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Diez libros para el nuevo año

Diez libros para el nuevo año

Ilustración de Quint Buchholz para El libro de los libros. Editorial Nórdica.

 

Nuestra sociedad nos invita cada día a vivir más hacia afuera que hacia nuestro interior. Estas fórmulas, repetidas hasta la saciedad, solo conducen a un desgaste difícil de restaurar si no se han cultivado los recursos que nos ofrece la cultura: la vida simple que habita en los libros, en el arte y en la amistad. Como nos recuerda uno de los autores de estas recomendaciones para el año que acabamos de estrenar, Erling Kagge, en palabras del poeta Olav H. Hauge: “A la hora de la verdad, es / muy poco lo necesario, y eso / siempre lo ha sabido el corazón”.

He aquí diez libros cargados de buena filosofía de vida para ayudarnos a subir mejor las cuestas.

 

Nobleza de espíritu. Una idea olvidada. Rob Riemen. Prólogo de George Steiner. Editorial Taurus.

Dice Steiner en el prólogo: “De momento, la energía del espíritu parece manifestarse ante todo en las ciencias naturales y en la tecnología, dos ámbitos de actividad humana radicalmente distintos a las humanidades. La esfera de la palabra (logos) a la que van dirigidos los presentes ensayos, muestras tanto de reconocimiento como de preocupación, está menguando”. Entre los capítulos, “Preludio: cena en el River Café”; “El reto de Thomas Mann”; “Conversaciones atemporales sobre temas urgentes”, y “Sé valiente”, Rob Riemen (Países Bajos, 1962) arma un artefacto cultural de altura que no puede soltarse en ninguna de sus páginas. El espíritu de Europa, los valores éticos del humanismo, la filosofía socrática, la cultura, Spinoza, Walt Whitman, Camus… celebran con Riemen una fiesta democrática contra la barbarie mil veces sufrida tras los peligros fascistas y nazis y las dos guerras mundiales.

En este libro una de las hijas de Thomas Mann, Elisabeth, le cuenta al autor que su padre “llegó a presentar la nobleza de espíritu como la única medida correctiva de la humanidad. Ahí donde desaparece este ideal desaparece inexorablemente la civilización”. Una nota para reflexionar: el 22 de abril de 1950, Thomas Mann pronuncia en la Universidad de Chicago su conferencia Mi tiempo ante un auditorio de mil quinientas personas. Nobleza de espíritu sería un libro para subrayar si no fuera porque todo él es subrayable. Esta es una propuesta que nadie que pueda ponerla en práctica querrá escuchar: pongan este libro como lectura para comentar en los primeros cursos de todas las carreras porque este libro es una apasionada defensa del poder de las ideas y debería calar en las nuevas generaciones.

EL SILENCIO en la era del ruido. Erling Kagge. Taurus.

El autor de este librito que cabe en una mano y que se va haciendo grande a medida que se lee es el noruego Erling Kagge (Oslo, 1963), que además es explorador, editor, abogado y fue el primero en completar el “desafío de los tres polos”: Norte, Sur y Cima del Everest. “¿Cuáles son los caminos que conducen al silencio?”, se pregunta Kagge, para responderse: “Para mí, por supuesto, viajar en plena naturaleza. Dejar en casa todos los aparatos electrónicos, tomar un rumbo que te lleve a un lugar donde todo esté desierto a tu alrededor. Pasar solo tres días enteros. No hablar con nadie. Poco a poco, irás redescubriendo otros aspectos de ti mismo”. Este es un viaje interior en compañía de filósofos, escritores y artistas de todos los tiempos. Un libro con capacidad transformadora para que no nos resulte triste “haber malgastado gran parte de la posibilidad que teníamos de vivir una vida más rica”.

La tentación de Occidente. André Malraux. Edición, traducción y prólogo de Eva Aladro Vico. Ilustraciones de Santiago Eiroa Pazos. Editorial La Umbría y la Solana.

