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Grandes regalos (III): ‘Las más bellas nanas del mundo’, un libro-disco

Grandes regalos (III): ‘Las más bellas nanas del mundo’, un libro-disco

Siempre es buen momento para regalar o regalarse un cancionero, un libro-disco de nanas, por ser música universal y de toda vida, pero la llegada de la Navidad (con sus hermanos de tradición, los villancicos) y la aparición de un cancionero global, concebido como viaje por diferentes culturas, brinda una ocasión perfecta.

Tal es el caso de Las más bellas nanas del mundo, que nace como gavilla espigada de una colección previa de cancioneros de cuna y de infancia (en concreto de seis cancioneros previos, organizados como etapas en un viaje por la geografía y las épocas —escala africana, criolla, eslava, del Medio Oriente, brasileña y portuguesa, asiática—), que puede leerse como álbum ilustrado y puede escucharse a través de códigos QR que remiten a diferentes plataformas de emisión (Apple, Spotify, YouTube…). El resultado del enorme esfuerzo coral de antólogos, músicos, ilustradores, traductores y editores es un conjunto de veintitrés canciones que muestra en sus letras y en sus melodías las características universales de las nanas.

"Los artistas encontraron en las nanas una forma de conexión íntima con el pasado, con la raíz popular, encarnada en la figura auroral del niño"

La nana de tradición oral se remonta a los orígenes de la propia especie humana y permite un seguimiento histórico a partir de los motivos y los símbolos que contiene, así como de su música, conservada por vía escrita o en patrones rítmicos que remiten —y en este caso el símbolo es prácticamente literal— a la sustancia matricial del sonido, al tiempo en que el mundo reverbera en el líquido amniótico con el que una madre envuelve a su criatura y al pasado remoto en el que la especie siente la vibración de su desconocido principio.

Pertenece, por tanto, a los géneros populares, pero con la llegada de la modernidad se incorpora también a los registros cultos y desde hace dos siglos (especialmente fecundo es el caso de los poetas y músicos germanos del romanticismo: Brentano, Beethoven, Brahms…) pasa a la cadena de la escritura verbal y musical. Los artistas encontraron en las nanas una forma de conexión íntima con el pasado, con la raíz popular, encarnada en la figura auroral del niño.

También fue así en el caso de España (Falla, García Lorca…). Merced a su carácter tradicional, la nana escapa de las identidades particulares y desde el principio se consigna su condición “plenamente humana”, al margen de construcciones nacionales, culturales, históricas o religiosas. De ahí el interés de los artistas contemporáneos por rastrear y registrar cancioneros universales, por incorporar nuevas piezas al canon culto (el compositor estonio Arvo Pärt es ejemplo ilustre) o por recuperar e interpretar piezas de toda época o lengua (destacados son los casos, en nuestro país, de Jordi Savall, con su excelente disco Ninna Nanna ca. 1500-2002, o el siempre emocionante caso de Victoria de los Ángeles interpretando canciones de cuna para su hijo).

"A pesar de que hay alegría en las nanas, late también en ellas un bajo íntimo de tristeza. El acorde de ambos sentimientos estremece"

A ellos se suma ahora éste. A través de las escalas que propone, el oyente-lector ve emerger los motivos recurrentes en las nanas: espantar el llanto, ahuyentar el hambre, lamentar la soledad (muchas nanas son diálogos femeninos, soliloquios de la madre ante el espejo de su criatura), amenazar con ternura para vencer el miedo, aventurar un futuro dichoso, conjurar las desgracias que vendrán…

A pesar de que hay alegría en las nanas, late también en ellas un bajo íntimo de tristeza. El acorde de ambos sentimientos estremece, prepara con amor para la aventura del mundo. Esta amalgama es lo que las convierte en un tesoro de verdad, en algo que protege sin ocultar la condición de la vida. En uno de los villancicos portugueses recogidos en este cancionero se escucha en la bella voz de una madre:

Dorme, dorme, meu menino.
Foi-se o sol, nasceu a lua.
Qual será o teu destino?
Que sorte será a tua?

Es la lección de origen y destino que contienen también, por ejemplo, los consabidos versos del magnífico villancico español: “… y nosotros nos iremos / y no volveremos más”. Uno de los mejores custodios del folclore en nuestro país, Joaquín Díaz, vio esto mismo con mucha lucidez en un pequeño ensayo que dedicó a las nanas. El título es elocuente: Poética de la nana: Entre la cuna y la tumba. Las nanas, como arco musical de nuestra vida, como luz de umbral. De él entresacamos, como cierre, estas palabras:

“El movimiento de la cuna, netamente binario, invita a crear, improvisar o cantar sobre ese ritmo, de modo que la madre no sólo transmite al niño una melodía […] sino unas sensaciones (tranquilidad, emoción, dulzura, tristeza) que comunican de forma inmediata y práctica impresiones íntimas, personales, que abrirán la puerta a un mundo antiguo, remoto y mágico, cuajado de enigmas que parecen proceder de un estadio mítico y anterior al ámbito de los conocimientos”.

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VV.AA. Traductor: Miguel Ángel Mendo Valiente TítuloLas más bellas nanas del mundo. Editorial: Kókinos. Venta: Todos tus libros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.

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