La congresista colombiana Ángela Vergara publicó un vídeo dramático para denunciar la situación de su hijo Rafael Alonso, de 22 años, en los Estados Unidos: los agentes migratorios del ICE lo habían arrestado en plena calle y llevaba “dieciocho días encarcelado, encadenado, en condiciones inhumanas”. El hijo no había cometido ni una infracción de tráfico, decía la madre, no era “un indocumentado”, tenía permiso de trabajo y seguro médico, y le habían asignado audiencia en 2028 para decidir sobre su residencia en el país.
En las redes se burlaron de Vergara, congresista del Partido Conservador, por los mensajes que meses atrás había divulgado en defensa de Trump y de lo que ella llamaba “el orden”. Me alegré cuando esa policía racista liberó por fin a su hijo —por mediación directa de la Cancillería colombiana— y espero que en adelante le dejen vivir en paz. Ahora vamos un paso más allá: aunque su hijo no hubiera contado con esa defensa diplomática privilegiada, aunque hubiera sido un indocumentado, incluso aunque hubiese cometido un delito, tampoco merecería ese trato. Cualquiera defiende los derechos de los inocentes, faltaría más; la clave está en defender los de todas las personas, incluidas las presuntas culpables, incluidas las culpables confirmadas, que no merecen ser enjauladas, maltratadas ni deportadas a una cárcel de cualquier país para que se pudran sin garantías. Convendría defender los derechos básicos de todas las personas por pura justicia y también por egoísmo: si no nos saltan las alarmas cuando vulneran los derechos de un culpable, nos saltarán cuando vulneren los de un inocente y ya andaremos tarde.


Trump 1, Mohamed 87.
Así, estimado Sr Herra. Afortunadamente , aún queda gente razonable. El otro día hablaba con un zurdo que criticaba a Trump por este motivo, le saqué el tema de Mohamed VI y se quedó sin argumentos. Al final la lógica se impuso y convinimos en que en todos lados cuecen habas y mejor dejar las cosas como están.
Casi un centenar de muertos en el asalto a Ceuta. Esos muertos, por lo visto, no tienen importancia. Ni las cargas de la policía marroquí para demostrar que Marruecos puede hacer lo que quiera. Si hubiera sido la Policía Nacional en vez de la gendarmería marroquí, qué hubiera pasado?
Trump me parece un desequilibrado muy peligroso, pero Trump es una consecuencia. En un país con una clase política y mediática responsable y no envilecida, Trump no se come un torrao.
Como hace fatla un Trumo aqui,o una Meloni,este pais se va al garete.
Usted amigo Ander Izagirre, es un hombre idealista y cree en la “Pura Justicia”, y le tengo una mala noticia, no solo para usted, para todos nosotros, quienes creemos en la necesidad de la Justicia: Existe en la extrema derecha que hoy gobierna en Estados Unidos (porque Donald Trump es uno de sus abanderados y cuenta con una camada de “líderes” peores) la convicción que debe “limpiar de extranjeros gentes de color” (para ellos todo no blanco europeo) a su país, y por esta promesa ganó Trump la presidencia, de allí la persecución contra los inmigrantes “latinos, africanos y asiáticos” en Estados Unidos mientras aTrump ofrece a los blancos descendientes de británicos y holandeses de Sudáfrica que se instalen a vivir en Estados Unidos; y nada le importan los Derechos Humanos de quién no sea “ciudadano americano”, y en esta ola por retroceder al tiempo previo a la fundación de la Organización de las Naciones Unidas, para regresar a la política imperialista pura y dura, el sector más arcaico del Partido Republicano quiere desmantelar la Corte Penal Internacional porque es el tribunal que creó la ONU con el Tratado de Roma para enjuiciar y castigar a los criminales de guerra y contra la Humanidad y allí converge Trump con el Partido Único gobernante en la Dictadura Comunista de China y con el nuevo Zar de todas las Rusias, el Autocrata Vladimir Putin, antiguo Jefe de la tenebrosa KGB en Alemania Oriental, el más importante Estado Satélite de la extinta Unión Soviética. No sólo se trata de apoyar al aliado genocida Benjamín Netanyahu, quien ordenó el Genocidio en curso contra los árabes Palestinos en la Franja de Gaza, de evitarle molestias al Dictador Putin conquistador frustrado de toda Ucrania, de impedirle