Pilar Ramos y Feliciano Novoa son los coordinadores editoriales de este reciente proyecto cultural que es La umbría y la Solana, una decidida apuesta por la literatura portuguesa aunque, como en este caso, publique esta obra de uno de los intelectuales franceses del siglo XX de más fuste internacional. Malraux fue un personaje inabarcable, compañero de viaje de los comunistas, conspirador anticolonialista en Saigón, promotor del expresionismo alemán, del cubismo y de cuantas vanguardias hubo en los años 20 y 30; organizador de la escuadrilla España en defensa de la República española durante la guerra civil; ministro de cultura con el gobierno de De Gaulle, aventurero y viajero sin límites, escribió obras interesantes como La condición humana (1930) y La esperanza (1937). El entendimiento con otras culturas es la clave de La tentación de Occidente, que Malraux abordó en forma epistolar con tan solo 25 años, y en la que ya destaca como un intelectual preocupado por todo lo relacionado con Oriente y Occidente. Las cartas que se entrecruzan los protagonistas, el chino Ling W.-Y. y el francés A. D., son las de dos jóvenes que han viajado, tanto a Francia como a China, lo que permite al autor ahondar en el conocimiento de ambas civilizaciones, básicamente adquirido por las lecturas y el deseo de crecer intelectualmente, que podrán, mediante el intercambio epistolar, ir confrontando realidades contrarias. Como escribió José Vila Selma: “La tentación de Occidente es ya una crítica del dualismo Oriente-Occidente, que hoy, desde la situación de nuestra cultura, cuyo proceso muchas veces parece tener empeño en desvirtuar sus orígenes estelares, puede parecemos irreductible”.

La Enciclopedia. (Breve antología). Dirigida por Diderot y D’Alembert. Prólogo de Fernando Savater. Editorial Debate.

En realidad este volumen, compendiado por Gonzalo Torné (Barcelona, 1976), lleva por título Breve antología de las entradas más significativas del magno proyecto de La Enciclopedia que dirigieron Diderot y D’Alembert y que fue uno de los hitos de la Ilustración. Es la primera vez que se traduce a nuestro idioma una selección de los artículos más relevantes de La Enciclopedia, monumento de la cultura humanística del XVIII, que, como señala Savater, “fue un símbolo, el estandarte de una forma de pensar distinta a la tradicional”. A modo de tentativa de respuesta a la pregunta ¿en qué consiste el espíritu de la Ilustración?, Torné se responde que “se trataría de un espíritu de discutirlo todo”. Y Denis Diderot, en carta dirigida a Sophie Volland (*) en 1762 dice: “Esta obra producirá seguramente con el tiempo una revolución en los espíritus, y espero que los tiranos, los opresores, los fanáticos y los intolerantes no ganarán”. A los dos directores de esta magna obra les acompañaban algunas de las mentes más preclaras del momento, como D’Holbach (**), Rousseau, Quesnay, Romilly y Voltaire, quien publicaría después su Diccionario filosófico (***) en el que recogería sus entradas para hacer más accesible su pensamiento, entre las que están, Felicidad, Hombre de letras e Historia. Las demás analizan Corrupción, Autoridad, Celos, Periodista, Teocracia, Tolerancia, Virtud, Tempo…

(*) Las cartas de Diderot a su amante, Sophie Volland, es una obra maestra de la literatura amorosa y, a la vez, un singular espacio de ensayo y encuentro filosófico. Son, en cierta medida, laboratorio de investigación tanto formal como conceptual, así como un examen de conciencia ante una mujer. Denis Diderot. Cartas a Sophie Volland. Traducción de Núria Petit. Editorial Acantilado.

(**) http://www.laetoli.es

(***) https://www.akal.com/libro/diccionario-filosofico_34028/

Yonquis de las letras. Jorge Comensal. Editorial La Huerta Grande. Ensayo.

Dice Miguel J. Crespo (@migueljcrespo) en una entrevista a Jorge Comensal (Distrito Federal, 1987) que [Jorge] “gracias a Oliver Sacks descubrió que hay un continente de sucesos extraños en el interior de nuestras cabezas; quedó fascinado por la neurobiología y comenzó una investigación en neurolingüística. El autor de este ensayo —editor de la Revista de la Universidad de México, donde estudió letras hispánicas y filosofía de la ciencia—, se declara yonqui de las letras y para eso escribe: “Cada quien rebusque en sus adentros por qué ama la lectura. No sé qué clase de estrella o accidente nos reúne, santos y editores, monjas y criminales, poetas y luteranos. Masa lectora, tribu dispersa, somos legión”. Es este un libro apasionado que invita a la lectura desaforada. Su autor es un caníbal de la cultura escrita, lector compulsivo e insaciable; devorador que en su voracidad querría leerlo todo…, y tras la lectura de este libro reconfirma a sus lectores como seguidores viciados de un juego sin fin, al modo circular de Cortázar en su cuento “Continuidad de los parques”. Somos lectores dentro de los libros, dice Comensal, y mientras vamos leyendo con voracidad este ensayo, nos vamos percatando de qué manera estamos cayendo en la maraña de sus páginas y nos enredamos entre sus párrafos sin poder —sin querer— salir del laberinto. Estamos enganchados: somos yonquis de la lectura. Un libro para entendernos mejor a nosotros mismos.

