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5 poemas de Monólogo con una difunta, de Emilio José Serrano Loba

5 poemas de Monólogo con una difunta, de Emilio José Serrano Loba

Hay rotos que no se recuperan. Se quedan fijos en la memoria y, desde ella, impregnan la experiencia entera del mundo. La mente herida intenta reorganizar lo vivido, volverlo habitable, mientras busca una cicatriz que nunca termina de asentarse. Monólogo con una difunta nace de ese forcejeo. Construido en actos, como si el yo poético se supiera atrapado en una representación íntima y devastadora, el libro convierte la pérdida en lenguaje. Aquí, el recuerdo es materia viva y se reconoce al dolor como una forma de conciencia.

Zenda comparte cinco poemas de Monólogo con una difunta, de Emilio José Serrano Loba (La Fea Burguesía).

***

BURIED ALIVE

He abierto un hueco en la tierra,
entre la turba helada de mis recuerdos.
Estos que me hacen y consumen,
los ávaros, que me crean y deshacen.

He cavado un hoyo
en lo más hondo de mi garganta
y he visto aflorar
mariposas y cuervos,
destellos que se fijaron en lo más blando,
atrás, en los ojos de un cometa muerto.

De este foso fresco
se me iba tierna la vida
que ya no era futuro y valía
todo un universo.
Se fue tanto y fue tan poco
lo que jalaron mis alientos
que le hice un cementerio.

Egoista, maldito, marchito
le construí con ladrillo
de mis negros huesos
este aljibe de silencio,
esta sonrisa enterrada
de hombre muerto.

***

LA CALIMA DE ENERO

Florecen blancos los labios
en la tierra de muerto
Abrigan de tus inviernos
mi pecho ronco, abierto
Vuelan plumas y huesos
buscan poner fin a otro entuerto.

Ruiseñores que mecen sus cajas de viento
en las ramas peladas y sombras de testamento
sin distinguir lo que será hoja
de aquello que fue negro verano,
de tan parecidos y etéreos.

Así ocurre en tumbas abiertas,
en mentes prendidas de perchas
y en los cuerpos deshabitados.
Ocurre que sucede y se sucede
una procesión lenta
de alegrías difuntas y penas anticipadas.
Tú, tú no seas nunca percha,
no profeses veneración
a este culto muerto.
Se lirio fuerte, tormenta de plumas,
se solo tan ligera que no te puedan enterrar.

***

EL CLAUSTRO DE PENROSE

Me quedan dos puertas.
Una conduce al convento,
la otra a tu cuarto,
o solo a tu cuerpo.
Ya no distingo
meta y destino.
Voy a dar un paso en falso
al convento en el que guardo
este umbral de madera y sepia,
al cuarto donde encuentro
el sufrimiento naranja con
que escribo este bobo lamento.

***

EMPEZÓ CON UN TITÁN

Prometeo
en toda su historia
vertió una sola lágrima.

Él, padre
de un mundo estéril,
dejó cristalizar
y amó cada faceta
de aquella gota negra.
Fue volcánico su deseo
de panacea y bendición,
el pilar con que quiso
dar remedio
a su error.

Como poeta inútil
que vive del bronco dolor
en este pecho de almendro,
desde el que una vez
el titán
nos regaló el más maldito
don.

***

ALGUIEN NOS SALVARÁ

Dicen que
alguien nos salvará.
Será anatema,
milagro y proverbio.
Alguien tendrá
que salvarnos.
Disney no concibe
un final tan gris.
Nos preguntamos,
¿y si nadie nos salva?
A Disney le faltó
honradez y humildad.
El capital ni salva
ni dice jamás la verdad.
Pero dicen que
alguien nos salvará.
A creer. ¿Si no qué?
Nadie traga tan amargo café.

—————————————

Autor: Emilio José Serrano Loba. Título: Monólogo con una difunta. Editorial: La Fea Burguesía. Venta: Todos tus libros.

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