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7 poemas de Mares y halagos, de Carmen Verde Arocha

7 poemas de Mares y halagos, de Carmen Verde Arocha

La autora de este poemario, Mares y halagos, seduce y conmueve con un discurso de vanguardia, aunque el suyo es también un pensamiento tradicional, sostenido por ejes clásicos: la oración y la pulsión del erotismo. «En la poesía de Carmen Verde Arocha suena la naturaleza, el mundo de los sueños, el río, el fragor del misterio, suenan esos vislumbres espirituales del ser humano que ella atrapa de una manera muy especial. Sus palabras se oyen con una sensualidad extraordinaria que hace que sus poemas estén vivos, y eso es quizás lo más difícil de un poema: que al ser leído tenga entidad de vida y que esa palabra suene única, significativa, como por primera vez». Ernesto Pérez Zúñiga

Zenda comparte siete poemas de Mares y halagos: Variaciones poéticas, un libro de Carmen Verde Arocha publicado por Visor.

***

FESTÍN

Invocamos la palabra.

Aquella que nos libra
de comprar lo disminuido
de meditar en el tajo
y en el eco quebrado.

Respiración de un leopardo frente al mar.

¿Qué silencio lúgubre?

¿Alguna luz?
¿Alguien tiene alguna luz?

No se oyen las plegarias ni las olas.

La brisa del litoral
el Cordero de Blake
y nuestros ancestros
nos ponen a prueba.

En el océano los ojos nunca se cierran

y la voz se vuelve mínima.
Recordar esto al navegar.

***

AZUL MUY OSCURO

La mudez nos encorva debajo de
los mares.

Correr no es el asunto
ni librarnos de las medusas
ni mirar de reojo las lágrimas
que la sal absorbe rápido.

Respira hondo.

Hueles a corazón de
mariposa fatigada
al aroma de limón frotado en
nuestra piel.

Hay un río que agita tus secretos.

Tus ondas zozobran
hasta el borde del vértigo
y me hacen pedazos la carne.

¿Qué extrañas de tu vida
dentro de la mía?
¿Acaso el paisaje seco de tu infancia?

¿Por qué el agua nunca se enamora?
¿Tú lo sabes?

El río entra en el mar. Siempre lo ha hecho.
Bajemos el volumen a esos
Lieder ohne worte, op 19,
de Mendelssohn.

No debimos acercarnos
a este poema vivo y mordido
por la única raíz que hay en tu rostro.

Vámonos lejos. ¿Te atreves?
antes de que los cangrejos
salgan de esa muerte tornasol
que arrastra las horas.

Quizás esto que sentimos sea
un pedazo de pan
incapaz de alimentar nuestras bocas
llenas de bostezos

para la gloria de Dios.

***

MISTERIOS

Hay mujeres secretas
a las que solo le atinamos
oír el bisbiseo.

Hay mujeres que despiertan de noche
y acarician al gato que tienen a su lado.
Ellos fieles lamen
sus grietas de la edad.

Otras que oyen arrullos
de palomas blancas.
Pasan sus días de frío
anhelando el olor de los lirios
protegidas por gruesos abrigos
y bufandas.

Hay las que aconsejan a las más jóvenes
descansar en otras bocas.

Están las que ponen
cerrojo a las puertas
a los oídos
al útero
a todo lo que tenga hendiduras
o que podría morderlas al dormir.

Las que son apenas árboles
que casi no florecen
hurañas con celulares
y con las lenguas rasgadas
en el centro.

Las madreselva
o simplemente hierbas
a punto de ser grillos
que observan a sus hijas
elevar cometas al aire
o bañarse en las piscinas.

Y al llegar la noche
están las que pasean

lentamente con sus perros.

***

MARES Y HALAGOS

Tu pelo ondulado, canoso
acabas de cortarlo
sigues cortando
y deja tu coronilla brillante

allí entrará la luz
entraré yo
con mis pechos pequeños
y colinas tapizadas de amaranto.

Desnudos peces quietos somos
al resguardo
del recóndito río
que nos hunde sus dientes.

«La mujer que pesca señales en el aire».
Es tu voz que se escucha en el mar.

Tú y yo
peces hambrientos
de múltiples manos
estaremos siempre atados
(estoy segura)
a ese lazo
de lluvia
que te impulsa

al frote del ardor y
aún no lo sabes.

***

UN AZUL SIN CAMPANAS

(Variación I)

«Pulpo de arrecife»
dices que te apodan desde niño
¿por qué cambias de color?

De noche deambulas por el bosque
buscando un lugar para construir
una casa, plantar árboles y enramadas.

Allí verás el inicio del tiempo
sin levantar los párpados hacia el sol
ni oír el estallido del mar rizado
entre almejas, caracoles y cangrejos.

¿En qué parte del Adriático
tienen casa los halagos?

¿Qué puerto quieres para anclar?
Mi cabaña tiene portón, entablado doble
chimenea, ventanas con ladrillos.

Dorado pulpo, dorado amante,
vaya usted despacio y tranquilo.

No salpique ese rocío sobre mí.
Entrégueme su corona
con suficiente oxígeno.

Aquí, Penélope te espera.
Aquí, Odiseo está de regreso.

Los murmullos y las brisas
ya lo anuncian.

Quiebra en dos este azul campana
que se interpone entre nosotros.

***

MIÉRCOLES

Quizás sea un error vivir tanto tiempo.
Tantear el costado de algún dios.

El amante lo confunde todo.

¿Cuál amante?
¡Ah, fíjate! Alguien ronda
por las esquinas de los miércoles.
Los cocodrilos nos hieren al rozarnos

con miradas de gato
y alas de mariposa.