Poesía Completa. Vicente Aleixandre. Edición y prólogo de Alejandro Sanz. Editorial Lumen.

Vicente Aleixandre (Sevilla, 1898 – Madrid, 1984), estudia Derecho en Madrid, en 1950 ingresa en Real Academia y el 6 de octubre de 1977 le conceden el Premio Nobel. Su casa madrileña de la calle Velintonia 3 fue una referencia para intelectuales que buscaron en el maestro una lectura, un aliento a sus escritos, una conversación relajada, una sonrisa cómplice y amable. Con esta visión crítica describió Umbral el abandono de la casa aleixandrina: “La soledad como una terraza deshabitada, la paleontología del ladrillo que se descarna, la lepra paciente del tiempo, el primor antiguo y llagado de un chaletito donde habitan tantos olvidos” (Francico Umbral, Diccionario de Literatura. España 1941-1995: “De la posguerra a la posmodernidad”. Planeta, Diccionarios de autor, 1995). Aleixandre, poeta con arraigo romántico, cantó el amor como nadie. Surrealista, cósmico, con una intensa voz poética, fue amigo de Gerardo Diego (1896-1987) y de Dámaso Alonso (1898-1990). Los tres se habían quedado en España tras la Guerra Civil, y este último escribió en Poesía arraigada y desarraigada: “Los poetas de posguerra, frente a un mundo todo caos y angustia, sintiéndose cadáveres entre ocho millones de cadáveres en putrefacción, gemían en la noche y no sabían hacia qué lugar dirigir sus clamores”. Dámaso Alonso ya había irrumpido en el panorama poético con Hijos de la ira (1944), un libro que supuso una ruptura con su línea estilística porque entró hasta el fondo con un dramatismo desgarrador bañado de una tremenda sátira social: “Hoy es solo el hombre lo que me interesa, llegar a él por caminos de belleza o a zarpazos”, escribió. A cuarenta años de la concesión del Nobel esta cuidada publicación de Lumen, en edición de Alejandro Sanz, vuelve a ponernos ante uno de los más grandes poetas españoles, para quien el editor y prologuista espera descubrir a muchos lectores y propagar “con dignidad y justicia su voz”. A las preguntas de los periodistas en la concesión del Nobel, Vicente Aleixandre dijo: “Este premio es para mí como una gran respuesta colectiva”.

Mujeres de ciencia. 50 intrépidas pioneras que cambiaron el mundo, escrito e ilustrado por Rachel Ignotofsky. Traducción de Pedro Pacheco Gonzáles. Editoriales Nórdica y Capitán Swing.

Importante y bello libro sobre mujeres que dedicaron su vida a la ciencia, avalado por un gran éxito en todo el mundo y el galardón de Mejor Libro de Ciencia 2016 según Science Friday. Su autora, Rachel Ignotofsky, cuenta cómo hizo la selección de las cincuenta científicas: “Yo quería incorporar una perspectiva histórica amplia, así que empecé en la antigua Roma (el imperio bizantino), con Hipatia, llegando hasta el momento actual con Maryam Mirzajani,que fue la primera mujer en ganar la medalla Fields de Matemáticas en 2014. Y luego quería tratar áreas muy diferentes. Podría haber tenido cincuenta mujeres expertas en química, pero pensé que era importante contar, al menos, con una vulcanóloga, una bióloga marina, una astrofísica, etc., para mostrar todos los campos, incluso las ciencias sociales”. Hay para toda las exigencias, como Hedy Lamarr, que además de actriz de Hollywood fue también inventora; la psicóloga y activista pro derechos civiles, Mamie Phipps Clark; Mae Jemison, que además de astronauta fue educadora y doctora, y por supuesto, la física y química Marie Curie. Este es un libro idóneo para que jóvenes inquietos, o los que necesiten inocularse una inquietud cultural y científica, lo lean y sigan el camino de estas intrépidas pioneras que ayudaron a cambiar el mundo.

