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La película más enigmática de la historia del cine

La película más enigmática de la historia del cine

En 1961 el director de cine francés Alain Resnais dirigió El año pasado en Marienbad, una de las películas más enigmáticas de la historia del cine. Con guion de uno de los padres de la nouveau roman, Alain Robbe-Grillet, la historia de la película es fascinante y a menudo críptica, llena de ambigüedades narrativas.

Tres son los personajes centrales, interpretados por Delphine Seyrig, Giorgio Albertazzi y Sacha Pitoeff. Nos encontramos en un chateau lleno de gente, en el que parece celebrarse algún tipo de fiesta que nunca termina. Un extraño hombre, X, intenta persuadir a una mujer casada, A, de que abandone a su marido, fundamentándose en una promesa que ella le hizo el año pasado, una promesa que, empero, ella no recuerda (o no quiere recordar).

El año pasado en Marienbad es una película onírica, donde realidad e ilusión se confunden constantemente. Tuvo cinco nominaciones para los Oscars y ganó el el Premio Méliès de la crítica francesa y el León de Oro del Festival de Venecia. Se han ofrecido múltiples instancias críticas sobre el filme, interpretativas; visiones sobre la película que no la agotan, sino que más bien dan fe de su vigor. Y este mismo misterio que sigue todavía presente en el film es el que ha animado a Hilario J. Rodríguez a escribir un breve libro sobre la película: El último año en Marienbad (Providence ediciones, 2024), del que se acaba de publicar la segunda edición.

Hilario J. Rodríguez nos habla de esa concepción inédita del tiempo y del espacio que podemos ver en la película y que la convierte en un antes y un después de la historia del cine, sobre la seducción y la conquista (dos de los temas centrales de la película) y, en definitiva, se inserta como un personaje más de la película para tratar de entender cuál es el secreto misterio de Marienbad que, a día de hoy, nadie ha sabido explicar. Aprovechando la visita a Barcelona del autor, conversamos sobre esta obra maestra del cine y sobre su libro, en la librería Documenta.

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Mario Raimundo Caimacán
Mario Raimundo Caimacán
15 ddís hace

Esa película es una adaptación fallida al cine de la novela “La Invención de Morel” (1940) del gran escritor argentino y mundial Adolfo Bioy Casares, que anticipó lo que ahora llamamos “Realidad Virtual”. Tanta incomprensión sobre esta mala película es producto de la confusión, como aconteció con otra famosa novela “Yo, El Supremo” del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos. Con “Yo, El Supremo” salieron los eruditos críticos literarios a realizar sesudos análisis basados en las teorías psicoanalíticas de Freud para intentar explicar lo inconmensurable del “Yo” y se lanzaron con sopotocientas descabelladas teorías porque ningún historiador paraguayo, hispanoamericano ni español se condolió de la ignorancia de tales “eruditos” y no le explicaron a los audaces inventores de disparates que el Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, el terrible “Doctor Francia”, uno de los héroes de la Independencia del Paraguay, al tomar el poder como autócrata, imitó en sus decretos, proclamas y demás documentos públicos el estilo protocolar de la Monarquía Española, y así como el Rey firmaba todo y quedaba escrito “Yo, El Rey” el jefe del nuevo gobierno republicano del Paraguay firmaba y quedaba escrito “Yo, El Supremo”, a imitación del Rey de España (la metrópoli colonial) porque el título oficial del Doctor Francia era “El Supremo Dictador”. Todo esto a principios del siglo XIX, décadas antes de Freud y su Psicoanálisis. “El Año Pasado en Marienbad” fue una película fracasada en su intento de llevar a la gran pantalla la genial novela de Bioy Casares y quienes la llaman “genial” por incomprensible la, prueban que la película no logró transplantar el texto novelístico al arte cinematográfico. Algo parecido sucede con las obras del charlatán que creen filósofo, el nazi Martín Heidegger, que muchos califican de “profunda” y “brillante” porque no la entienden y no saben que es palabrería hueca y sin valor, propia de un parlero vano admirador de Adolfo Hitler, soplón a sueldo de la Gestapo y organizador de la quema de libros y de la subordinación de las universidades alemanas al nefasto Dictador, ignorante genocida encantador de racistas y mentes atolondradas