¿No los ves? Están al acecho.
¿Será el miedo enojado
porque en este siglo xxi se
siguen encerrando a las mujeres
en los castillos?

Les prometen alejarlas
de los territorios suicidas
y llevarlas a lugares
donde entra el aire.

En el aire casi nada es de confiar:
ni los ciclones
ni el miedo
ni las promesas de las águilas.

Los miércoles no confíen en los pájaros.

Solo tus ojos de Leopardo
y alas de Hermes me protegen.

***

¿SE PUEDE ESTAR EN DOS LUGARES A LA VEZ?

A Gisela Cappellin

I

Parroquia San Pablo Apóstol en Caracas.

Al entrar vi sus paredes blancas
moteadas de morado.
El padre Oswaldo con sus canas
(torcidas bajo la furia de la fe)
quizás ni me reconozca.

Lo recuerdo con su capa magna los
domingos.
Imitando a un Obispo que nunca
aparecía para invocar al Espíritu Santo.

Son muchos los años lejos de los rostros
de mis amigas de la infancia:
Tata, Idalmis, Carmen Elena, Janeth.
No sé si ahora van a misa
o han envejecido en manos
de sus maridos.

Parece que viviéramos cerca del Cantábrico
donde el salitre se come
los rostros de la gente.

II

Iglesia de San Pedro el Viejo en Madrid.

Calles estrechas y edificios antiguos.
Congoja en la faz de los ancianos
de los pobres y de los marginados
que han hecho de este lugar su aposento.

Una noche Gisela y yo entramos
con la niña Sofía.

El blanco de la camisa de Sofía
lesionaba la esperanza roída.
¿Por qué el blanco hiere
tanto nuestros ojos
cuando estamos tan lejos del mar?

Contrasta en esta iglesia
la belleza del recinto
con su torre mudéjar
y en su interior
su capilla del Cristo de la lluvia
nos hizo temblar.

III

¿Se puede estar en
dos lugares a la vez?
Sí.

Si tienes memoria y recuerdas
la Parroquia de San Pablo en Caracas
con fe, melancolía y gratitud.

Si puedes distinguir los tres sabores
de la Iglesia
de San Pedro el Viejo en Madrid.

—————————————

Autora: Carmen Verde Arocha. Título: Mares y halagos. Variaciones poéticas. Editorial: Visor. Venta: Todos tus libros.

BIO

Escritora, poeta, editora, profesora universitaria. Licenciada en Letras y Magíster en Historia de Venezuela por la Universidad Católica Andrés Bello. Directora de la Editorial Eclepsidra. Profesora de la Universidad Internacional de La Rioja (Unir. La universidad en internet, España). Ha sido profesora de la Universidad Católica Andrés Bello y de la Universidad Metropolitana de Caracas. Fue gerente general de la Casa de la Poesía de Caracas. En el ámbito de la creación literaria ha sido reconocida como una de las poetas contemporáneas más importantes de su país. Desde los años noventa su trabajo discurre entre su ejercicio creador como poeta y ensayista y la edición editorial. Esto último ha ocupado su línea de investigación sobre la historia de la edición y la historia del libro en la Venezuela contemporánea. Ha publicado en poesía: Magdalena en Ginebra (México, 1997), Cuira (Caracas, 1997), Amentia (Caracas, 1999), Mieles (Caracas, 2003), Mieles: Poesía reunida (Caracas, 2005), En el jardín de Kori (Caracas, 2015), Canción gótica (Caracas, 2017), Magdalena en Ginebra, La concubina y otras voces de fuego (Poesía reunida, Chile, 2022), Que el río responda, Antología poética (Madrid: Visor Libros, 2025) y Mares y halagos: Variaciones poéticas (Madrid: Visor Libros, 2026). En ensayo: Empresas editoriales venezolanas: Apogeo y ocaso (1958-1998). Notas de historia cultural (2024); Cómo editar y publicar un libro: El dilema del autor (2013) y El quejido trágico en Herrera Luque (1992). Entrevistas: Rafael Arráiz Lucca: De la vocación al compromiso: Diálogo con Carmen Verde Arocha (2019), Al tanto de sí mismo: Conversaciones con Alfredo Chacón, en coautoría con Alejandro Sebastiani Verlezza (2021).

Premios y reconocimientos: Primer Premio Concurso Literario Anual, Poesía «Arístides Rojas» (Caracas, 1999); III Premio Nacional del Libro de Venezuela, Poesía (Caracas, 2005); Diploma de reconocimiento por su poemario Canción gótica por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, 2018); Botón de reconocimiento a su trayectoria poética y editorial, FILUC, Universidad de Carabobo (Valencia, 2024). Primer Premio Internacional «Excelencia Femenina: Celebrando a las Mujeres que inspiran», A. C. VerbumlandiArt Aps / Senado Académico de Roma (Italia, 2025). Premio de Poesía Hispanoamericana Antonio L. Bouza (España, 2025). Su obra poética ha sido estudiada por académicos y críticos literarios, quienes posteriormente han publicado el resultado de sus lecturas en revistas académicas, y especializadas. Muestra de su obra poética ha sido traducida al inglés, francés, portugués, italiano, alemán.

Ha participado en Encuentros y Festivales internacionales de literatura. Destacamos los más recientes: IX Festival de Poesía Latinoamericana de Viena (IX Festival Lateinamerikanischer Poesie in Wien), organizado por la Universidad de Viena y el Instituto Cervantes. Austria, 2018. Festival Literario del Gimnasio Moderno: las Líneas de su mano. Bogotá, 2019. Festival Hispanoamericano de Escritores, 2024. La Palma, España. Benengeli 2025, Semana Internacional de las Letras en español. Instituto Cervantes.

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