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7 grandes poetas mexicanos

Este viernes, dentro de la sección  sección No son todos los que están, presentamos la lista de siete grandes poetas mexicanos cuya obra bien podría ser considerada como clásica o influyente en las generaciones actuales de poetas de su país. Pasen y lean. Estos son los que están esta semana, y los que no, ya llegarán.

******

ROSARIO CASTELLANOS

Rosario Castellanos fue una poeta, narradora y ensayista nacida en México D.F. en 1925. Al poco de nacer su familia se trasladó a Chiapas, donde se crio y estudió hasta los 16 años, momento en que regresó a la capital. Ejerció numerosos cargos docentes, impartiendo clases en distintas instituciones y universidades, hasta ser profesora invitada en la Universidad de Jerusalén, donde permaneció también en condición de embajadora tres años hasta su muerte en 1974. En 1958 obtuvo el Premio Chiapas por la novela Balún Canán; y en 1961 el Premio Xavier Villaurrutia por el compendio de relatos Ciudad Real. También era conocida su faceta de ensayista y crítica literaria, siendo colaboradora de diversos medios, entre los que destaca la revista especializada Excélsior. En poesía destacan libros como Trayectoria del polvo (1948), Apuntes para una declaración de fe (1948) De la vigilia estéril (1950), El rescate del mundo (1952), Al pie de la letra (1959) o Poesía no eres tú: obra poética, 1948-1971 (Fondo de Cultura Económica, 1972). Falleció en Tel Aviv, Israel, el 7 de agosto de 1974.

Elegía

Nunca, como a tu lado, fui de piedra.

Y yo que me soñaba nube, agua,
aire sobre la hoja,
fuego de mil cambiantes llamaradas,
sólo supe yacer,

pesar, que es lo que sabe hacer la piedra
alrededor del cuello del ahogado.

*** 

Desamor

Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.

Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.

Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado
a la fosa común.

***

EFRAÍN HUERTA 

Efraín Huerta fue un poeta nacido en Guanajuato, México, en 1914. Periodista y crítico cinematográfico, perteneció a la Generación de Taller, grupo marcado por la Guerra Civil Española que fundó la revista homónima 1938 por Alberto Quintero Álvarez, Rafael Solana y el propio. Fue el director editorial hasta el quinto número, publicado en octubre de 1939. A partir de ese momento Octavio Paz se quedó a cargo hasta 1941, fecha de publicación del último numero. Todos surgieron en medio de un clima político complejo durante la primera mitad del siglo XX y les unía una marcada consciencia social. La poesía de Efraín Huerta, a veces revolucionaria y otras tierna, está impregnada de sentimientos extremos que fluctúan entre la protesta y el amor. De sus libros publicados vale la pena mencionar, Fábula, Géminis, Metáfora y Pájaro Cascabel.
Murió en la Ciudad de México en 1982. Fue políticamente muy activo y defensor de la República Española. Creó una nueva criatura poética a la que bautizó como «poemínimo”.

XII.
PROTAGÓRICA

El
Hambre
Es
La medida
De todas
Las
Cosas 

*** 

XXI.
SALVAJEZ

Todos
Los lunes
Descubro
Que llegué
Muy tarde
A mi
Fin
De
Semana

 

Efraín Huerta

***

 MARGARITA MICHELENA

Margarita Michelena fue una poeta, crítica literaria, periodista y traductora nacida en Pachuca de Soto, Hidalgo, México, en 1917. Fue fundadora del diario El Cotidiano, directora de El Libro y el Pueblo, Respuesta, La Cultura en México y Cuestión y editora de Novedades y Excélsior. También trabajó como guionista para la XEW y como conductora en XEMX Radio Femenina. Miembro del SNCA como creadora emérita desde 1993. Para diversas publicaciones tradujo a Raymon Aron,  Charles Baudelaire, Jules Combarieu, Gerard de Nerval y Marcel Proust. Entre sus libros destacan Paraíso y nostalgia (1945), Laurel del ángel (1948), Tres poemas y una nota autobiográfica (1953), La tristeza terrestre (1954) o El país más allá de la niebla (1969). Murió en México, D. F. el 27 de marzo de 1998.

Cuando yo digo amor

Cuando yo digo amor
identifico
sólo una pobre imagen sostenida
por gestos falsos,
porque el amor me fue desconocido.

