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7 poemas de Luis Franco González

Luis Franco González es un poeta, docente y promotor cultural nacido en Santa Rosa, Santa Elena, Ecuador, en 1988. Ha publicado en poesía: Sueños Inconstantes (Santa Elena, 2011), Ángeles Sodomizados – Grilla del éxodo (Jaguar Editorial, 2012), Jardines Inconexos (Premio Nacional de Poesía Emergente Desembarco; Cadáver Exquisito y Rastro de la Iguana Editorial, 2014), Detrás, los pájaros (Premio Juegos Florales Hispanoamericanos; Guatemala, 2015), Fragmentos para armar una ciudad debajo de un asterisco (Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen Estrada, Universidad Autónoma del Estado de México, 2016), Hoy no vengo a vencer tu cuerpo (Premio Internacional de Poesía Martín García Ramos, Editorial Difácil 2019) [Primera edición]; Universidad de Cuenca [Segunda edición]) y Cierro mis ojos y el mundo entero cae muerto (Premio Fondos Concursables para las Artes y la Cultura del MCyP, 2019). Su proyecto Addimú: camino de los dioses guancavilcas hasta el sincretismo yoruba recibió en el 2015 los Fondos Concursables para las Artes y la Cultura del Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. Su obra aparecen en antologías nacionales e internacionales.

***

-D-

Nada me aterra más
que la mano de una niña
rebuscando entre mis vísceras a Dios.
Yo tenía un romance con querubines
a los que penetraba cuarenta veces en un día.
Un solo cuerpo con dos cabezas
¿es suficiente?
He aquí la victoria:
mujer agonizante, incolora y desértica;
su nombre es Catástrofe.
[Los hijos detrás de la sangre]
Adoptando el color necesario:
cetáceos, anfibios, cuadrúpedos.
Levantemos la piel, sacudamos el disfraz.
Yo tenía un ángel polifónico
al que besé y amé debajo de los manzanos.
Un solo cuerpo con dos cabezas
no era suficiente.
Yo quería más, asesino-víctima.
Para que nos serviría la historia,
lo heleno, lo bárbaro, lo latino:
también reposa el silencio
en la sabiduría glacial del cobalto.

¿Cuál es el acto reparador
de ese NO que mancha las manos?

¿la cruz?
¿la cicuta?
¿la poesía?

***

-F-

¿Para qué sirve la virilidad del pájaro
en las visiones noctívagas del espanto?

Ciertamente
vaciamos el vaso
y quedamos tendido
en la selva silenciosa
de un cuerpo enemigo.

¡Oh primavera sagitaria y perversa!

Hemos llegado lejos
sobre nosotros mismos.

La noche extenderá sus brazos
encima del mar que aún me espera

totalmente acabado.

***

DOS | Antífonas para retocar El Mito de Sísifo y no herir a T. W. Adorno

Antífona 1: la irreductibilidad de este mundo a un principio racional y razonable

no se trata de enfrentarse a la envidia que el ser reviste en su única morada
o la novela que ha dejado inconclusa porque su padre guardó el traje de novia
con el que su madre se pegó dos tiros luego de una raya blanca previa al amanecer
no se trata de decir “aquí dejo el universo
y regresar a la orilla del neobarroco a beber agua sucia
no se trata de sepultar la otra ternura con las manos aruñadas por el lenguaje
se trata de carcomer cada fibra del látigo que nos asegura la restauración

es sólo un sueño del que jamás despertaremos con sed y hambre
aquí no hay una mentira ni una palpitación que diga que fuimos o somos
aquí no se obvia el ritmo como una explicación astrofísica u ontológica

esto es un himno que se va destruyendo / que se desmorona / que se enfrenta al destino
con la única cara
la de la locura + la de la distancia + la del silencio que tengo en esta esquina
el resto de la poesía es una judería donde fornican con el prepucio de la palabra cárcel
un nacimiento ensangrentado bajo el propio nombre del poeta
es la humanidad y su fracaso que abren nuestros ojos
para nutrir la idea absolutista de la dictadura

así que baja la cabeza y recuerda que la soledad es una e invencible, poeta
el alivio es una ramera que los débiles guardan en sus bolsillos

dibújate otro cuarto para convencerte que te has vencido

duerme como si nadie

en este mundo te esperara

y remolca la piedra, otra vez.

