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Daniel Ramírez García-Mina, poeta luminoso y periodista

Daniel Ramírez García-Mina, poeta luminoso y periodista

Le explica Daniel Ramírez García-Mina (Pamplona, 1992) a su ahijado Jorge, en las estrofas que rematan su primer poemario, Es sólo vivir (Verso&Cuento, 2021), que el amor, los libros y los amigos “fundarán la patria que te hará feliz”. Su poesía está barnizada con un humanismo casi siempre optimista —o, al menos, alejado del pesimismo— no exento de grietas. Por ejemplo, el poeta pide la utopía de remover pueblos y ciudades “en busca de políticos limpios”, pero también considera absurda la pelea de “la lucha del pueblo” y el “derribemos al poder”.

Es sólo vivir es un libro luminoso y ligero, amable y noble, en el que también hay profundidad, claroscuros y zarpazos. Versa sobre la familia —en “Normandía”, poema dedicado a sus padres, escribe: “Con su vida en pedazos / construyeron la mía”—, la infancia, las curas de realidad que proporcionan los años —“La vida es como el día / que termina el instituto. / Prometes querer a todo el mundo. / Y al mundo. / Luego no llamas ni acaricias; / los prójimos se deshilachan”—, los milagros y las rutinas del amor, las vidas vividas y las no vividas. “Es la poesía de las cosas que pasan —cuenta a Zenda—. De ahí el título. El inicio de todo es el mismo que en una crónica o en un reportaje: la mirada. ¡Poesía voyeurista! El otro día tomé un café con Luis Alberto de Cuenca, un poeta que me encanta y al que releo un montón. Me dijo: «Imagino que jugarás con la ficción y que en tu poemario habrá escenas reales y otras que no lo son». Entonces me confesé: «Luis Alberto, todo lo que está aquí es verdad. Por deformación profesional, no sé todavía levantar un poema desde la ficción». ¡Ojalá un día aprenda!”.

"Ramírez mama de, entre otros, la poesía del citado Luis Alberto, de Karmelo C. Iribarren, de Luis Antonio de Villena, de Brines, de Celaya"

Ramírez mama de, entre otros, la poesía del citado Luis Alberto, de Karmelo C. Iribarren —quien firma un texto en una de las solapas del poemario—, de Luis Antonio de Villena, de Brines, de Celaya, de los “antihéroes” Manuel Machado y Leopoldo Panero padre. “Muchas veces —dice— se bebe de poetas con una voz radicalmente distinta a la tuya. Voy a temporadas. Últimamente, he leído mucho a Idea Vilariño. Tiene un verso que me fascina porque es una de las mejores definiciones de la poesía que he encontrado: Me faltan tantas cosas que me duelen las manos”.

¿Cómo asoma el periodismo en sus versos? Responde: “Mi poesía, ya lo has visto, está muy pegada a la calle. Podría incluso decirse que es periodística”. Y añade: “Se construye a partir de imágenes de la calle, de los bares, las plazas y los trenes, que, por alguna razón, generan una conexión con una emoción y… zas. La poesía me ha ayudado a encontrar un lugar para esos pequeños rayos de luz, y de sombra, que encierran el misterio de nuestra existencia. Suena muy rimbombante, ¡suena fatal! Pero es que eso es el fondo de todo lo que vale la pena: ¿qué narices hacemos aquí?”. En Es sólo vivir, Ramírez no ofrece la respuesta —a Dios gracias—, pero plantea muy bien, y de muchas maneras, esa pregunta tan jodida.

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Autor: Daniel Ramírez García-Mina. Título: Es solo vivir. Editorial: Verso & Cuento. Venta: Todostuslibros y Amazon

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