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La tristeza del frío

La Colección Sudeste, que depende del sello Editorial Balduque de Cartagena, tiene su origen en un proyecto nacido en 1932 bajo la supervisión y los auspicios del diario La Verdad, que a lo largo de su más de un siglo de existencia contó con algunos de los suplementos culturales más prestigiosos y renombrados del país. Páginas en las que, con sus textos o sus ilustraciones, colaboraron nombres ilustres como García Lorca, Jorge Guillén, Juan Ramón Jiménez, Picasso o Ramón Gaya.

En Sudeste aparecieron, a lo largo del tiempo, obras de Carmen Conde, Antonio Oliver Belmás y Andrés Cegarra Salcedo, el malogrado hermano de la inolvidable María Cegarra. Y en Sudeste, asimismo, en 1933, un muchacho de Orihuela llamado Miguel Hernández, que se desplazaba hasta Murcia, hasta la sede de Sudeste, ubicada en la Plaza de los Apóstoles, junto a la Catedral, en coche de línea. Su primer y sorprendente libro, de tantas raíces gongorinas y barrocas, Perito en lunas, apareció en estos mismos talleres.

"Fondo de armario es un libro bien construido, de agradable y sugerente lectura, de principio a fin"

Por su parte, Manuel Madrid, que se une a esta nómina de la segunda época editorial, es un conocido periodista murciano, nacido en 1979, que, desde hace un tiempo, se ocupa de las páginas de Cultura y Sociedad del diario La Verdad, donde, además, coordina el suplemento cultural Ababol, que ya va camino de las mil entregas. Aunque ya tenía experiencia en el mundo de la literatura, con la publicación de crónicas de viaje como Amarás América (2014), esta es su primera y feliz incursión en el siempre difícil terreno de la poesía.

Fondo de armario es un libro bien construido, de agradable y sugerente lectura, de principio a fin, desde la cita inicial, que corre a cargo de Julian Barnes, hasta la que pone punto a estas páginas, con un breve texto, que no desentona con el tono general de la obra, de la inolvidable Carmen Laforet, que aporta esas líneas casi finales de su monumental novela, en las que, en apenas unos renglones, aparece en dos ocasiones, no por casualidad, la palabra «nada». Entre medias, entre una y otra cita, Manuel Madrid nos ofrece un conjunto de poemas caracterizado por su solidez, por la tonalidad común, por una música que varía en cada una de estas composiciones, pero cuyo estribillo se repite una y otra vez.

"Fondo de armario posee, además, en su conjunto, una voluntad y una tonalidad de libro clásico, llevado a una síntesis que descarta todo ese lenguaje que supone un lastre"

Da la impresión de estar ante una obra completamente madura, fruto de toda una vida de reflexión, a cargo de un singular observador que no pierde detalle de todo lo que pasa ante él, y así lo plasma en sus versos, que, en ocasiones, se tiñen con los colores del otoño y adquieren la tristeza del frío. Las composiciones que conforman el libro suponen, además, un análisis introspectivo del propio poeta, que habla de un cierto fatalismo, de las oportunidades que dejamos pasar en la vida, de esa elección voluntaria de unirnos a la nada, de querer ser nada, “pudiendo ser todo”, como apunta en uno de sus más finos poemas. Pero, acaso, el mayor acierto del poemario radique en la enorme capacidad del escritor para saber manejar, con extraordinaria destreza, recursos tan indispensables en este género como la elipsis, esa capacidad de dejar las espadas en alto para que el lector termine de construir el poema, apenas sugerido, sin descartar todo lo que hay de evocador, misterioso y simbólico en poemas espléndidos como “Tren a Valencia” o el titulado “La camisa de Calvin Klein”, en donde incorpora otro interesante elemento: lo que tiene de juego la vida a través de esos instantes que, pasado el tiempo, se nos antojan fugaces, como si jamás hubieran existido. La incuestionable sensibilidad de Manuel Madrid queda patente en la composición titulada “Azul de Sajonia”, un texto impresionista, escrito con apenas unos trazos, como si el artista hubiera jugado con su pincel, rozando apenas la superficie del lienzo, tan evocador, tan repleto de sensaciones.

Fondo de armario posee, además, en su conjunto, una voluntad y una tonalidad de libro clásico, llevado a una síntesis que descarta todo ese lenguaje que supone un lastre. Una obra en donde con delicadeza, con gracia y no poca finura, el escritor expresa su particular dolorido sentir garcilasiano.

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Título: Fondo de armario. Autor: Manuel Madrid. Editorial: Balduque.

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