Cuando yo digo amor
sólo te invento
a ti, que nunca has sido.
Y cuando digo amor
abro los ojos
y sé que estoy en medio
de mis brazos vacíos.

Cuando yo digo amor
sólo me afirmo
una presencia impar
como mi almohada.
Cuando yo digo amor
olvido nombres
y redoblo vacíos y distancias.

Cuando yo digo amor
en una sala
llena de rostros fútiles
y pisadas oscuras en la alfombra.

Cuando yo digo amor
crece la noche
y mis manos encuentran
para su hambre doble y prolongada
mi pobre rostro solo
repetido por todos los rincones.

Cuando yo digo amor
todo se aleja
y me asaltan mi nombre y mis cabellos
y las hondas caricias no nacidas.

Cuando yo digo amor
soy como víctima.
La inválida en salud.
El granizo y la rosa paralelos.
La dualidad del árbol y el paseante.
La sed y el parco refrigerio.
Yo soy mi propio amor
y soy mi olvido.

Cuando yo digo amor
se me desploma
la ascensión de las venas.
Sobreviene, un otoño
de fugas y caídas
en que yo soy el centro
de un espacio vacío.

Cuándo yo digo amor
estoy sin huellas.
De porvenir desnuda
e indigente de ecos y memoria.

Cuando yo digo amor
advierto inútil
la palma de mi mano ‒que es convexa‒
e increíble
ese girar soltero
del pez en su pecera

*** 

ÁNGEL ORTUÑO 

Ángel Ortuño fue un poeta, ensayista, bibliotecario y profesor de escritura creativa nacido en Guadalajara, México, en 1969. Algunos de sus libros son Las bodas químicas (Secretaría de Cultura de Jalisco, 1994), Siam (Filodecaballos, 2001), Aleta dorsal. Antología falsa, 1994-2003 (Arlequín, 2003), Minoica (con Eduardo Padilla; Bonobos, 2008), Boa (Mantis, 2009), Mecanismos discretos (Mano Santa, 2011), Perlesía (Bonobos, 2012), 1331 (Práctica mortal, 2013), El amor a los santos (Ediciones el viaje, 2015), Turbo Girl: historias de la mamá del diablo (Ediciones Aguadulce, 2015), Muñecos infernales (Filodecaballos, 2016), Gas lacrimógeno y otras cosas que no son poemas (Universidad de Guanajuato, 2018) y La edad de oro (Ediciones el viaje, 2020). Es considerado por lectores y críticos como uno de los autores más importantes de la poesía mexicana reciente. Falleció el 24 de septiembre de 2021. En España sus poemas están recogidos y publicados en La edad de oro (Ediciones Liliputienses, 2022). 

Damitas, caballeros, amables pasajeros: hoy les vengo a contar —a definir, digamos— qué ha sido siempre y será por los siglos de los siglos la poesía

Yo me sentía muy listo y por eso

grité

que era indefinible. Había una vez un monstruo

pero no era feo

sino que todo el tiempo era algo más,

se parecía y no

se parecía.

En estas estampitas

lo pueden ver moverse . Ya no hay nada

imposible. Sus gestos

son obscenos, son lindos, son los propios

de una mascota que sufre intoxicación alimentaria. Entonces,

le llamamos cariño o preocupación

a lo que nos une a ella.

*** 

Se resuelven misterios a domicilio

La fecha
en los poemas
es
de caducidad. 

*** 

JOSÉ EMILIO PACHECO

José Emilio Pacheco fue un poeta, narrador, ensayista y traductor nacido en Ciudad de México en 1939. Considerado como uno de los escritores más importantes de la literatura mexicana del siglo XX. Colaboró en el suplemento Ramas Nuevas de la revista Estaciones, y fue jefe de redacción del suplemento México en la Cultura. Fue profesor en universidades de México, Estados Unidos, Canadá e Inglaterra. Su obra destaca por la depuración de elementos ornamentales y por su compromiso social con su país. De su poesía destacan Los elementos de la noche (1963), No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969), Los trabajos del mar (1984), Miro la tierra (1986) y Ciudad de la memoria (1989). Entre los galardones otorgados destacan el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2009) y el Premio Miguel de Cervantes (2009). Fue miembro de El Colegio Nacional (México) desde 1986 y profesor distinguido en el Departamento de Español de la Universidad de Maryland. Murió en Ciudad de México el 26 de enero de 2014.

