Una invitación a pensar desde Tolkien, no hacia la épica o lo heroico en sentido clásico, sino hacia lo vegetal, lo viviente no humano, lo que crece y perdura en los márgenes. Yavanna, una de los Valar, cuida los árboles, las criaturas sin espada y todo lo que germina bajo el amparo de la luz y la sombra. Su sueño es el de una Tierra que no se rinde al dominio moderno del hierro y el fuego.
A continuación ofrecemos un fragmento de El Sueño de Yavanna: Naturalezas extrañas e imaginarios ecosociales en J. R. R. Tolkien, un volumen colectivo, que reúne ensayos de especialistas en filosofía, literatura y estudios culturales, seleccionados por David Soto Carrasco y Giorgia Bertozzi.
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En El Silmarillion encontramos la teogonía y la cosmogonía de Eä: el despertar de las deidades y el origen del universo en el cual emergerá Arda, la tierra donde, más tarde, tendrá lugar la archiconocida aventura del Anillo Único. Entre las fuerzas primordiales de dicho universo, los valar y las valier, Yavanna «es amante de todas las cosas que crecen en la tierra y conserva en la mente todas las innumerables formas, desde los árboles como torres en los bosques antiguos hasta el musgo de las piedras o las criaturas pequeñas y secretas del moho». Es el símbolo de la misteriosa vida de lo vegetal y, a la vez, de una posible continuidad o comunidad íntima entre lo humano y el oculto tejido de la naturaleza. Consciente de la indefensión de los árboles y de las plantas en general, Yavanna sueña para todos ellos capacidades y poderes que los ayuden a resistir la voracidad del hierro y el fuego. En gran medida, es a ella, y a su sueño, a quien dedicamos el presente monográfico.
En efecto, desde su experiencia como soldado en la Gran Guerra, Tolkien observó de primera mano la devastadora consecuencia de la técnica y desarrolló una aversión hacia el uso indiscriminado de la máquina, la violencia y la exaltación del individuo. En su obra se despliega, de manera implícita pero firme, una crítica a los elementos constitutivos de la forma de vida y la concepción de la naturaleza que el capitalismo industrial y sus desarrollos actuales entrañaban. Quizá esto justifique, en parte, su persistente atractivo popular y su capacidad para brindar claves interpretativas en nuestro tiempo. Sin embargo, más allá de su crítica —conservadora— a la ratio moderna, la literatura tolkieniana es, también, una fuente de la que brotan imaginarios y narrativas exteriores a dicha visión. En otras palabras, J. R. R. Tolkien consigue tejer una mitología en donde la tradición se constituye como un puente entre los tiempos, en un baile eterno e inaudito entre el eco de la creatividad primigenia y el mundo contemporáneo. A través de naturalezas extrañas, bosques animados o resistencias no humanas, su obra se alza como posibilidad política y poética, abriendo espacios inexplorados para pensar la naturaleza, el ser humano y su vinculación comunitaria. Bajo esta perspectiva, en este volumen colectivo reunimos diversos ensayos de especialistas en filosofía, literatura y estudios culturales, configurando un ecléctico entramado textual en el que se entrelazan estudios sobre el sentido último y las claves filosóficas y filológicas de la obra de Tolkien y su concepción de la naturaleza, con otras indagaciones que proyectan su crítica sobre nuestro presente, iluminando tensiones ecosociales, culturales y políticas de la realidad contemporánea.
En el capítulo que abre el presente monográfico, «Del edén al abismo: Tolkien y la ecología oscura», Ana Pinel Benayas realiza una perspicaz lectura de El señor de los anillos desde el marco filosófico de la ecología oscura propuesto por Timothy Morton. Esto es, la autora analiza la obra maestra de Tolkien desde la estética de lo weird, los conceptos de hiperobjeto y coexistencia radical, David Soto Carrasco y Giorgia Bertozzi elementos que desestabilizan las categorías convencionales y sugieren nuevas vías para repensar la naturaleza en el contexto del Antropoceno en cuanto posible espacio de coexistencia de lo humano y lo no humano, en una relación ontológica de inédita extrañeza. En una línea similar, en «Hacia la entraña del bosque: la extrañeza vegetal en El señor de los anillos», Giorgia Bertozzi apunta a la posibilidad de una impensada comunidad o hibridación con la naturaleza. Para ello, la autora se centra en las figuras de los tres bosques más prominentes del corpus tolkieniano, mostrando que si bien en algunos casos el contacto con la conciencia arbórea comporta el peligro máximo para la vida de los personajes, en otros puede suponer una nueva —aunque extraña— alianza con la multiplicidad volitiva de lo vegetal. Irene Pardo Contreras, tomando como punto de partida las perspectivas de Helen Young y bell hooks, ofrece una reinterpretación crítica de la monstruosidad orca. En su capítulo, titulado «Hacia una ficción del desborde: una mirada oposicional a los orcos de Tolkien», la autora busca identificar en la figura de los orcos una genealogía de la exclusión racial presente en la literatura fantástica y de ciencia ficción. De ahí que, lejos de tratar a dichas criaturas como mera figura antagónica, Pardo Contreras propone contemplarlas como catalizadores de nuevas formas de subjetividad y de comunidad. De esta manera, se apunta a una «fantasía del desborde»: una ficción capaz de fracturar los relatos hegemónicos y abrir el presente a la posibilidad de otras genealogías, formas de vida, afectos y alianzas. A su vez, Alejandro Rivero Vadillo e Irene Sanz Alonso replantean la visión tolkieniana del ambientalismo basada en la clásica visión dicotómica mundo natural/mundo industrial. A tal efecto, en «De enanos y orcos: la cuestión tecnoindustrial en la narrativa de Tolkien» se recurrirá al ethos enano, ya que en la conducta de tal especie hallan la semilla para un posible ejemplo de coexistencia equilibrada entre formas de tecnología y urbanismo y un modelo ecológicamente viable. En el marco contemporáneo de crisis climática, la industria y la comunidad enana abrirían una vía intermedia alternativa a la polaridad naturaleza/progreso, enriqueciendo, con ello, la lectura ecológica de la obra del profesor.
