Andrés Trapiello o el escribir de lo que la vida trae consigo

Continúa sin desmayo Andrés Trapiello su afán en el canto y recuento de los días, de la minucia de las horas, del tiempo (el tiempo también pinta, decía Goya) en su vigésimo quinta entrega, De todo tiene, que ya es, tanto por oficio como por gozo. Fiel a la cita machadiana “a dónde el camino irá”, nos sigue llevando sin prisa, por el puro gusto, por veredas extremeñas, por el Rastro madrileño —más el de la calle Mira el Sol que el de Ribera de Curtidores— o por la ya lánguida y olvidadiza Cuesta de Moyano.

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