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43 tuiteos sobre literatura (81): ‘Territorio comanche’

43 tuiteos sobre literatura (81): ‘Territorio comanche’

Esta semana Arturo Pérez-Reverte y José Luis Márquez conmemorarán 25 años de la publicación de ‘Territorio comanche’. Tuiteos de @perezreverte sobre la obra:

—RDeVillegas: Ahora me voy a ‘Territorio comanche’. ¿Alguna indicación, maestro?
—Nada especial. Excepto un recordatorio: Márquez es real. Barlés es real (o casi). Todo es real, y nadie me contó todo eso. Suerte.

—Dominguin: ¿Qué pasó en la realidad con el puente de Márquez?
—Lo volaron, pero Márquez no llegó a grabarlo. El lugar real se llamaba Petrinja.

—RDeVillegas: Estoy pasando miedo con ‘Territorio comanche’. Como se le ocurra volver al horror, vamos a tener una fuerte discusión. Cuídese.
—Descuide. No más territorios comanches. Entre ése y ‘El pintor de batallas’ agoté la materia publicable. La otra me la guardo.

—mekachis: Hola, ¿para cuándo una autobiografía? Creo que sería muy interesante.
—La autobiografía asomó la oreja en ‘Territorio comanche’ y ‘El pintor de batallas’. Como experiencia fue suficiente. Poca gana de repetir. Otro asunto es que a veces las cosas sirvan para escribir novelas. A veces tal cual y a veces manipuladas. Pero eso ya es literatura.

—myunusualworld: Estoy leyendo ‘Territorio comanche’. Gracias a usted vuelve a apasionarme la carrera de periodismo.
—Pues declino toda responsabilidad. Hoy no recomendaría estudiar periodismo a nadie.

—vermelloverd: Barlés y Márquez me arrastraron al ‘Territorio comanche’ la otra noche. Paso horas leyendo sobre el tema. ¿Alguna recomendación?
—Si quiere ir hasta las últimas consecuencias (allá usted), ‘El pintor de batallas’. Pero esa ya no es de pasar páginas deprisa.

—personalisima: ¿Por qué María Antonia Iglesias dijo lo que dijo en ‘La noria’ sobre ‘Territorio comanche’?
—Porque no le gustó nada el libro. Estaba muy mal acostumbrada. No le complacían los gamberretes incontrolados.

—rigomelendez: Me preguntaba, después de 21 años de guerra, ¿con qué fantasmas os habéis quedado?
—Con el fantasma de lo increíblemente hijo de puta que puede llegar a ser uno. Usted, yo, todos. El ser humano.

—PataLucrecia: A veces he pensado preguntarle lo que se ha callado de ‘Territorio comanche’. Tras leerle en ‘XL Semanal’ no sé si lo preguntaría.
—Pues me callé casi todo, la verdad. Pero poquito a poco va saliendo. Parte de ello. Sólo parte. Con otro cacho de eso escribí ‘El pintor de batallas’.

—Maimf: ¿Cree que ‘Territorio comanche’ no es para adolescentes de 14?
—Depende de los adolescentes, claro. Pero a los 14 es perfectamente legible, si quieren leerla.

—lorenapacho: ¿Qué lastres soltó con ella? Doy por sentado que algo de usted quedó en ese libro. Corríjame si me equivoco.
—’Territorio comanche’ fue cerrar una puerta. No podía irme sin contar cómo había sido. Sin que usted lo viera como yo lo veía.

—Flores_Asensio: Estoy haciendo un trabajo sobre ese libro. Me faltan escasas 100 palabras. ¿Alguna idea?
—Que considere que sólo el nombre de Barlés es inventado en ese libro. El resto es un trozo literal de mi memoria.

—Flores_Asensio: Muchas gracias, es un auténtico librazo, he disfrutado mucho leyéndolo. Un estudiante de periodismo. ¿Cómo está el panorama?
—Chungo. Pero cuando uno es bueno y pelea, a veces lo consigue. A veces. Suerte, amigo mío.

—SalvadorFCorts: Sobrecogedor. Me encantaría una versión extendida. ¡A ver si suena la flauta!
—Ese territorio ya está escrito y zanjado. La continuación fue ‘El pintor de batallas’. Ahora, sólo ficción. O que lo parezca.

