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A la vuelta de la próxima esquina

A la vuelta de la próxima esquina

La contemplación, la pasión y las preguntas son —deben ser— lo que queda cuando ya no queda nada. Al menos eso se intuye en la última obra de Mills Fox Edgerton. El poeta, casi nonagenario, ha publicado A la vuelta de la próxima esquina (Cuadernos del Laberinto, 2018), un libro de poemas que se estructura en esas tres variables: mira, desea y cuestiona.

"Los años han otorgado a Mills un peso que permite a su voz lírica hablar desde el espacio del que ha vivido, con humor, chispazos iluminados e imaginación"

Los poemas de este americano enamorado de las lenguas románicas caminan en un espacio difuso entre el aforismo, el microrrelato y las reflexiones con sabor —aunque no lo pretendan— a literatura oriental. Desde esta lírica breve, Edgerton, que se reconoce como un poeta español, habla desde su presente con sabor a pasado, con miradas impresionistas, generando en la mente del lector algunas escenas casi cinematográficas.

Mills pone la poesía como estructura basal de su existencia. “—¿Y tú quién eres? / —El poeta. / Y ¿qué haces aquí? / Te traigo vida”, escribe, en uno de los primeros textos, otorgándole al escritor una capacidad de demiurgo. Se observa, en este poema, una de las estructuras que mejor funcionan en este A la vuelta de la próxima esquina: diálogos fundamentados en el interrogante, en la duda, en el desconcierto. Destacan estos poemas sobre el resto, y crean de un modo involuntario una nueva pregunta: ¿No habría sido más efectivo un libro que las contuviese sin más? Juzguen ustedes:

INOCENCIA PERDIDA

¿Era tan sólo

eso?

*

—¿Y la Resurrección?

—Es tan absurda

que tiene que ser

verdad…

*

—Tú me conoces,

yo soy yo…

 

—Y mañana

¿quién serás?

*

Pero hay más. Y es que los años han otorgado a Mills un peso que permite a su voz lírica hablar desde el espacio del que ha vivido, con humor, chispazos iluminados e imaginación. Lo confirma Antonio J. Antequera, autor del prólogo, cuando afirma: “La obra de Mills Fox Edgerton en general, y este libro en particular, apelan directamente al núcleo mismo de la vida, a nuestros anhelos, ansias, amores, sueños, temores, soledades”… Por eso, el lector comprende, por ejemplo, que el escritor se interrogue —de nuevo una pregunta— por el misterio mismo de la existencia:

QUIERO SABER

Detrás de la luz,

del día y de la noche,

más allá

de la música de las esferas,

allende el Tiempo,

¿qué hay?

"A la vuelta de la próxima esquina permite intuir un fulgor último en el fondo de la mirada de su autor, mirada que él devuelve firme, pues ha vivido"

Es imposible acometer la lectura del poemario sin pensar en el amor. Mills le dedica al sentimiento, entendido como amor-pasión en la mayoría de los casos, algunas de las piezas más enérgicas y brillantes del libro. Así, es posible sentir su deseo carnal, el regocijo del contacto físico o el placer que nace de la evocación de tiempos pasados y previsiblemente mejores (“Una mano caliente / en el muslo, una mirada…”).

Si bien es cierto que el poemario pierde intensidad en ocasiones, y que tal vez convendría haber optado por una selección más breve de textos, A la vuelta de la próxima esquina permite intuir un fulgor último en el fondo de la mirada de su autor, mirada que él devuelve firme, pues ha vivido.

CONSTANTINO PETROS FOTIADIS KAVAFIS 

Amigo Constantino

—como si fuéramos amigos,

no te ofendas—

 

Desde Alejandría

se extendía

tu luminoso mundo

hacia el norte,

el mío se abre al sur;

 

Tú convivías

con helenos,

romanos, bizantinos,

yo vuelvo hoy todavía

a las calles y las casas

de Menfis, Tebas y Elefantina.

 

Lo que tenemos en común,

tú y yo,

es luz, calor,

ojos, voces, risas

que no comparten los demás.

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Autor: Mills Fox Edgerton. Título: A la vuelta de la próxima esquina. Editorial: Cuadernos del laberinto. Venta: Amazon