La caída de Isengard y la justicia ecológica tendrán el papel protagonista en el siguiente capítulo, «Los fuegos de Isengard y el despertar de los ents: justicia ecológica y límites al poder en tiempos de colapso». José Mateos Martínez aprovechará la fuerza simbólica y alegórica del pasaje del despertar de los ents y la subsiguiente destrucción de los dominios de Saruman para iluminar la situación ecológica en el Antropoceno. El autor, apoyándose en el valor incalculable y la dignidad que posee la naturaleza en el universo tolkieniano, se hace eco de la propuesta de la constitución ecológica y global de Luigi Ferrajoli, la cual tendría por objeto limitar el poder que devasta la riqueza natural a la que el destino del ser humano se encuentra entrelazado.
Los capítulos siguientes exploran cómo la imaginación, el lenguaje y diversas formas de experiencia estética y simbólica configuran en la obra de J. R. R. Tolkien una forma particular, que remite a ciertos planteamientos de la filosofía perenne, de relación con la naturaleza y la realidad. En el primero de ellos, titulado «Natura naturans y mundus imaginalis a la luz de Faërie», Jon Mentxakatorre Odriozola argumenta que la crisis ecológica y existencial contemporánea solo podría superarse mediante un profundo cambio de conciencia o metanoia. Tal cambio implicaría una nueva comprensión y vivencia de la naturaleza: entendiéndola, en cuanto viva en su potencia, como sujeto y no como mero producto, es decir, contemplándola como natura naturans. De ahí que el autor proponga abrir la conciencia contemporánea tanto a esta noción como a la de mundus imaginalis. Esta última sería el marco metafísico desde el cual podría interpretarse Faërie como expresión plena de la imaginación y, por ello mismo, como visión verdadera de la comunidad viva que es la naturaleza. Por otra parte, en el capítulo «La experiencia participativa: el corazón psicodélico de la obra de J. R. R. Tolkien» Bartolomé Nicolás Martínez trae a la luz el nexo entre la experiencia poética que suscita la literatura tolkieniana y la experiencia psicodélica. Según el autor, ambas vivencias serían manifestaciones de la experiencia participativa, la cual comporta un despertar o, en otros términos, un descubrimiento de la comunicación y la vivencia íntima de la naturaleza, una inmersión consciente en la ultimidad de las cosas. Esto justificaría, finalmente, el extraordinario interés que la narrativa del escritor inglés generó en la contracultura de los años sesenta.
Por su parte, Fernando Ángel Moreno ahonda en el relato Hoja de Niggle de J. R. R. Tolkien para ilustrar recientes y clásicas dimensiones estéticas desde las cuales se ha entendido la relación entre la experiencia artística y la experiencia estética. En el capítulo titulado «El viaje estético de Niggle», por tanto, se pondrán en paralelo las vivencias y reflexiones del protagonista —Niggle— y las visiones cristiana, neoplatónica y kantiana sobre el arte, para, en última instancia, proponer las teorías contemporáneas de Graham Harman, Sara Ahmed, Katya Mandoki y Terry Eagleton como marco desde donde integrar la complejidad de la relación estética entre la obra, el artista y el mundo.
En «La política del mito de Tolkien: desmaquinización del mundo e imaginación ortodoxa», David Soto Carrasco analiza cómo la obra de Tolkien ofrece una respuesta estética y teológica frente al desencanto y la fragmentación propios de la modernidad. Para ello, el autor rastrea la función del mito como vía de acceso a una verdad trascendente, contraponiéndola a su comprensión moderna como simple consuelo simbólico. A partir de esta premisa, la crítica a la tecnificación del mundo —simbolizada en la figura de la máquina— se articula con una teología política conservadora que idealiza un orden jerárquico, la armonía con la naturaleza y la providencia como principio rector de la historia.
Por último, en «La simbología del verde en Tolkien y sus derivadas teológicas y políticas» Julio César Muñiz Pérez realiza un exhaustivo análisis de las diversas apariciones del verde en la obra tolkieniana, mediante el cual pone de manifiesto la heterogénea significación que adquiere este color y sus diversas gradaciones. Con ello, por un lado, el autor pretende mostrar el estrecho vínculo entre la obra del escritor británico y su espiritualidad y, por el otro, cómo dicho símbolo y su significación han sido absorbidos y reinterpretados por corrientes políticas conservadoras y reaccionarias en la actualidad.
En conclusión, en este volumen nos hemos propuesto explorar, desde la obra y el pensamiento de J. R. R. Tolkien, las verticalidades que desbordan el plano definido por las concepciones Introducción: una mirada al verde modernas de naturaleza, ser humano y comunidad, con la confianza de descubrir nuevas geometrías de significado más allá de ellas. Esperamos, así, que este monográfico consiga abrir nuestra mirada al verde, liberando la imaginación y la vida misma a un nuevo vínculo con el mundo.
Autor: David Soto Carrasco y Giorgia Bertozzi (eds.). Título: El Sueño de Yavanna: Naturalezas extrañas e imaginarios ecosociales en J. R. R. Tolkien. Editorial: Plaza y Valdés. Venta: Todostuslibros


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