad, la esclava que dio a luz una hija mientras viajaba de La Habana a Cádiz.

Aunque Carmen Posadas ha cultivado diversos géneros literarios, es una de las escritoras más representativas de la novela histórica, una de las tendencias fundamentales de la narrativa española contemporánea. En sus libros ha recreado siempre momentos claves de la Historia. En La cinta roja contó la vida de Teresa Cabarrús en medio de la crueldad de la Revolución Francesa. Y en El testigo invisible dejó constancia de cómo fue el final de los zares rusos, en un escenario en el que se entrelazan la primera guerra mundial, la revolución rusa, la detención de la familia imperial y su asesinato en Ekaterimburgo el 17 de julio de 1918.

"La hija de Cayetana tiene la novedad de tratar un tema bastante desconocido y vergonzante: el comercio de esclavos."

En esta última novela, La hija de Cayetana, sitúa la acción en un momento decisivo de la historia de España, con el timorato monarca Carlos IV en la Corte, la reina intrigante María Luisa de Parma, su protegido el primer ministro Godoy y el príncipe y futuro Fernando VII, que sería bautizado como “el deseado” y más tarde calificado como traidor. Es el paisaje de un país en decadencia, “en manos de administradores incompetentes”, según se califica en la página 126, mientras llegan desde el otro lado de los Pirineos los ecos turbulentos de la Revolución Francesa.

Sobre ese fondo histórico, la novela recrea el ambiente social de la época. De  forma que La hija de Cayetana posee una de las características claves que definen la literatura de esta escritora: la historia social es el escenario riguroso sobre el que se relatan las peripecias individuales de los protagonistas. La intrahistoria es el motivo fundamental del relato. Y esa intrahistoria cotidiana sirve para dibujar un fresco vivo de distintos ambientes: desde la Corte y los salones de la aristocracia, a las dependencias en las que trabajan los criados, las calles pobres o los tugurios de los santeros. De forma que la historia de la mulata María Luz, sirve como ardiz literario para dibujar esos mundos diversos que reflejan el tapiz social de España a finales del siglo XVIII.

Cayetana de Alba con una niña mulata, Goya

El relato es respetuoso con los sucesos históricos y es equilibrado en el retrato de los personajes, a pesar del contenido crítico y de la sátira que aporta la novela. En el centro de los personajes históricos se sitúa la duquesa Cayetana de Alba, que es tratada con mesura en el libro, aunque se recoge el juicio popular que la ha acompañado a veces: “¿por qué las llamarán nobles cuando no son más que pendones?” (pág. 434).

La parte de ficción de la novela se basa en la historia de la mulata María Luz y de su madre Trinidad, la esclava negra que en el libro lleva a cabo una tenaz búsqueda de su hija por el Madrid dieciochesco, desde que se la arrebataron al poco tiempo de nacer. Esas peripecias están contadas por la propia María Luz en 1845, años después de que ocurrieran los hechos que se narran. En ese relato, se emplean fugazmente algunos saltos temporales y materiales como cartas y artículos publicados en la prensa de la época; pero la narración se sustenta sobre todo en la tercera persona, con estilo indirecto a veces, y sobre el diálogo de los personajes.

La hija de Cayetana tiene la novedad de tratar un tema bastante desconocido y vergonzante: el comercio de esclavos. Se lee al final del libro que en el siglo XVIII más de seis millones fueron apresados en África y conducidos a América. En España no existen cifras de ese período concreto, pero en aquel tiempo tener un esclavo negro con librea o una doncella mulata eran signos de estatus social. En esta novela se cuenta cómo Cayetana rompió con esa actitud esclavista, en un gesto que transmite cierta rebeldía de modernidad.

Autor: Carmen Posadas. Título: La hija de Cayetana. Editorial: Espasa. 2016. Páginas: 518 páginas. Venta: Amazon y Fnac