***

Antífona 2: no se trata de un grito de liberación y de alegría, sino de una comprobación amarga

una metáfora más y nos acostamos
una metáfora para contradecir lo que calienta esta pequeña línea
un golpe oblicuo que estalla en las alas polícromas de esa torpeza
la debilidad que tengo cuando estoy frente al computador
y no resisto desparramarme como un territorio sin dientes
pero el terreno no está dentro de ti
él no va dentro de ti
tu nación es la jaula donde el sol se acuesta con las piernas hinchadas
tu patria es el adjetivo que advierte como puede otro gorrión cautivar la tristeza

otra metáfora y nos acostamos
puede ser que digamos que mañana volveremos menos sucios
puede ser que no
diles algo que quieran oír para que no reclamen a los muertos
su pobre huella centinela que es un animal caído
diles algo que quieran oír
puede ser que no
espero que incluso la piel se extienda como un gusano absorbido por la planta de tu pie
espero encontrar el desahogo del acto final
la tragedia – por ejemplo – la tragedia
pero para todo hay tiempo

[mojado y abierto]

dicen que detrás de la sonrisa también se puede negar a los hijos
en mi sangre no desfila la consumación del loto
| ¿a dónde? | ¿quiénes? | ¿cuántos? | ¿cómo? | ¿hombre o mujer? | ¿niño o anciano? |
+ + + ¿douglaselmarnoexiste?
esto se desnuda como una vulva encharcada de estrellas postradas en mi cenicero
esto es otra vez volver y no quiero
puede ser que no
volver a remover las entrañas y querer estancarse en la vida
reclamar el sacrificio que la mujer olvida cada día en el panteón
mientras Jacinto peina los cabellos del arpa
y riega su sangre como un insecto atrapado en orquídeas
signos a los que no tenemos a quién dedicar
puede ser | puede.

***

DOGMA DE LAS AVES

Creo en el infinito y en sus catedrales que las flores empozan en el silencio
en la soledad que es un bucéfalo y no existe
Creo que el amor es solo una estrella sedienta por nuestra carne
un elemento asimétrico e hidrocefálico
como una cabeza entorpecida que gime incesante
Creo en el nombre de cualquier guerra que el cuerpo sostiene
o la lanza que busca la carne -bruscamente- para nombrar el día
Creo en la geometría del héroe atrincherada por dos vírgenes debajo de la menta
Creo en un concepto ideal para el ostracismo
en el ensuciarme con los alfileres perdidos en la memoria
Creo en insistir por el sembrío que el mar ahorca en sus piernas
Creo en olvidarme que existe otro hombro para llorar como un hombre
Creo que la soledad es un canto que Clío retuvo en sus ojos tristes
y a veces se descosen para alimentar los sonidos del alma
cuando furiosa arremete contra la última consonante griega
Creo en la fauna que raya el pavimento de la lluvia
o en el rostro que se aproxima al hombre para volverlo a apuñalear
Creo que el despojo del cadáver no finge otra hazaña
ni mucho menos se increpa como la sal en la ola que nunca deja de batir el anonimato
Creo en un concepto ideal para el hambre
Creo en los bosques y en el perderme en ellos
porque todavía existen amantes que regalan sus órganos a cambio de nada
sí, eso dicen los poetas
mientras sus miradas se pierden
sí / eso dicen siempre
para dormir aquí / sin pagar.

***

d. El mundo insaciable

Ser una mano que alcance la próxima bienaventuranza
y escriba el poema perfecto:
el hombre que no existe.

Ser un cuerpo restaurado detrás del exilio.

Ser un astro deshilachado, ese pórtico que se anticipa al deseo:
la cárcel del huérfano detrás de un gran juego en el que pierde.

Ser sacrificio:
paloma que se decapita llorando y cediendo caridad en el último filo de su mirada,
rondando al santo en un temblor que borra el fuego.

Ser piel: horrible tristeza.

Ser viviente:
luz desierta, traducida.
Estoy aquí, para qué todo esto.

Ser guarida:
todo intento de fracasar depende del próximo concepto.

Ser nostalgia:
la ciudad arrastra la sangre hasta pulverizar la siguiente imagen que te entrego.

Ser abandono:
un niño tiene el privilegio de marcar a su víctima y ningunear al idioma
porque detrás de esa fuente alguien arranca los primeros movimientos del arte
todo esto es un árbol que crece y cierra el poema
porque todavía hay luz
porque esta ciudad parte el infinito
porque esta ciudad todavía canta.

Ser poema:
la tradición es otra forma de librar esta pérdida
aquí la escritura penetra vocales heredadas para apuñalar los ojos tristes
y germinar la estratagema:
renegarse a volar
dejarse ir hacia la sombra

despacio

vencido.

***

XII

a Sharon Plúas Altamirano

La poesía es un jardín de médulas donde el silencio se lee intraducible.
Cualquier lugar es un movimiento atrevido, un objeto desechable:
un niño entre el horizonte se mueve esparcido entre los álamos tristes
y la certeza de que la sangre se anticipa al deseo, como un rito despreciable.
No encuentro todavía el descanso necesario para seguir resistiéndolo todo.
Mi cabeza se da contra la madrugada y me lleno de imágenes gastadas,
partos veloces perdonados por la persistencia del llanto.
Este papel es mío y aquí no hay letra cursiva solo tachones y enmendaduras.
El límite de mi motricidad late orgullosa de cotidianidad y partes amorfas.
Conforme pasa el sol, en moldes oxidados, las arterias presionan sobre la aurora,
siempre agazapan lo tardío y flota una civilización en mi ventana.
Eres tú. El sonido no se bebe de un solo tajo la conjunción del hombre destrozado.

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