Inicio > Blogs > Detrás de las palabras > Bienvenidos al maravilloso mundo de Quim Carro

Bienvenidos al maravilloso mundo de Quim Carro

Bienvenidos al maravilloso mundo de Quim Carro

DETRÁS DE LAS PALABRAS: EL MARAVILLOSO MUNDO DE QUIM CARRO

Me he escapado de mi prisión en Zenda (no pienso explicaros cómo), para ir a ver la presentación de los Divitos de Quim Carro en Barcelona, y así poder conocerle un poco mejor. Quim es un artista, un diamante en bruto, que ha podido salir a escena gracias a unos cuantos sabios visionarios. Acaba de sacar la segunda parte, Divitos al asalto del poder, y os puedo asegurar que si el primero, Divitos y coleando, ya era bueno, éste es una genialidad que lo va a consagrar. Nuestro artista es capaz de concentrar en una viñeta todo un mundo. El mundo, en este caso, de los Divitos, que ha sido editado de forma impecable por Libros.com.

Portada_Divitos-y-coleando Portada_Divitos al asalto del poder

Y os preguntaréis qué son los Divitos. Pues personajes célebres, divos y divas, cuando eran niños. Y lo que vamos a ver en los cómics son algunas redacciones narradas en primera persona por sus protagonistas cuando estaban en primaria. Estas redacciones sorprendentemente ya dejaban ver en qué clase de personas se iban a convertir: escritores, pintores, cantantes, etc. Pero la historia tiene su miga. Todos estos tesoros los encontró Quim de casualidad en un mercadillo y decidió recopilarlos para mostrarlos al mundo, confiando en que el auténtico responsable de un hallazgo tan valioso no le encontrara. Pero le encontró. Es un historiador llamado David Patilla, y exigió que para la segunda edición contara la verdad: quería su minuto de gloria, aunque prefería dejarle a Quim los riesgos de poner en conocimiento informaciones tan comprometedoras.

Estoy pensando… No sé si seguir con esta versión de los hechos… ¡Podría ser objeto de un Divito vengativo! Lo cierto es que todo esto que os acabo de relatar no es más un juego del agudo ingenio de Quim. Es él y solo él quien tuvo la inventiva de crear estos dibujos, y un buen amigo suyo, que existe en la realidad (en la ficción es el que encontró los originales), forma parte de la propia creación del dibujante, una historia dentro de otra historia, que en la segunda parte se complica con la aparición de otro oportunista que se quiere aprovechar de las historias de los Divitos. Este es “Jate” de Cartagena, y es el nuevo archienemigo de Quim. Estoy segura de que le volveremos ver.

1

Pero vamos con los Divitos. Cada historia es un juego magistral de palabras y detalles que no hay que perderse. Todo se explica desde la ingenuidad de un niño, y gracias a eso la Verdad no está disfrazada. La ternura infantil no impide que haya cierta “mala leche” que tan solo un genio podría poner en su dosis justa, y ayuda a tratar con humor temas duros, incluso muy duros. El conjunto resulta original, atrevido, divertido… en definitiva, irresistible. Con la primera parte de estos Divitos sabremos cómo empezó Julian Assange a hacerse con información confidencial para delatar a los abusones del colegio; conoceremos la envidia de una pequeña Bette Davis hacia su competidora Joan Crawford en la función del colegio; las prematuras obsesiones y miedos de Alfred Hitchcock o el verano que pasaron juntos Buñuel, Dalí y Lorca, entre otras muchas. Y en una segunda parte Quim nos explica historias como la hilarante excursión de Barack Obama a España, donde confunde a una procesión de Semana Santa con el Ku Klux Klan; la afición por el confeti de Ana Mato en medio de la crisis del Ébola; la conflictiva relación de Yanis Varoufakis con una muñeca llamada Baby Troika que, si le da por morder, puede convertir a los Divitos en zombis, como le sucede al pequeño Wert (y para entender esto, os tenéis que leer el libro)… e incluso hay divito dedicado… ¡al fundador de ISIS! Este último es absolutamente soberbio.

2

3

Todas estas redacciones fueron entregadas en la escuela, así que las faltas de ortografía de los pequeños divos y divas están señaladas en rojo, con las notas de la “Seño”, que representa el mundo adulto.

