Este poemario se define como un viaje visceral y directo inspirado en la crudeza de la herencia de la Generación Beat. El libro explora las sombras de la ansiedad, el origen y la desestructuración familiar como fuerzas de cambio para mudar de piel e identidad.
En Zenda reproducimos cinco poemas de Transmutación (Maclein y Parker), de Isaac Álvarez Félix.
***
Artefactos que Explotan
la miseria de lo eterno
y el termómetro
roído de mercurio fulminado
poemas de retrete
retratos de mi padre
lo intangible de la espera
el color de los guisantes la luna
de día las bombas de racimo
los chanquetes las colonias de regalo
artefactos que explotan al abrazarlos
piruetas de plastilina visillos
sin ventanas muebles de jardín
licántropos de feria
errantes
que rugen por los caminos
piñatas
algodones
versículos de cera
atolones sin mañanas y búcaros con miel
artefactos que explotan al abrazarlos
tu cuerpo de noche
mis manos de niño
de borracho
de oráculo tentáculo
la espera imposible
senderos de petróleo abrasados por el sol
la ira
la gula
la envidia
saltamontes con muletas de hueso de aceitunas
negras
muy negras
artefactos que explotan al abrazarlos
mi sangre tu savia el tiempo
que muere entre dos pájaros los nidos
en los balcones las piñas las ratas
el vapor de los barcos que ya no vuelan
las pirámides los hígados las mariposas
los cadáveres que brotan en la almohada
los niños la casa la piscina
el sonido de la lluvia en el cristal
quizá el problema es el origen quizá
mi cuerpo es el culpable quizás todo
es química núcleos átomos protones
que huyen que transmutan que se vierten
en el vacío de mi existencia y todo
lo que quiero todo lo que amo todo lo que intento
explota ante esa verdad ineludible
que nadie se atreve a confesarme
***
Oro a plomo
delante del padre de piedra soy verde
avanzo su decepción
descubro su miedo
recibo el desánimo
y me vuelvo piedra
delante
del padre de piedra estibo barcos
lanzo balas esculpo poses
de villano de rana muda de invierno suave
y me vuelvo
piedra frente al padre de piedra
delante del padre
de piedra soy un niño de cristal una vaina
una mole incongruente de deseos no cumplidos
una estulticia
alguien que no crece
soy piedra
soy piedra frente al padre de piedra
una piedra enorme envuelta en barro
que se resquebraja con el graznido de los buitres
una piedra
enorme y solitaria invisible
al ojo humano
invisible al ojo
del padre de piedra soy piedra
***
Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
muero
me cuidan lavan me visten
me lucen me arropan
indican me enseñan iluminando
me guían besándome empujando
me lanzan me observan
vigilado llorándome
sufriéndome me cuestionan me
preguntan no me entienden
espetado me expulsan me olvidan
me borran me voy borradme (borradme)
transmuto
me larvo sapono me anudezco
me engruto me arremanto
letrino me enletro argentándo
me equisto goceándome oceando
me encoloro me pavonizo
desmanado jaranándome
glucosándome me tahurizo me
ansuerizo no me indecisiono
mitinado me algarvo me gomeo
me borran me voy queredme (queredme)
alumbrezco
***
Ansia pura
tener en el fondo
del fondo una sima un botón
del pánico dispuesto brillante
a punto
de hacer saltar todo por los aires
en cualquier momento por ejemplo ahora
tener el temblor
agudo de un cristal el sueño
líquido de un oso un gato
disecado en el salón
toda aquella premisa de ser
un bosque ciego un reto inútil
un ciempiés descalzo
un desgarro
en el pantalón de pana un río
plagado de cadáveres y de peces de madera
tener el hambre a destiempo
luz de gruta y de grietas camarinas
en los bolsillos beber del hueco
de sus manos buscar poemas
que traten de acercarse a mi forma de llorar
a todo aquello que bailamos a sus ojos
y a las flores
tener sed de charcos tener el ansia
de hacer cualquier cosa que no sea morirse
y hacerlo ahora
***
Primera ley de la termodinámica
existe un mundo espejo
isomérico bajo la piel
que delata cada paso en falso
cada escucha cada respuesta todo
lo que nunca se dijo un vertedero
de inmundicias brillando pura realidad
me miro y descubro el cristal
terso estáticos mis dedos
sobre unos dedos que no me pertenecen
la mirada de otro el color vacío la laguna
envenenada de vergeles
me disocio
en el vértigo de la espera
me impaciento
por descubrir el final inapelable aquel
que haya de pudrir todo
que llegue subido a un carro
con alas de fuego y un asno por corcel
me lanzo
al vacío de la verdad más catastrófica
mi energía ni se crea ni se destruye
mi cuerpo ni se crea ni se destruye
mi esencia ni se crea ni se destruye
mi sangre mi pecho mi miedo mi locura
ni se crean ni se destruyen
tampoco se transforman
yo simplemente transmuto
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Autor: Isaac Álvarez Félix. Título: Transmutación. Editorial: Maclein y Parker. Venta: Todos tus libros.
BIO
Isaac Álvarez Félix (Mérida, 1980). Sus poemas han sido premiados con el Accésit del VII Premio Florencio Quintero de Poesía Joven (“Verano Lánguido de Cuerpos Flotando en el Mar”) y con el X Premio de Poesía Noches del Baratillo de Sevilla (“Convertirnos en Sal”. 2022, Editorial Casco Antiguo). Sus versos también han aparecido publicados en la revista Nayagua (Fundación Centro de Poesía José Hierro), abriendo la sección “Emergencias, poesía por-venir”. Tiene editado el libro infantil El Árbol de los Chupetes (Mr. Momo, 2021) con el que fue premiado con la Mención de Honor al Mejor Álbum Ilustrado Infantil en los International Latino Book Awards de Los Ángeles en 2022. Sus cuentos han sido publicados en revistas como Novociencia y sus reseñas musicales han aparecido en distintos medios como Indie Spain Magazine y en 180 Grados, de RNE 3. Su última obra publicada es el libro de poemas Transmutación (Maclein y Parker, 2025). Actualmente colabora como crítico teatral para La Zentralita, como crítico musical para Achtung! Magazine y gestionando la tertulia “Poetas del Imposible” en el Espacio Imposible (Mairena del Aljarafe, Sevilla).

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