—Adele_T1809: «A Márquez le gustaba vivir así, lejos de casa, de la comodidad, siempre de caza, en busca de imágenes». ¿Cree que lo echa de menos?
—A Márquez no es que lo eche de menos. Es que si no tuviera algo que tiene, a lo que se agarra, estaría en un manicomio. Cuando se jubiló y dejó la cámara, el mundo se detuvo para él. Es como un soldado viejo, soñando con guerras jóvenes. Tiene un cachorro al que ahora le dedica la vida. Ese cachorro lo salvó de volverse majareta. Es rubio, con ojos claros y la misma expresión dura de su padre. Tendrá la misma voz de carraca vieja. Y me enorgullece que le pusiera mi nombre al pequeño cabrón.

—Salivale1: He leído una entrevista en ‘La Verdad’ (Alicante) a un chico de Guadalajara llamado José Luis Márquez, reportero. ¡Interesante!
—Ese chico tiene sesenta y pico años ya, y es uno de los mejores cámaras de guerra del mundo. Y me honra ser su amigo.

—RGMaldo: ¿Qué horario de escritura tenía cuando no era solo la tecla su profesión?
—Cuando podía, entre viaje y viaje. Mucho teclazo nocturno. Hasta que escribí ‘Territorio comanche’ y me largué fue siempre así.

—naimalandia: Una curiosidad: ¿qué recuerdo guarda de Manu Leguineche? ¿Algún periodista al que admire? Un abrazo.
—De Leguineche guardo recuerdo entrañable. Al que más admiré es al cámara Márquez. Por eso le dediqué ‘Territorio comanche’.

—angelcaido09: Lo que yo daría por tomarme un café contigo y escuchar lo que me contaras.
—Si se lee ‘Territorio comanche’, le puede valer igual. Gracias por el interés, y un saludo.

—beco: Siento que la película ‘Harrison’s Flowers’ tiene partes calcadas de ‘Territorio comanche’. ¿La ha visto?
—Es que transcurre en Vukovar, cuando el asedio. Y el equipo de TVE, con Márquez, los compañeros y yo, estuvimos allí. Para ser exactos, nuestro equipo fue el último en salir de Vukovar antes del bloqueo total y el exterminio de los hombres.

—dfmartinez74: Su libro ‘El pintor de batallas’ es conmovedor, a propósito del tema.
—Intenté ahogar los diablos con ‘Territorio comanche’ y con ‘El pintor de batallas’, pero ya ve. Aquellos diablos saben nadar.

—JesGonzaLo: No tiene que ver, pero hace poco @ramonlobo me firmó ‘Territorio comanche’. Me falta la suya, maestro.
—Cuando nos topemos. Con mucho gusto.

—EnriqueG_8: ¿Podrías escribir tus memorias? Creo que sería interesante leer tus experiencias como reportero de guerra.
—¿Mis memorias?… Ya lo hice. Hace ahora veinte años justos, al dejar el periodismo. Se titulan ‘Territorio comanche’.

—galaneze: ¿Si volvieras a tener 20 años serías periodista de estas guerras actuales que hay en el mundo? ¿Contarías la verdad?
—No volvería a ser reportero. Perdí la fe. En cuanto a la verdad, ésa la conté siempre. En guerras es fácil. Basta decir lo que ves.

—ashbitelel: ¿Hay traducción al inglés de ‘Territorio comanche’?
—Creo recordar que no.

—todo_ira_bien: Una duda, @perezreverte: ¿el Hermann Tertsch que aparece en ‘Territorio comanche’ es este @hermanntertsch? Me he llevado una sorpresa. Gracias.
—El mismo. Entonces Hermann hacía otras cosas.
—hermanntertsch: Algunas o muchas de esas cosas las sigue haciendo. Cierto que no todas, jeje.

