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El Heavy del Bigotón y Basilio II el Bulgaróctonos

El Heavy del Bigotón y Basilio II el Bulgaróctonos

“(…) Nadie obligó a la señora Baker o a la señora Gore a llevarse a casa un disco de Prince o Sheena Easton. Gracias a la Constitución de los Estados Unidos son libres de comprar a sus hijos otros géneros musicales (…)

Los malos hechos producen malas leyes, y quienes aprueban malas leyes son, en mi opinión, más peligrosos que los compositores que celebran la sexualidad (…)” 

(Intervención de Frank Zappa en el Congreso, 19 de septiembre de 1985)

Como ya expliqué, en la infancia del Heavy del Bigotón el estudio de la historia ocupó el lugar que deberían haber desempeñado los cuentos de hadas, y eso se reflejaría en su carrera. Interesado en la figura del emperador bizantino Basilio II, al que si se le conocía como Bulgaróctonos (matador de búlgaros) no debía de ser por su lucha en pos de la fraternidad entre pueblos, le dedicó una canción homónima, parte de cuya letra podéis leer en las viñetas: narra la historia de los diez mil búlgaros hechos prisioneros por el emperador, a los que éste dividió en grupos de cien, cegando por completo a noventa y nueve de cada cohorte y dejando tuerto únicamente a uno solo de ellos para que guiara al resto de regreso a su tierra.

Esta composición, además de reafirmarnos en la teoría del origen estambulí de nuestro protagonista (1) y de crear algunos disturbios durante su interpretación en el Estadio Vasil Levski de Sofía, le puso en el punto de mira del PMRC (Parents Music Resource Center, o Centro de Recursos Musicales para Padres). Para quien no lo sepa, era éste un comité formado por las esposas de varios gerifaltes estadounidenses, con demasiado tiempo libre, que lucharon por censurar diversas canciones de música moderna que les parecían perjudiciales para los oídos más tiernos y alertar a los padres sobre su contenido: ya fuera por la temática sexual de las letras de Judas Priest, Madonna o Mötley Crüe, por el supuesto ocultismo de Venom o Mercyful Fate, o en el caso de la canción «Bulgaróctonos», “por el uso excesivo de la violencia y por exponer a nuestros jóvenes a lo peor de nuestra historia”.

Cuando el 19 de septiembre de 1985 una Comisión del Senado americano convocó una audiencia pública para discutir las propuestas del PMRC, el propio Heavy, con John Denver, Dee Snyder (cantante de Twisted Sister) y otro ilustre bigotón, Frank Zappa, acudieron para defender a los músicos. Sus acertadas intervenciones dejaron en ridículo la postura de las fácilmente escandalizables señoras, y es que de todos es sabido que las mentes censoras no son precisamente las más preclaras. Lo único que lograron fue que algunos discos fueran editados con una pegatina que rezaba “Parental Advisory: Explicit Content”: por supuesto, esto provocó el efecto contrario al deseado, y a partir de entonces los chicos preferían gastar antes su dinero en los LPs que llevaran dicha advertencia que en otros que parecían ser más inocuos. Siempre al quite, nuestro protagonista decidió que a partir de su segunda edición, Rage Against The World, el disco que contenía la canción dedicada a Basilio II, incluiría el siguiente aviso: “Parental Advisory: Historic Content”. Gracias a ello se convirtió en un álbum superventas en las facultades de historia, público que, aunque no sea el más pudiente, sí suele ser el más apasionado.

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(1) El historiador Paco Aloguín concreta aún más y sitúa su nacimiento en el barrio del Fanar, en el seno de una familia ortodoxa.

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Captain
Captain
4 meses hace

Oh là là! Ésto se está poniendo muy interesante. Sigue sigue!

Oscar
Oscar
3 meses hace

Me encanta el incipiente bigote del sobrino