Lana Corujo: “Una pérdida nunca se olvida, toma otro tipo de forma”

El Popocatepetl y el Iztaccihuatl no son sólo dos volcanes, son las bocas de entrada al infierno. En Cuernavaca lo sabe todo el mundo, y por esa razón Malcolm Lowry ahogó en mezcal a Geoffrey Firmin. Perdida la ilusión por la vida, el cónsul decidió esperar al destino aciago en las barras de las tabernas. En Han cantado bingo (Reservoir Books) también hay un volcán —inventado—, El ahorcado; y un juego —de subrayados, cursivas, minúsculas, mayúsculas y corchetes— para intentar eludir la amenaza telúrica.

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