Fernando Marmolejo Hernández: “Un orfebre trabaja para la eternidad”
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Durante más de cuatro décadas, las azucenas de bronce que coronan la terraza superior de la Giralda han formado parte inseparable de la silueta de Sevilla. Pocas personas sabían —hasta ahora— que aquellas piezas no eran solo un remate ornamental, sino también la huella silenciosa de un gran maestro del oficio: Fernando Marmolejo Camargo.






























































