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La batalla por editar en México

La batalla por editar en México

EDICIONES SIN NOMBRE, LA BATALLA COTIDIANA POR EDITAR EN MÉXICO

José María Espinasa es uno de los intelectuales mexicanos que más ha batallado por sacar adelante un proyecto editorial independiente serio, sólido, ajeno a los caprichos del mercado y las modas, atento a toda clase de autores, de un gusto exquisito en sus libros como objetos y donde el gran Chema, como lo conocen quienes le quieren, ha puesto todo su ser, su agudeza crítica y su capacidad de convocatoria a lo largo de más de dos décadas en la historia de este sello, Ediciones Sin Nombre (ESN), al que solo la fuerza de la naturaleza parece poner en la cuerda floja, pues a raíz de los terremotos del año pasado, la editorial se ha visto sumida en una de sus peores crisis. Como la mayoría de las editoriales independientes en México, ESN ha padecido un sin fin de problemas. Sin embargo, a los crónicos, como la falta de lectores, la falta de librerías, la mala distribución, la poca costumbre de leer nuevos autores, la falta de recursos para promocionarlos y la indiferencia de las revistas y suplementos culturales, ahora se suma el hecho de que el sismo de septiembre afectó tanto la casa donde viven quienes la hacen como el tener que entregar una bodega que tenían en ese mismo edificio de la colonia Condesa desde hace casi veinte años. También cuenta, por supuesto, que la crisis económica y el desdén del Estado por estas iniciativas haya provocado que se reduzcan considerablemente para el editor las posibilidades de acceder a fondos de apoyo públicos o privados. No obstante, Chema y su incansable compañera de fatigas e ilusiones, Ana Jaramillo, no claudican y la editorial pelea como gato panza arriba por sobrevivir. Este año, me dicen, iniciarán un proyecto ambicioso con la publicación de los Ensayos completos del fallecido poeta hispanomexicano Tomás Segovia, uno de sus autores más leales y emblemáticos, en siete tomos, cuyos dos primeros volúmenes está previsto que aparezcan durante este año, así como algunas publicaciones en sus colecciones de poesía —libros de Antonio Deltoro y Francisco Magaña— y narrativa —donde acaban de aparecer Tolvanera de Ángel Miquel y El sonido de la sal de Ana María Jaramillo— así como un libro de ensayos sobre literatura mexicana del propio José María Espinasa. Como colofón, en su colección de traducciones se acaba de publicar recientemente Mi padre y su museo, de Marina Tsvietáieva. Ya decía Roberto Calasso que la edición es un género literario más, algo que ESN defiende y cultiva, conscientes de que sin ello todo se achata en una única categoría: la del entretenimiento fácil y el rápido olvido. Ahora toca también a los lectores defender esta editorial.

RENATO LEDUC, VIRTUOSO EN EL TIEMPO

"Dice el escritor y poeta Juan Domingo Argüelles que el uso del idioma sin lógica, sin ortografía, sin la buena sintaxis que exige la semántica, sin pleno sentido gramatical, no sirve de mucho para expresarnos y hacernos entender"

Periodista, poeta y viajero empedernido, Renato Leduc (1897-1986), quien durante una etapa vivió en París, donde se relacionó estrechamente con personalidades como Antonin Artaud, André Breton, Paul Éluard o Kiki de Montparnasse, tuvo el corazón tan grande como para casarse en los años 40 con la pintora surrealista Leonora Carrington, quien había sido pareja sentimental de Max Ernst, solo para salvarla del horror nazi y posibilitar su huida de Europa para que se instalara en México, donde pudo seguir adelante, hasta su muerte en mayo de 2011, con su brillante obra pictórica. Además de la brillante biografía titulada Leonora Carrington. Una vida surrealista (Turner), de Joanna Moorhead, me cuentan que el sello Vaso Roto acaba de poner en circulación el libro XV Fabulillas de animales, niños y espantos, de Leduc, con viñetas de Leonora Carrington, obra que fraguó su única colaboración y que permanecía prácticamente inédita, pues en 1957 se publicó una especie de edición de autor con una tiraje de 300 ejemplares numerados, lo que hacía de esta obra un auténtico mito secreto. La edición y el prólogo se deben al “cartujo” José Luis Martínez, uno de los indiscutibles maestros de la edición cultural mexicana, quien sin duda ha tenido en cuenta la máxima de don Renato: “Sabia virtud de conocer el tiempo…”