Ya dijo el sabio Ramón y Cajal que para entender cuestiones complejas hay que acudir al estado primigenio en la Naturaleza, y este artista inmenso que es Quim Carro explica lo complejo desde lo sencillo, y con una inteligencia que me ha dejado pegada a los dos libros, sin poder dejar de reír, y otras veces con los ojos como platos, porque es un revolucionario.

Bienvenidos al maravilloso mundo de Quim. Los que aún no le conozcáis, ¿a qué esperáis?

Quim Carro González (Tarragona, 1973) es licenciado en Geografía e Historia y trabaja en el Museo de Historia de Tarragona. Colaborador en Zenda Libros y talentoso escritor y dibujante de cómics, faceta por la que ha recibido diversos premios: 2ª premio en el Concurso de Cómic del Consell Comarcal del Tarragonès por Greatest Jits (2003); Premios IX, XI y XII Josep Escobar Fomento de la Paz por El joc de les cadires, (2009), por Numi descubre Tarraco (2008) y por El ninot (2012); Concurso de Cómic Clave Sobre Deficiencia Auditiva por Deficiencia auditiva, ¿te suena? (2010); Concurso del II Salón Internacional de Cómic de Navarra por Vamos a llevarnos bien (2011); XVIII Concurso Nacional de Cómic Dos Hermanas por Retales (2012); XXI Concurso de Cómic Calldetenes 2012 por Cinquecento (2012); I Premio de Tiras de Cómic Contra el Sexismo (2012); II Certamen de Novela Gráfica Línea Sinuosa con Divitos y coleando (2015). Asimismo, es autor de la carátula y del cómic que acompaña al disco Nastyvity in black, de Johnny B Nasty en 2013, y de diversos cuentos ilustrados como el Cómic homenaje al músico Tony Urbano (Leño) Noche de Rock’n’Roll con Tony Urbano.

Encuentro clandestino con Quim

 

—¿Nos puedes explicar cómo nacieron los Divitos?

—En mis cómics, entre dibujos más realistas, a veces dibujaba unos monigotes como contrapunto cómico. Y, como en tantas historias, esos personajes secundarios comenzaron a eclipsar al protagonista, así que ¿por qué no probar a hacer una historia en la que ellos fueran los personajes principales? Para justificar su apariencia garabateada, fingiría que habían sido dibujados por un niño, incluyendo sus faltas de ortografía. Y ya puestos, ¿por qué no fantasear con lo que habría dibujado un chaval que en el futuro sería una celebridad? El primer Divito como tal (una falsa redacción escolar en forma de cómic) fue la historia de Julian Assange en 3º de primaria y su versión primigenia de Wikileaks al robar las notas que los abusones de la clase se pasaban entre ellos. Ese cómic ganó el concurso del II Salón Internacional de Cómic de Navarra, lo cual fue el empujón para desarrollar el pequeño gran mundo de los Divitos.

—Y de ese juego con el lector sobre la autenticidad de los Divitos, ¿qué opina David Patilla? ¿Tienes miedo de las represalias de Jate? Cuéntanos esa historia para aclarar al lector.

—Al plantearme hacer una novela gráfica sobre los Divitos, necesitaba crear una trama que unificara los diferentes relatos y que al mismo tiempo jugara con la autenticidad de esas historias. Divitos y coleando fue publicado gracias a una campaña de crowdfunding y fue ésta la que me dio la idea. David Patilla, como micromecenas, eligió una recompensa que consistía en aparecer como un personaje dentro del cómic: en éste, David es un historiador que, tras recorrer archivos y colegios de todo el mundo, recopila centenares de redacciones escolares de futuras celebridades. Tras recibir amenazas de algunas de ellas, se deshace de ese material repartiéndolo en carpetas que vende al peso a diferentes marchantes de mercadillos de antigüedades. Por casualidad, yo me topo con uno de esos cartapacios, que contiene redacciones de Kafka, Hitchcock, Lorca, etc, y decido publicarlos bajo el título de Divitos y coleando. Luego este argumento se complica, y te puedo decir una cosa: varios lectores me han preguntado qué parte de verdad hay en él. En la segunda parte, Divitos al asalto del poder, aparece Jate, dibujante de cómics real, que también anda detrás de los Divitos (su padre, en el correspondiente crowdfunding, eligió una recompensa: que apareciera su hijo como un personaje de la novela gráfica). Con la aparición de Jate consigo algo que parece reservado a los personajes de cómic, nunca a sus autores: tener un archienemigo (siempre dentro de la ficción, claro). No vayas a pensar que el hecho de incluir a David o a Jate en las historias ha significado para mí algo forzado; en absoluto, ha sido un aliciente, y además generó unas ideas con las que estoy muy satisfecho y que a lo mejor de otra manera ni se me habrían ocurrido.