—GrumeteSoy: Reseña bibliográfica: ‘Territorio comanche’:
—(Arturo Pérez-Reverte ha retwitteado)

—canillasdepollo: Una guerra que marcó mi adolescencia. Desde ‘Territorio comanche’ me prometí visitar este puente. Gracias, @perezreverte.
—(Arturo Pérez-Reverte ha retwitteado)

—JoseGlezMartin: Es muy irónico que pongan ‘Territorio comanche’ en La2 de TVE, teniendo en cuenta lo crítico que es el libro con la casa.
—(Arturo Pérez-Reverte ha retwitteado)

—Georgeboxxx: Señor @perezreverte, ¿es verídica la historia del zapato de Ted Stanford en ‘Territorio comanche’?
—Lo es.

—jpartej: Hilo va. La historia de una famosa foto y de la fotógrafa que la hizo.
—La comparto con mucho gusto. La chiquitita rubia Caty no era amiga mía, pero sí bastante conocida. Nos cruzamos muchas veces en el Líbano a finales de los 70. Creo recordar en la menciono en ‘Territorio comanche’, junto a Corinne Dufka y otras mujeres valientes.

—mariofvoficial: ¿El final de ‘Territorio comanche’ se considera como abierto?
—Exactamente eso.

—profe_yo: Señor @perezreverte, tengo curiosidad por saber si esa oración es fruto de la imaginación del momento al escribir la novela o la escuchó in situ en los Balcanes. Quizá fue suya o quizá de Márquez o de algún otro. Gracias.
—La escuché allí.

—SantiagoSanB: Señor @perezreverte, ¿qué consejo le daría alguien que en estos tiempos esté «ad portas» de ser reportero de guerra? Sigue en pie eso de “Tres bombas más y nos largamos”?
—No me atrevería a aconsejarle nada, tantos años después. Sólo desearle una suerte que va a necesitar aún más de lo que yo la necesité. Son otros tiempos. En cuanto a lo de las tres bombas, ya no sigue en pie. Tal y como está el mundo, chulerías las justas.

—CiudadanoFran: Buenas noches, una pregunta: ¿cuando estaba cubriendo un conflicto cómo hacía para hacer llegar su crónica a la redacción, en una era sin Internet ni móviles? ¿Correo ordinario, fax…? Saludos.
—En periódicos, teletipo y teléfono. Luego, con la tele, vía satélite desde el centro más próximo. Si lee usted ‘Territorio comanche’ lo tendrá más claro. Un saludo.

—migsy_boy: Buenas noches. Estoy releyendo ‘Territorio comanche’ después de haber viajado por los Balcanes hace una semana, y no encuentro las grabaciones a las que hace referencia. ¿Existe alguna página donde poder ver todas sus crónicas? Gracias y saludos.
—No. Están en los archivos de TVE. Un saludo y gracias.

—Desconocidoxs: Yo solo he leído una obra suya y buf, se me hizo muy cuesta arriba. ‘Territorio comanche’.
—Pues olvídese de las otras, porque ésa es de las más amenas, y ya luego me fui espesando mucho. Es que ni lo intente. Gracias por el esfuerzo y un saludo.

