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El asesinato de Rosemarie Nitribitt

El asesinato de Rosemarie Nitribitt

Frankfurt también tiene su propia colección de crímenes con historia. En una ciudad que refleja la opulencia y el vicio con tanto descaro no podría ser de otra manera. Hoy me detengo en uno de ellos, tan peculiar y atractivo como escabroso: el asesinato de Rosemarie Nitribitt.

Rosa Ribas fue la primera persona que me puso tras la pista de aquel suceso. Posteriormente aumenté la información echando mano de varias webs especializadas y he descubierto que hay mucho material surgido a raíz de este caso. El asesinato de Rosemarie Nitribitt ha inspirado nada menos que dos películas, varios libros, algunos seriales de radio e incluso obras de teatro.

Maria Rosalia Auguste Nitribitt, «Rosemarie» nació en Düsseldorf en 1933 en el seno de una familia completamente desestructurada. Fue hija ilegítima, con dos hermanastras y una madre que pasaba largas temporadas en la cárcel. Eso la hizo recalar en varios hogares sociales y finalmente fue acogida por una familia en Niedermendig. Parece ser que, durante su estancia con esta familia, fue violada por un vecino de dieciocho años. Este suceso nunca llegó a denunciarse a las autoridades, a pesar de que Niedermendig era un lugar lo suficientemente pequeño como para que todos se conocieran. Tenía once años.

"Cuando recuperó su libertad, centro sus esfuerzos en ocultar su origen humilde y diferenciarse de las otras cientos de mujeres que ejercían la prostitución en la ciudad"

Rosemarie empezó a prostituirse cuando sólo era una adolescente. Vivió en varias ciudades antes de recalar en Frankfurt, donde encontró trabajo como camarera y empleada doméstica antes de volver a dedicarse a la prostitución. Aquí fue detenida y llevada a un correccional.

Cuando recuperó su libertad, centro sus esfuerzos en ocultar su origen humilde y diferenciarse de las otras cientos de mujeres que ejercían la prostitución en la ciudad. Así, aprendió inglés y francés y tomó cursos de «buen comportamiento», a fin de volverse tan sofisticada como sus clientes. Gastaba casi todo lo que ganaba en joyas y ropa cara, se paseaba por los bulevares y las tiendas más exclusivas y cultivaba con esmero la imagen de «amante de alto standing». En 1955 arrendó un bonito apartamento en la céntrica Stiftstrasse, donde recibía a sus clientes. El nombre en clave que estos debían decir al llamar al telefonillo para conseguir el acceso al mundo de fantasía y placer de Rosemarie Nitribitt era «Rebecca».

Este esfuerzo pronto comenzó a dar sus frutos. Se volvió muy popular y sus ingresos se dispararon. En 1956 adquirió el ostentoso Mercedes-Benz 190 SL negro y con los asientos de cuero rojo que terminó por caracterizarla.

En Frankfurt todo el mundo sabía quién era y a qué se dedicaba aquella mujer tan llamativa que se paseaba en un vistoso Mercedes descapotable. Tanto era así que aquel modelo de coche llegó a ser popularmente conocido como el «Nitribitt». Su propia presencia recorriendo la ciudad de un lado a otro a bordo de su flamante carruaje se convirtió en un escándalo, una provocación, por el descaro con el que salía a la caza de clientes.

El vehículo actuaba como reclamo para atraer las miradas de los hombres más poderosos y ricos de la urbe. Se rumoreaba que Rosemarie tenía amantes en las más altas esferas, entre los que se incluían políticos, cineastas, miembros de la nobleza y algunos de los hombres más ricos de Alemania.

"La elevada posición de esta corte de amantes, y por tanto sospechosos, convirtió la investigación en un descalabro"

El 1 de Noviembre de 1957, la policía encontró el cadáver de Rosemarie Nitribitt en su apartamento, con una herida en la cabeza y señales de haber sido estrangulada. Tenía veinticuatro años.

Su popularidad hizo que el crimen se tornara en mediático con mucha rapidez. Las principales teorías apuntaban a una discusión con alguno de sus pretendientes y la policía empezó a investigar a varios sospechosos, entre ellos algunos miembros de la familia Krupps, banqueros, varios ministros e incluso Kurt Georg Kiesinger, quien llegó a ser canciller de la República Federal Alemana entre 1966 y 1969.

La elevada posición de esta corte de amantes, y por tanto sospechosos, convirtió la investigación en un descalabro. Se perdieron algunas pruebas, se ignoraron otras y se cuestionó cada paso que daban los detectives encargados del caso. Entre otras cosas, se dijo que la hora de la muerte que la policía había establecido era errónea y que la agenda de contactos de Rosemarie, en la que deberían haber figurado los nombres de algunos de los tipos más poderosos de Alemania, tan sólo contenía los datos de tipos humildes y que en absoluto casaban con el elevado tren de vida que llevaba.

"Cuesta no pensar que la importancia de la selecta clientela de Rosemarie Nitribitt fue clave para torpedear la investigación en torno a su asesinato"

El principal sospechoso fue un amigo de Nitribitt llamado Heinz Christian Pohlmann. Cuando lo detuvieron se encontraba en poder de una gran cantidad de dinero, que podía haber sido sustraído del apartamento de Rosemarie después de asesinarla. Sin embargo, fue absuelto en 1960 por falta de pruebas.

Cuesta no pensar que la importancia de la selecta clientela de Rosemarie Nitribitt fue clave para torpedear la investigación en torno a su asesinato. Desde un primer momento la policía estuvo sometida a mucha presión, ya que por un lado tenían a la opinión pública pendiente de sus pasos y, por otro, debían asegurarse de que sus pesquisas no manchasen el buen nombre de algunas de las personas más poderosas de la ciudad. Era la tormenta perfecta, un caldo de cultivo formidable para que el crimen nunca llegara a esclarecerse.

Eso hizo que el caso languideciera y se quedara sin resolver. Más tarde se intentó vincular con el asesinato de Helga Matura, otra prostituta que, tomando como ejemplo a Rosemarie, también se paseaba por Frankfurt a bordo de un descapotable. Murió con tan sólo unos meses de diferencia, pero nunca se llegó a demostrar que ambos sucesos estuvieran relacionados.

"La investigación se convirtió en un esperpento cuando enterraron su cuerpo en el cementerio de Düsseldorf, pero la policía conservó su cabeza para seguir estudiándolo"

El caso se reactivó en 2013, cuando algunos investigadores encontraron parte de las pruebas que se habían perdido durante la investigación, pero no fue mucho más allá.

Hay teorías de todo tipo. Desde que Rosemarie Nitribitt murió porque sabía demasiado acerca de sus clientes hasta que trató de extorsionar a algunos de ellos sin medir las consecuencias que podían tener sus actos. La investigación se convirtió en un esperpento cuando enterraron su cuerpo en el cementerio de Düsseldorf, pero la policía conservó su cabeza para seguir estudiándola. Más tarde, el cráneo fue expuesto en el Museo Criminal de Frankfurt, hasta que en 2007 la fiscalía dio la orden de que fuera enterrado con el resto del cadáver.

Un cliente anónimo donó la lápida bajo la que yace Rosemarie Nitribitt, en la que se puede leer una cita de la Biblia: «No hay nada mejor que ser feliz en la vida».

El Mercedes Nitribitt nunca fue encontrado..

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