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Cuerpos perdidos en las morgues, de Xaime Martínez

Cuerpos perdidos en las morgues, de Xaime Martínez

El libro de poemas Cuerpos perdidos en las morgues (Editorial Ultramarinos), su autor, Xaime Martínez, lo ha subtitulado “Una novela de detectives”.

Bien, pensemos entonces en literatura y morgue. Como en esta última, el texto almacena los cuerpos exánimes de las cosas vivas, despojos de su antigua ocupación —la existencia—, para pasar a una fase posterior en la que serán clasificados y procesados. La altura del idioma, con el tiempo, los salvará de la quema o de la sepultación, los sustraerá de la morgue para vivir una vida nueva eternamente prorrogable en el texto.

En esta zona espectral se sitúa el poemario de Xaime Martínez: dos espacios, dos planos de realidad, una doble desaparición; los cuerpos fríos de los amantes, cuyo placer ha sido arrebatado por la aflicción de los momentos finales y, en paralelo, una historia de crimen e investigación donde un detective imposible, Fatal Destínez, averigua la desaparición de un cadáver. En este cruce entre la lírica amorosa y el relato pesquisidor, el autor retoma la idea de la literatura como transformación erótica y remedio de amor, como territorio lírico, recorriendo el libro poema tras poema valiéndose de la ayuda de distintos géneros: el policiaco, el histórico, el viaje alucinado o la ciencia ficción.

Zenda publica tres poemas de este libro.

CUERPOS PERDIDOS EN LAS MORGUES

Sólo el terror despierta a los amantes.
Eduardo Lizalde

¿Dónde están esos cuerpos perdidos en las morgues?
¿Y dónde el tibio amor que los compuso?

Me desperté y llorabas
Como una gasa húmeda la noche te envolvía
tal material quirúrgico recién hervido
las horas de la noche te envolvían con su gasa húmeda
y caliente perlada de rocío y tal vez yo
también pero no va de eso el poema
sino:
me desperté y llorabas
y te dije recuerda amor que nos dormimos viendo Penny Dreadful
lo más probable es que esto sea sólo
un sueño de los míos
y una mierda
soy yo la que siempre sueña las cosas
Pero da igual el caso es que llorabas
qué nombre le pondremos a este bulto y evitabas mirar
qué te parece bulto aureliano tumoración nódulo mamario

Te dormiste tú solo como siempre
Perdona no me creo que haya vuelto a pasar eres imbécil
no me toques es posible

que no dijeras esto sino algo
más parecido a
Oh can you feel my heartbeat?
Yo te contestaría sí pues la verdad es que puedo
Oh can you feel my heartbeat?
Yo te contestaría alguien cambió los nombres en las fichas policiales
Oh can you feel my heartbeat?
Yo te contestaría entiendo su preocupación señora pero estamos
atados de pies y manos
Y alguien quizás un productor quizás el guionista aunque lo dudo
montaría después aquella escena en que el maníaco revisa
las firmes ataduras de su víctima
y yo de pronto tomaría el punto
de vista del fanático y tú bueno ya imaginas
ME DESPERTE Y LLORABAS
pero en esta
ocasión tal vez no dijimos nada por un rato
Un abrazo tan sólo (El plano se va abriendo/ ¿eso es un pene?)

Desconocía que escucharas a Nick Cave te dije al fin
No sé quién es Nick Cave me contestaste
Y entonces me detuve
No sé quién es Nick Caaaaaave

Me desperté otra vez
Me incorporé muy rápido en la cama Sin prender
la luz logré bajar a la cocina Cogí un vaso
Me sacudí aquel sueño como pude

Despierta, dije.

Amor, amor, me temo
que han robado nuestros cuerpos.

JUNTA DE VALLADOLID

Mas detenido el látigo en su vuelo,
la conquista del mundo habrá de congelarse.

Sanguíneas calles de Valladolid, oro sanguíneo naciendo en tierra
de los encomenderos, la teología es una vasija rota o eso gritan,
la guerra justa es justa al comienzo del verano o eso gritan,
treinta proposiciones muy jurídicas,
algo vibrando en el principio de las cosas

y pese a todo no habrá resolución posible.

Podrán vibrar los adoquines y las tristes mercancías en las panzas
de los barcos y los tratados de derecho internacional y las túnicas
negras de los dominicos,
tensos como la cuerda tensa de otro arco,
como la cuerda tensa, el mundo
sólo podrá romperse o disparar,

y pese a todo no habrá resolución:
ambos tendrán que ser declarados vencedores.

Retomarán los ánades salvajes
su vuelo como un látigo en la mente del poeta
y la viruela y nuevas epidemias de viruela y el tifus y la gripe y
la difteria
devastarán campos y bosques de la América lejana
y un niño nacerá que llevará por nombre Garcilaso el Inca
y alguien preguntará si mereció la pena,
este parar y este detenerse
si mereció la pena ver el mundo desde lejos
con su belleza simple, con su horror colapsado.

Alguien dirá que sí, que estuvo bien.

Y yo seré aquel hombre que te besó en la frente.

LA VERDAD ES UNA HARMONY STELLA DEL 62

Un patarrealista ardiendo solo en una calle de Dublín
y un tenue brillo en las palabras de los nakers.
Quise decírtelo, pero no era tan fácil,
quise decirte: van a pasar cosas horribles,
pero la seducción de la distancia…

Un patarrealista ardiendo solo en Tara Street,
volviendo con su guitarra
de un open mic en algún pub del centro
cuando aún no estaba inventado el patarrealismo,
tú me decías: dime la verdad, y yo te decía:
la verdad es que estoy solo y que estoy ardiendo,
la verdad es una acústica barata de los años sesenta,
esta Harmony Stella, y es también
un poeta latino que se muere cuando cumplo un año.

Un patarrealista en llamas en la calle más sucia de Dublín.
Por qué viniste a visitarme?
No lo dejé bien claro en mis canciones?
Pero pensaste que no era más que un juego,
sin conocer el frío de las águilas.

Un hombre anciano baila en Moore Street
con un traje cosido de sonajas, y lo cierto,
la verdad es que no es nada más que un juego
(un juego peligroso),
y no puedo negar que la verdad
es también un local que vende noodles junto a Connolly Station.

Un patarrealista en combustión oscura
sobre la madrugada sola de Dublín
y una guitarra que no arde
y un coro de borrachos
y un pájaro de sombra en las alturas

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Autor:Xaime Martínez. Título: Cuerpos perdidos en las morgues. Editorial: Ultramarinos.