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11 aforismos de Franz Kafka

Franz Kafka fue un escritor nacido en Praga en 1883. Su obra marca el inicio de la profunda renovación que experimentaría la novela europea en las primeras décadas del siglo XX. Dejó definitivamente atrás el realismo decimonónico al convertir sus narraciones en parábolas de  una enorme riqueza simbólica, protagonizadas por antihéroes extraviados en un mundo incomprensible. Sus novelas reflejan una realidad reconocible y cotidiana, pero sometida a inquietantes mutaciones que sumergen al lector en una asfixiante pesadilla, reflejo de las angustias e incertidumbres que asaltan al hombre contemporáneo. Algunas de sus obras más destacadas son La metamorfosis (1912), El proceso y El castillo (ambas publicadas póstumamente en 1925 y 1926 basándose en los manuscritos del autor), o el relato corto Un artista del hambre (1924). Muchos de sus textos han sido adaptados al cine por directores como Orson Wells o Rudolf Noelte, y han servido de inspiración para diversas obras de teatro como H & K, centrada en un hipotético encuentro entre Kafka y Hitler, de Silvia Peláez; o El proceso, un proyecto de teatro participativo que plantea una experiencia de inmersión transmedial creado por Belén Santa-Olalla (Stroke 114). La originalidad irreductible del autor le han valido a posteriori una posición casi mítica en la literatura contemporánea. Murió en Kierling, Austria, en 1924.

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A partir de cierto punto ya no hay vuelta atrás. Hay que llegar a ese punto.

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En la lucha entre el mundo y tú, ponte de parte del mundo.

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No es necesario que salgas de casa. Quédate sentado a tu mesa y escucha atentamente. No escuches siquiera, limítate a esperar. Ni siquiera esperes, simplemente quédate callado y solo. El mundo se te ofrecerá para que lo desenmascares, no puede evitarlo; extasiado, se contoneará ante ti.

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Cualquier cosa que me saque de entre las dos ruedas de molino que normalmente me machacan, representa para mí un alivio, a no ser que conlleve un excesivo dolor físico.

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Me he pasado la vida resistiéndome al placer de acabar con ella.

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Mantener la calma; alejarse al máximo de las exigencias de la pasión; conocer la corriente y a partir de ahí nadar contra ella; nadar contra la corriente por el placer de dejarse llevar.

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Una jaula fue en busca de un ave.

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No permitas que el Mal te haga creer que puedes tener secretos frente a él.

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Del verdadero enemigo te llega una valentía ilimitada.

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Comprender la fortuna de que el suelo que pisas no puede ser más grande que los dos pies que lo cubren.

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¿Cómo alegrarse del mundo sino cuando se refugia uno en él?

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