—Seguro que esta pregunta no te la han hecho antes: ¿cuándo empezaste a dibujar, cómo aprendiste?

—Bueno, ¿qué niño no dibuja? Un niño es feliz con un lápiz y un papel en blanco en el que crear su propio mundo, y es al crecer cuando muchos dejan de hacerlo: yo no. Ya fuera haciendo mis cómics o ilustrando las historias que escribía (en el colegio, muchas de ciencia ficción, y es que V o The Twilight Zone me marcaron). Si me preguntas por si tengo algún tipo de formación artística, pues la verdad es que no, en eso soy totalmente autodidacta.

—¿Y cómo lo haces, cómo te salen estas ideas? ¿Tienes alguna manera de inspirarte, te salen solos…?

—Pues supongo que manteniendo ese espíritu del niño que sólo necesitaba un papel en blanco para crear un mundo. En una cola, por ejemplo. ¿Por qué no ocupar ese tiempo creando mentalmente una historia, en vez de dejarte llevar por el tedio? En el caso concreto de los Divitos, pues fantaseando sobre cómo podría haber sido la infancia de determinados personajes que me interesen; en muchas biografías este periodo de la vida se despacha en un par de párrafos, cuando es en esos años cuando se forja nuestra personalidad y vivimos hechos que nos marcarán para siempre.

4

—¿Por qué dibujas cómics?

—Dibujo cómics como también escribo sin ningún porqué: simplemente me salen esas historias. Algunas no pasan de ser esbozos mentales, otras serán proyectos empezados y nunca acabados, y otras llegarán a buen puerto.

—¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cuánto tiempo dedicas al desarrollo de una idea? He podido ver que tú haces mucha labor de documentación previa…

—Soy tan metódico en el periodo de documentación como anárquico en el de escritura. Nunca he escrito un guión antes de ponerme a dibujar, y si tengo algunas ideas previas en la mayoría de los casos acaban transformándose. Lo que tengo más meditado son las primeras viñetas, que sea un inicio que no deje indiferente al lector y le enganche. A partir de ahí, es la historia y los personajes los que me van dictando el desarrollo. Me resultaría aburrido comenzar a dibujar teniéndolo todo planificado, así que la cuestión y el reto es, claro, hacer que parezca que sí que lo está.

—¿Por qué has elegido este estilo de dibujo, qué es lo que te interesa reflejar?

—No puedo dibujar como un niño, simplemente porque ya no lo soy, aunque sí que intento usar ciertas características para mi obra. Sin embargo, esta simplicidad en la ilustración te lleva a la tarea de sintetizar la esencia de un personaje en cuatro líneas o a estudiar una composición que huya de la más tradicional pero que parezca de lo más improvisada y al mismo tiempo sea perfectamente legible.

—¿Tenías más Divitos en mente cuando sacaste los libros?

—Sí, la primera idea es que hubiera tantos Divitos como letras del abecedario, desde Alfred Hitchcock a Zeppo Marx, como si se pasara lista en clase. Sin embargo, me di cuenta de que la extensión del libro hubiera sido excesiva, así que tuve que seleccionar.

—¿Dibujar los Divitos en blanco y negro fue idea tuya? ¿Y lo del poner color en la segunda parte a qué se debe?

—En ambas ocasiones, a instancias de la editorial. Me gustan los Divitos en blanco y negro, pero lo único que echo en falta en la primera parte es que las correcciones del profesor hubieran sido en rojo. La segunda parte, Divitos al asalto del poder, es en color, puesto que se pretendía algo más vistoso acorde al nuevo formato del libro. El cambio de blanco y negro a color está justificado en la narración, pero mejor no destripar el argumento.

—¿Con qué se va a encontrar tu lector cuando se haga con los Divitos, qué crees que va a pasar?