El ultimo caso de Philip Trent. E. C. Bentley. Traducción de Gregorio López Gallego. Editorial Siruela (Biblioteca de clásicos policiacos).

E. C. Bentley (Londres, 1875-1956) trabajó en el Daily News y en el Daily Telegraph y publicó esta novela en 1913 aunque su reconocimiento no le llegaría hasta pasados más de veinte años. El hábil Philip Trent es pintor y ocasional detective. Su pasión por el arte… de la deducción le hará llegar al meollo de un crimen perpetrado contra el magnate norteamericano Sigsbee Manderson. Con una lectura atenta de las noticias del periódico podrá ir desentrañando detalles del asesinato que aún no han visto los profesionales de la policía. A Bentley le irritaba que Sherlock Holmes no tuviera ningún fallo en sus pesquisas, y por eso creó este detective que instaura una manera diferente de abordar el género, con un personaje cuyo sentido del humor hace que se ría de sus errores, dándole a la narración un sesgo de simpatía que Bentley maneja con soltura y elegancia. La novela se llevó al cine en tres ocasiones, una de ellas titulada, ¿Quién es el culpable?, y la dirigió nada menos que Howard Hawks. Chesterton, gran amigo de Bentley, le dedicó su novela El hombre que fue jueves; por eso, en El último caso de Philip Trent, Bentley se la dedica a Chesterton por una serie de motivos que explica con minuciosidad. Estamos ante una novela que es una obra maestra del género detectivesco, un clásico de la deducción y de la intriga, irónica y deliciosa. Así arranca esta novela que tiene ya más de un siglo y cuya pregunta podría haber sido formulada hoy mismo: “El mundo que conocemos, ¿cómo puede separar con conocimiento de causa lo que importa de lo que parece importante?”

1460 Recetas para disfrutar las verduras todo el año. Karin Leiz. Ilustraciones de Juliet Pomés Leiz. Editorial Debate.

Es este un libro de formato, apariencia e ilustraciones a la antigua. Quiero decir, que su aspecto podría ser el de las recetas de, pongamos por caso, la abuela de la autora. Y lo digo como el mejor de los elogios, porque el libro es una invitación a buscar entre sus más de 800 páginas todo cuanto hay que saber de las verduras para hacerlas divertidas. Como dice El Comidista, “un canto de amor al mundo vegetal sin monsergas macrobióticas”. Karin Leiz nos hace más de mil propuestas en esta guía de su cocina tradicional que lleva recopilando desde 1962, ofreciendo al lector recetas que van más allá, con platos en los que la verdura se combina con arroz, con huevos, pasta, macarrones e incluso carne. Las ilustraciones de su hija son otra delicia más a añadir a este compendio de cultura gastronómica.

Botánica para bebedores. Las plantas que han dado origen a las mejores bebidas del mundo. Amy Stewart. Editorial Salamandra (fun & food).

Antes de ponernos a cocinar teniendo como guía el libro anterior de las verduras, debemos enfrascarnos en la lectura de este exhaustivo compendio, no solo para elaborar con maestría cócteles y otros exquisitos brebajes sino, y sobre todo, para conocer el alma de las plantas, qué son, de dónde proceden, cuáles son sus beneficios, en resumen, su historia, así como también las frutas que juegan también un papel importante en estas combinaciones (la uva, la manzana, la fresa, el limón…). Con este hermoso libro, lleno de sabiduría, entraremos en “la vida secreta de las plantas”, como tituló Steve Wonder uno de sus más bellos álbumes. Porque, en realidad, todas las bebidas alcohólicas tienen en esencia un componente vegetal, y la autora, Amy Stewart, galardonada con el Judges Choice Award de la International Association of Culinary Professionals, conoce todos los entresijos de plantas, árboles, flores y frutos y su relación con la química y el alcohol. Yo, que siempre quise saber lo que es la angostura y nunca me atreví a preguntarlo, me he encontrado aquí con una exhaustiva información, incluso con la posibilidad de probarla en un cóctel de champán. Los nombres son tan atractivos que no me resisto a rescatar al menos dos: Bambú de la Sabana y Granos del Paraíso. Stewart vive en Eureka (California) y tiene una librería llamada Eureka Books. Lo digo porque a mí ambas cosas me han sonado tan deliciosas como su libro. Embriagador.