—gervasanchez: Pasé unos días de septiembre de 1991 en Vukovar. Entré junto al equipo de TVE comandado por @perezreverte y el cámara José Luis Márquez por un maizal que estaba minado y nos alojamos en los baños subterráneos del hotel Dunav, destruido por los artilleros del ejército yugoslavo. Vukovar era la perla informativa. Era la ciudad croata más bombardeada y su cerco se iba cerrando cada día. Había oído historias increíbles sobre su capacidad de sufrimiento. Pero eran escasos los periodistas que habían estado allí. Supe que un equipo de TVE tenía intención de ir. Me presenté ante el camarógrafo, el mítico José Luis Márquez, que me trató con mucho respeto a pesar de que no nos conocíamos. “¿Hay posibilidad de ir con vosotros?”, le pregunté. “Tendrás que hablar con @perezreverte. Es el jefe”, me contestó mientras nos tomamos una cerveza. “Ni hablar. No me gusta ir con carga. Todo son problemas”, me cortó. Le dije que tenía experiencia en conflictos en América Latina, cuyas guerras llevaba cubriendo desde hacía siete años. @perezreverte bajó la guardia: «Podéis seguir nuestro coche hasta Osijek y allí decidimos”. El único camino libre para entrar en Vukovar era una peligrosa senda que transitaba entre maizales. Era bombardeada con regularidad por los artilleros yugoslavos y, además, estaba minada. Había que conocer muy bien las entradas para no caer en una trampa y saltar por los aires. Un vehículo de periodistas había sido acribillado horas antes. La furgoneta de TVE empezó a acelerar. Nos pusimos detrás a una distancia prudencial para no ser envueltos por la nube de polvo que iba levantando. A medida que nos acercábamos las explosiones eran más nítidas. Si hay alguien que nunca expresaba sus sentimientos ese era José Luis Márquez. Su manera sobresaliente de trabajar era digna de observar. Cuando los demás éramos incapaces de enfocar por la tensión y el miedo, él ponía el foco en el lugar preciso y tomaba unas imágenes únicas. El conductor de un vehículo había sido alcanzado por un francotirador en la cabeza. Su cuerpo parecía dormido sobre el volante. El boquete de entrada era muy nítido. La bala al salir había provocado graves destrozos en la cara. Yo estaba muy afectado por las continuas explosiones. José Luis Márquez enfocó el orificio y empezó a abrir el plano muy lentamente como sólo lo hace un maestro provisto de un gran pulso. La cámara recorrió unas casas destrozadas, se posó en la docena de cadáveres mojados y ahí se congeló. 40 segundos para la eternidad televisiva. Como ya he contado, teníamos que dormir en los baños subterráneos del hotel Dunav. Los soldados croatas, que entonces eran encantadores con los periodistas extranjeros, nos pasaron un par de botellas de whisky y otra de rakia, un licor local que recorre el gaznate como una brasa. Los yugoslavos tenían emplazadas sus baterías al otro lado del Danubio y habían decidido castigar la ciudad. Varios proyectiles impactaron directamente en las plantas superiores del hotel. El ruido era ensordecedor y las paredes se movían. No hacía falta beber para sentirse borracho. “No aguanto más. Me voy a arriba. Aquí es imposible dormir”, soltó @perezreverte de repente. Quince minutos después empecé a preocuparme y subí a buscarlo. Estaba tumbado en un lugar peligroso. Intenté convencerle de que bajase y me comprometí a ordenar silencio en los baños. Pero él se negó. “Pues me quedo aquí contigo y si me matan esta noche no te lo perdonaré nunca”, le dije en serio. Dos años después @perezreverte recogió este viaje y otros parecidos en su libro ‘Territorio comanche’, un relato que levantó muchas ampollas entre algunos compañeros.
—Qué tiempos, chaval. Cuando éramos jóvenes y, a veces, valientes. Gracias por el recordatorio. Bébete un rakia por Julio, Miguel y los otros compañeros que dejaron de fumar. Y deja el chaleco antibalas de segunda mano y cómprate uno nuevo. Un abrazo.

—FJavier2011: Hola. Recientemente he vuelto a leer Territorio Comanche. La voladura del puente es real? O es ficción. Saludos
—Real.

—gervasanchez: Sarajevo, escenario de un rodaje. El 8 de marzo de 1996 supe que @perezreverte volvía por fin a los Balcanes para preparar el rodaje de una película basada en su relato ‘Territorio comanche’. Le llamé a su casa antes de comer, me lo confirmó y me preguntó: «¿Quieres venir?». «Claro».

—juanjosorilluch: Distinguido maestro @perezreverte, disculpe las molestias. Dos magníficas novelas, sin duda, son ‘Territorio comanche’ y ‘El pintor de batallas’, con 15 años de recuerdos de guerras sin sentido. ¿Cuál sería la más sincera y cuál la más dura de evocar para Arturo Barlés? ¡Gracias!
—Las dos. Pero el pintor llega más lejos y más adentro.

—fernandorocabar: Don @perezreverte, me voy a los Balcanes, mochila al hombro, tres semanas. ¿Podría recomendarme una obra que me acompañe durante el viaje? Gracias.
—Hombre. si es mía, ‘Territorio comanche’. ¿Qué otra cosa le voy a decir?… Pero si quiere un libro importante y clásico, ‘Un puente sobre el Drina’, de Ivo Andric.

Con Márquez, la semana próxima, otra vez en territorio comanche.

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