—Bueno, esta pregunta sólo puedo responderla en base a lo que me han comentado los lectores: por tanto, yo creo que se va a encontrar con un cómic muy original, divertido, aunque en ocasiones haya algo más allá de las risas, y que le enganchará. Y que no tardará en releer, descubriendo detalles y guiños que en primera instancia se le habían escapado.

—La primera parte, Divitos y coleando, se centra más en el mundo de la cultura, de los artistas, el segundo en el mundo de la política (muchas veces en las antípodas de la cultura). ¿Hay alguna razón?

—La primera parte era la presentación en sociedad de los Divitos, por lo cual es un “casting” más abierto, y encontramos directores de cine, músicos, pintores, diseñadores de moda, etc. Pero la idea es que si había continuaciones, éstas fueran temáticas, así que la segunda parte versa en torno al poder.

5

—Algunos Divitos, o muchos, han tenido vidas duras, traumáticas. Da la sensación de que escribes con el corazón. Leí tu cómic premiado sobre la deficiencia auditiva, y pienso que es de admirar la capacidad que tienes de ponerte en la piel de otros. ¿Qué te dijeron de ese cómic?

—Cuando desde la asociación CLAVE, organizadora del certamen, me comunicaron que había ganado, se sorprendieron al saber que yo no padecía ningún tipo de discapacidad auditiva, y tampoco nadie cercano a mí. No creo que nunca tenga una mejor crítica que esa. Les sorprendió que hubiera sabido reflejar las sensaciones de una persona sorda, y más tratándolas con humor. Todo lo que rodeó a ese cómic fueron experiencias muy bonitas, y aprendí mucho documentándome para su realización, despojándome así de muchos tópicos.

—Sabes llegar a la gente, con tu sencillez, dulzura e inteligencia. Me gusta especialmente el Divito dedicado al verano de Buñuel, Dalí y Lorca. Tu sensibilidad traspasa el papel. ¿Cómo te consideras a ti mismo?

—Supongo que todo autor se refleja, aunque sea inconscientemente, en su obra, pero respecto a lo que comentas, pues siempre me gusta ponerme en el lugar del otro, lo cual no siempre es una ventaja para uno mismo.

6

—¿Te preocupa la idea de la trascendencia en tu trabajo? ¿Te gustaría alcanzar la fama?

—Si escribo y dibujo, básicamente, es porque me lo pide el cuerpo y me lo paso muy bien creando. Todo lo que pueda venir a partir de ahí, pues bienvenido sea. ¿A quién no le gustaría ganarse la vida con su pasión?

7

8

—¿Qué significa para ti el Arte?

—Lo que nos hace humanos.

9

—¿Cómo te defines más, como escritor o como dibujante?

—Más escritor. Sin embargo, creo que he transformado mis limitaciones como ilustrador en virtud. Pero vamos, que para mí tan literatura es una novela como un cómic.

10

—Me encanta la cantidad de detalles que hay en tus viñetas, hacen que retroceda y vuelva a releer. De hecho, ya voy por la segunda lectura de tu libro. ¿Hay mucha labor surgida de la improvisación?

—Muchísima, tal y como te he comentado en una pregunta anterior. Me encanta que me digas que estés releyendo el libro; escribo lo que me gustaría leer.

—¿Cuál es tu Divito favorito de todos los que has hecho?

—Es una pregunta difícil, porque todos esos pequeños son hijos míos. Hoy te diría la historia de Buñuel, Dalí y Lorca, el divismo de la pequeña Bette Davis o la transformación de Barack Obama… pero mañana quizá podría decirte otros.

11

—Andrei Chikatilo…¡Un asesino en serie en los Divitos!

—Antes de publicar Divitos y coleando dibujé la portada de Nastyvity in black, un disco de Johnny B Nasty, y su correspondiente libreto (que transformé en un cómic). Una de las canciones del LP versaba sobre este asesino, y al leer sobre Chikatilo pensé que podría usar su historia para poner unas gotas de humor negro en el libro. Como te he comentado, quería que los personajes de la primera parte cubrieran el espectro más amplio posible…hasta el criminal.

—En la historia de Aylan, Arturo Pérez-Reverte dijo en Twitter: “Es lo mejor que se ha escrito en el mundo sobre el tema. Puedes estar orgulloso”. Aquello revolucionó las redes. Sin duda es uno de los mejores.