Antiguos compañeros se reúnen

Ya somos todo aquello
contra lo que luchamos a los veinte años.

*** 

Partir 

Partir, extraño verbo con dos puntas hirientes,
lanzas que afilan la separación, la desesperada
tarea de desunir el desenlace.

Partir: deshacer un todo en partes iguales o desiguales.
Marcharse, irse, decir adiós, empezar de nuevo,
otra vez como náufrago,
como lombriz en pedazos.

Rosario Castellanos

***

OCTAVIO PAZ

Octavio Paz fue un poeta, ensayista y diplomático nacido en Ciudad de México en 1914. Está considerado como uno de los autores fundamentales del siglo XX y figura de importancia capital para la literatura contemporánea en español. Su primera gran obra, Entre la piedra y la flor (1941) fue escrita en Yucatán, en los primeros años de su trabajo como maestro. Dos años después recibiría la prestigiosa beca Guggenheim que le permitiría estudiar en Berkeley. Después de la muerte de su padre, se trasladó a España para combatir en el bando republicano en la guerra civil, y participó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Al regresar a México fue uno de los fundadores de Taller (1938) y El Hijo Pródigo. Poco después entró en el servicio diplomático mexicano que le llevó a varios destinos, como París o Bombay, durante casi 20 años. Recibió Premio Nobel de Literatura en 1990 el Miguel de Cervantes, el Nacional de Literatura, el Menéndez Pelayo o el Príncipe de Asturias. Murió en Ciudad de México en 1998. 

La vida sencilla

Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso,
tocar la mano de un desconocido
en un día de piedra y agonía
y que esa mano tenga la firmeza
que no tuvo la mano del amigo;
probar la soledad sin que el vinagre
haga torcer mi boca, ni repita
mis muecas el espejo, ni el silencio
se erice con los dientes que rechinan:
estas cuatro paredes, papel, yeso,
alfombra rala y foco amarillento?
no son aún el prometido infierno;
que no me duela más aquel deseo,
helado por el miedo, llaga fría,
quemadura de labios no besados:
el agua clara nunca se detiene
y hay frutas que se caen de maduras;
saber partir el pan y repartirlo,
el pan de una verdad común a todos,
verdad de pan que a todos nos sustenta,
por cuya levadura soy un hombre,
un semejante entre mis semejantes;
pelear por la vida de los vivos,
dar la vida a los vivos, a la vida,
y enterrar a los muertos y olvidarlos
como la tierra los olvida: en frutos…
Y que a la hora de mi muerte logre
morir como los hombres y me alcance
el perdón y la vida perdurable
del polvo, de los frutos y del polvo.

***

JAIME SABINES

Jaime Sabines fue un poeta nacido en Chiapas, México, en 1926. Perteneciente a la conocida Generación del Medio Siglo, escribió tres libros fundamentales: Horal (1950), Tarumba (1956) y Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973). Inició la carrera de Medicina pero la abandonó al cabo de tres años para estudiar Lengua y Literatura Españolas en la Universidad Autónoma de México. La Revolución cubana dejó una impronta considerable en Sabines, sobre la cual escribiría un poema en el que graba las impresiones que le dejó su visita a la isla, a la que lo ligaban lazos sentimentales y filiales. Dentro de la tradición poética mexicana, Jaime Sabines se inscribe en una poesía de tono popular, contraria a la vertiente culta hegemónica del tiempo que le tocó escribir, misma que impulsaba Octavio Paz a través de su grupo Taller. Falleció el 19 de marzo de 1999 en Ciudad de México. 

Espero, constantemente espero

Espero
constantemente espero
que no haya malas noticias.
Al levantar el teléfono:
que no haya muerto ningún conocido;
al escuchar la televisión:
que no haya estallado la última guerra.

Uno aguanta la devaluación,
los discursos, el clima,
el amor de la gente,
pero no quiere ya, no quiere,
de veras ya no quiere
otra puñalada.

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Rafael Calderón Solorio
Rafael Calderón Solorio
2 meses hace

Muy bien el panorama poético de autores mexicanos, gracias por hacernos presente nuestro siempre olvidado gran acervo literario.

Adrian Pérez
Adrian Pérez
2 meses hace

Falto la más grande y primera.Sor Juana Inés de la Cruz y al omitirla descalifica la lista, gracias por el esfuerzo.