HABLAR MAL O HABLAR BIEN, HE AHÍ EL DILEMA

Dice el escritor y poeta Juan Domingo Argüelles que “el uso del idioma sin lógica, sin ortografía, sin la buena sintaxis que exige la semántica, sin pleno sentido gramatical, no sirve de mucho para expresarnos y hacernos entender; se presta a la confusión y nos impide la clara comunicación”. Por eso, Argüelles se propuso escribir un libro en el que trató de escuchar y leer a la gente que habla y escribe mal, desatinada y rotundamente con “barbarismos, desbarres, dislates, palabros, redundancias, sinsentidos y demás barrabasadas”, como subtitula su obra Las malas lenguas (Océano), que está causando furor y mucha risa entre el respetable lector y ha generado un eco de conversaciones donde la guasa está asegurada, pues como afirma el autor, “todos estamos en riesgo permanente de regarla (cagarla) o decir algo mal”. ¿Sabía usted que no es “puño cerrado” ni “cita previa” ni “lucir horrible”? Una academia en México colgó un cartel con mayúsculas: “ESTUDIE CON NOSOTROS Y SEA EXPERTO EN INGLES”… sin la tilde que el español exige se ponga en la palabra aguda terminada en “S” para decir INGLÉS, se escriba con mayúsculas o minúsculas. Como bien señala Argüelles, para ser experto en esa parte del cuerpo en que se junta el muslo con el vientre no se requiere dominar el idioma de Shakespeare.

PACHANGA MEXICANA DE ANAGRAMA

"Las actividades, inspiradas en diferentes libros del catálogo del sello barcelonés incluyen funciones de cine, narraciones orales, talleres de escritura creativa, crónica y mesas de reflexión"

Editorial Anagrama quiere poner al alcance de los lectores mexicanos su emblemático catálogo, con un festival literario titulado La experiencia de leer, que tendrá lugar hasta el 31 de mayo en el Centro Cultural Elena Garro de Coyoacán, donde escritores, periodistas y editores se reunirán en torno a los libros y colecciones de este sello fundado por el “mohicano” Jorge Herralde. Las actividades, inspiradas en diferentes libros del catálogo del sello barcelonés, incluyen funciones de cine, narraciones orales, talleres de escritura creativa, crónica y mesas de reflexión, de manera que todos los lunes autores como Luigi Amara, Mauricio Montiel o Ana Clavel comentan adaptaciones al cine de obras como Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro o Lolita, de Nabokov. Los jueves se reúnen periodistas como Hugo García Michel, Eduardo Rabasa, Mónica Maristain, Irma Gallo, Humberto Padgett o Ricardo Farías para hablar de algunas de las novedades de la editorial que han llegado a México, como Ropa, música, chicos, de Viv Albertine, Laëtitia o el fin de los hombres, de Ivan Jablonka o Los peligros de fumar en la cama, de Mariana Enríquez. Los miércoles, Paola Tinoco y Mariana H. coordinan un Laboratorio de creación literaria, y los viernes Leonardo Tarifeño imparte un taller de crónica tomando como base la colección “Crónicas” de Anagrama. El viernes 25 el periodista cultural Miguel de la Cruz conversará con Guadalupe Nettel sobre su novela Después del invierno (Pemio Herralde 2014) y, como cierre, ese mismo viernes escritores, editores y amigos de Anagrama y el Centro Cultural Elena Garro se reunirán para firmar libros y conversar con los lectores, en un cóctel en el que me aseguran “habrá regalos, sorpresas y descuentos especiales”. Una pachanga, pues.