—Gracias, Susana. Como ya escribí en el correspondiente tuit, es la historia de Aylan como podría ser la de otro niño. Es Siria como podía ser otra guerra. Pero fue una historia que dibujé, casi sin pensar, en 5 minutos, movido por los sentimientos que me provocó esa imagen. En Divitos al asalto del poder he vuelto a dibujar esa historia, pero con pocas diferencias respecto al original, puesto que no quería perder su inmediatez.

12

—El Divito Abu Bakr al-Baghdadi dice cosas como “quizá sería buena idea combinar la religión con una innata tendencia a buscar culpables” o “mi discurso es verdadero en sí mismo porque presume de ser religioso y, por tanto, es sagrado e irrebatible”. Tanto los dibujos como las reflexiones que hay allí son de lo más certero que he visto. Este Divito en concreto, ¿pensaste que podía traerte algún problemilla?

—Bueno, lo piensan más mi familia y amigos que yo mismo, jeje. Pero necesitaba no sólo reírme de ISIS, sino poner en solfa sus contradicciones y analizar las causas del auge islamista (que no es de ahora). Criticar a quien interpreta una religión a su conveniencia, porque una frase como “es más poderosa la tinta del sabio que la sangre del mártir” no es mía, está atribuida a Mahoma, pero dudo de que a los terroristas les interese difundirla.

13

—En el viaje de Obama por España lo que más me ha gustado es cómo has sintetizado en las viñetas algunas cosas que nos definen. Tú tienes habilidad para ver cosas. No es una pregunta, pero puedes decirme algo sobre esto si quieres.

—Bueno, la realidad está ahí para sorprendernos y ofrecernos mil historias: sólo hemos de recolectarlas y luego cocinarlas.

14

—Algunos Divitos tienen rasgos más inocentes y en otros son más caricaturescos, como en el caso de Ana Mato y su nefasta gestión en sanidad en A mí el Ébola y del zombi Wert que trata de anular la educación para convertir a los niños en zombis que piensen como él (ambos descacharrantes y geniales). ¿Podría decirse que hay más denuncia en estos Divitos?

—Sí, en Divitos al asalto del poder la denuncia está mucho más acentuada que en la primera parte. Ten en cuenta que la biografía de los personajes de Divitos y coleando me resulta muy interesante, pero no así la de la mayoría de protagonistas de su continuación. No incluyo aquí al Divito Umberto Eco, pero que aparece en este libro porque es el personaje ideal para hablar de la manipulación y de la información y las teorías conspirativas. Pero si no me interesan excesivamente sus biografías, sí lo hace el hecho de criticar sus políticas y hacer humor de cosas muy serias.

15

—¿Qué representa para ti la “seño” que corrige las faltas de todas las redacciones escolares y las puntúa al final?

—La “seño”, o el “profe”, son el personaje invisible, pero omnisciente, que aparece en casi todos los Divitos, representan el mundo adulto que pretende coartar los sueños de los pequeños protagonistas y acabar con su deliciosa ingenuidad.

 

—¿Lees muchos cómics? ¿Y cuáles son tus autores de Comic de referencia?

—Leo cómics, menos de los que me gustaría, como leo narrativa. No hago distingos en este aspecto. Me gusta mucho, por ejemplo, Juanjo Sáez. El arte: conversaciones imaginarias con mi madre me parece una absoluta maravilla. Por cierto, que por mucho que me guste, las faltas de ortografía de mis Divitos ni son influencias de Sáez ni aparecen con la misma función.

16

—En Zenda llevas la sección Divitos y literatos. ¿Te gustaría hacer algo con ellos? ¿Cuál es tu próximo proyecto?

—Pues me gustaría ampliar esas historias (¡cómo me costó resumir Poe en una única página!) y recopilarlas en un libro, continuando también con la historia de la búsqueda de nuevos Divitos. Aún no sé si ése será mi próximo proyecto. De momento disfrutemos una temporada de la salida al mercado de Divitos al asalto del poder… mientras afilo los lápices.

—¡Muchas gracias, Quim! Ha sido un verdadero placer trabajar contigo. Regreso a mi prisión de Zenda, pero me acompañarán todos tus Divitos. Es posible que comente la posibilidad de hacer allí una biblioteca (como Andy Dufresne en Cadena perpetua)… Creo que te esperan unas cuantas fans.

17

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)