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Cómo construir una cómoda

Cómo construir una cómoda

Sentenciado a muerte por la tuberculosis, el coronel Francisco Querol, recién llegado de la guerra de Cuba, recibe el encargo de Nicolás Salmerón, presidente de la República, de librar Castellón de la amenaza carlista. Esta novela mereció el Galardón Letras del Mediterráneo 2026.

En este making of Alfonso Mateo-Sagasta explica cómo escribió Circo de gallos (Reino de Cordelia).

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Creo que se puede comparar la construcción de una novela con la de una cómoda. Primero se fabrica cada una de sus partes: patas, tablero, cajones… Luego se ensambla todo, se barniza y se lija hasta que la superficie brilla como un espejo.

En mi caso, una de las piezas clave es la elección del marco histórico en el que se desarrolle la peripecia que constituirá el corazón de la novela. No creo que los autores escribamos una y otra vez el mismo libro, pero Stephen King tiene razón cuando llama la atención sobre los temas recurrentes y, en mi caso, entender la Historia es uno de ellos. Quizás sea por eso que me llama tanto la atención la compleja Primera República Española, y me sorprende ver las pocas novelas que abordan esa época, a pesar de ser tan dinámica, tan llena de pasiones, intriga, acción y aventuras. El año 1873 fue un enorme cráter en el que emergieron de forma explosiva muchos de los movimientos políticos y sociales que se habían ido fraguando durante años.

"Me llaman mucho la atención los duelos y la compleja parafernalia desarrollada para regular las ofensas, las descortesías, las burlas, la fama y sobre todo para juzgar la intención"

Elegí ambientar Circo de gallos (Reino de Cordelia) precisamente en el verano y otoño de ese año, durante el Gobierno de Nicolás Salmerón, unos meses en los que tuvieron lugar tres guerras civiles de forma coetánea: la guerra de los diez años en Cuba, el intento del autoproclamado Carlos VII para hacerse con el trono —la conocida como tercera guerra carlista— y el levantamiento cantonal, que cuestionaba las bases mismas de la estructura del Estado. Un tiempo compartido ideológicamente por Proudhon, el padre Vélez, Bakunin y Balmes, los defensores de la vuelta del Antiguo Régimen absolutista con los propulsores de la Primera Internacional Obrera.

Decidido el marco, procedía elegir dónde desarrollar la acción, y vi que el lugar apropiado era la provincia de Castellón, ya que en el verano de 1873 coincidieron en su territorio esos dos grandes conflictos peninsulares. Partiendo de sus bases en el Maestrazgo turolense, el brigadier carlista Pascual Cucala, a las órdenes del infante don Alfonso, invadió la provincia desde el norte, mientras Francisco González Chermá, federal intransigente, constituía el cantón en la capital. Francisco Querol, el protagonista de nuestra historia, tendrá el encargo del Gobierno de solucionar ambos problemas.

"Me interesaba también abordar el surgimiento de los estudios de fotografía profesionales y la nueva moda burguesa de reunir álbumes en los que guardaban fotos familiares y de gente famosa de todo tipo"

Las otras piezas del mueble se fueron incorporando poco a poco durante el proceso de documentación. La primera fue un lance de honor. Me llaman mucho la atención los duelos y la compleja parafernalia desarrollada para regular las ofensas, las descortesías, las burlas, la fama y sobre todo para juzgar la intención. Pensé que era buena idea que toda la historia girara en torno a un duelo y su dramática resolución.

La segunda fue la que dio nombre a la novela: Circo de gallos. Los circos de gallos, las galleras, a las que eran tan aficionados en la época y que atraían todo tipo de gente. En Madrid había al menos dos, y desde que leí sobre su estructura y funcionamiento se me hizo imposible dejar de jugar con el símil entre los circos de gallos y el parlamento.

Para mí otro tema importante eran los clubes republicanos, su origen, su intensa función educativa, su vocación de servicio a la comunidad y el papel fundamental que desarrollaron en ellos las mujeres que, aunque apartadas de la política activa, encabezaban sin complejos los movimientos de reivindicación social.

"La novela se fue llenando de curiosos detalles de la época, de la forma de vivir y de entender la vida de sus personajes, pero ninguno resulta tan llamativo al compararlo con nuestro tiempo como la salud"

Me interesaba también abordar el surgimiento de los estudios de fotografía profesionales y la nueva moda burguesa de reunir álbumes en los que guardaban fotos familiares y de gente famosa de todo tipo, desde toreros, artistas, políticos y por supuesto aristócratas. No había casa elegante sin álbum, y la familia Querol debía tener uno.

La quinta pieza del mueble son los fumaderos de opio. En la época eran frecuentes en París y Londres, pero no hay ninguna referencia —al menos yo no he encontrado— a fumaderos en Madrid, ni histórica ni literaria. Sin embargo, no pienso que sea una locura suponer que también en Madrid se consumía opio, sobre todo considerando nuestros vínculos con Asia a través de Filipinas, y me pareció buena idea instalar un discreto fumadero en la Arganzuela.

La novela se fue llenando de curiosos detalles de la época, de la forma de vivir y de entender la vida de sus personajes, pero ninguno resulta tan llamativo al compararlo con nuestro tiempo como la salud. Y en ese aspecto me llamó mucho la atención, y no he podido dejar de usarlo, el descubrir un fuerte movimiento anti vacunas en la segunda mitad del siglo XIX, aunque en esa ocasión la vacuna maldita era la de la viruela.

"Lo que hice fue traer a ese personaje a España a cumplir una misión tan absurda y arriesgada que solo un desahuciado sería capaz de acometer. Una misión para un hombre sin futuro"

Ese es a grandes rasgos el mundo por el que transitan los personajes de la novela, tanto históricos como de ficción, aunque en el fondo todos son de ficción en cuanto pasan por el tamiz de la mente del autor. Entre los supuestamente históricos están, por supuesto, Salmerón —que es quien ocupa la presidencia en ese momento y encarga la misión al protagonista—, Pi y Margall, Castelar, Francisco González Chermá, Martínez Campos, Villacampa, Pascual Cucala, Roque Barcia, Alfonso de Borbón Austria-Este, Francisco Savalls, José Escobar…

Encontré al protagonista de esta historia en las memorias de Fernando Fernández de Córdoba. El general y ministro incluye una carta en la que se habla con asombro de un oficial destinado en Cuba, enfermo terminal de tuberculosis, que se negaba a abandonar el frente para ir al hospital porque había decidido morir allí. Lo que hice fue traer a ese personaje a España a cumplir una misión tan absurda y arriesgada que solo un desahuciado sería capaz de acometer. Una misión para un hombre sin futuro. Lo que él no había previsto es que el pasado se presentara para pedirle cuentas, ni que ustedes leyeran su historia.

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Autor: Alfonso Mateo-Sagasta. Título: Circo de Gallos. Editorial: Reino de Cordelia. Venta: Todos tus libros.

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