cuestionamientos al Monarca Comunista de China quien ordenó el Genocidio en curso contra la etnia Uigur en China, se trata de terminar con un Orden Internacional basado en grandes valores humanistas propulsado en Estados Unidos por el liderazgo de un Presidente, Franklin Delano Roosvelt, el gran líder en su época del Partido Demócrata, a quien los actuales líderes del Partido Republicano culpan de la debacle de Estados Unidos. Los extremistas de derecha del Partido Republicano quieren eliminar la Corte Penal Internacional para imponer la voluntad omnimoda de Estados Unidos, quieren que nadie se oponga a su política exterior y nadie decida por ellos quienes pueden gozar de impunidad o ser castigados por sus delitos contra la Humanidad. Y nada les importa desmantelar un tribunal de la ONU ni a la misma ONU, quieren erradicar la idea de la igualdad jurídica de los Estados y de las personas, quieren regresar a la política exterior de las cañoneras y por esto un delirante y peligroso Donal Trump se quiere apoderar de Groenlandia, parte de un Estado Aliado, quiere convertir la Franja de Gaza en una “Riviera Americana”, quiere convertir a Canadá en otro Estado de la Unión y hasta anexarse como Territorios el Estrecho de Ormuz y Venezuela, sin darles el derecho de nacionalidad americana ni de residenciarse en su territorio continental a los habitantes del nuevo Protectorado Petrolero, porque nunca la tratarán como a Puerto Rico, sino como a Cuba, que en los debates del Senado de Estados Unidos, durante los años 1901-1903 se decidió no anexarla porque era “un país lleno de negros”, porque en esos tiempos los Senadores de Estados Unidos hablaban claro y raspado, como decimos en Costromo. Yo visite Estados Unidos en tres oportunidades durante los últimos 20 años y cada vez es mayor el racismo público y escandaloso de una minoría blanca, prepotente e ignorante y me temo que ahora lograron la mayoría al votar por Donald Trump en las últimas elecciones con su gran promesa: Expulsar a todos los inmigrantes ilegales, léase “inmigrantes no blancos”, “gentes de color inmigrantes”, “invasores del Tercer Mundo”, “inmigrantes negros y mestizos de todas partes del mundo pobre y atrasado”. Y hay otra convicción arraigada en sus políticos de derecha::Que Hispanoamérica, Haiti y Brasil son sociedades incapaces de vivir en verdadera Democracia y Libertad, que siempre están a un paso de la dictadura, el caos o la anarquía, porque son pueblos mestizos, y los soberbios gringos creen que solo ellos pueden vivir en una sociedad verdaderamente democrática, aunque la ceguera moral les impide ver qué desde hace años gobierna la Plutocracia, la Timocracia en palabras de los antiguos griegos, y que las dos elecciones que ganó Donald Trump prueban que perdieron el rumbo democrático, que escucharon cantos de sirenas y que un demagogo con suerte los está llevando al autoritarismo y ya sabemos que la Democracia puede ser destruida por los demagogos, como lo explico hace más de dos mil años Aristóteles, quien era griego no gringo.
Otra mala noticia para el mundo civilizado:
Ya Estados Unidos está ejecutando un plan para aterrorizar a los migrantes hispanoamericanos o “latinos” en su territorio: La deportación a un país de África, que a los ojos racistas de la derecha extrema es la imagen del infierno: El continente negro, lleno de negros, de árabes “terroristas” y de musulmanes “tereoristas”. Ya la comunidad inmigrante, contagiada del racismo anglosajón arcaico de Estados Unidos, entro en pánico: No piensan que que la gran dificultad es económica, porque los epueden enviar a un país pobre de África donde existen pocas oportunidades de trabajo y será mucho más difícil ahorrar para comprar boletos aéreos para regresar a sus patrias de origen porque en Estado Unidos no los quieren, solo se hacen eco de la imagen racista y prejuicios religiosos de los gobernantes gringos, una lamentable colonización mental que puede observarse cuando un policía municipal en Texas, con nombre y apellidos mexicanos, con porte de chichimeca mexicano y en perfecto español, dice ante una cámara de televisión; “A todos esos inmigrantes ilegales que quieren cruzar la frontera para ensuciar nuestro país, yo les recomiendo que no vengan porque los vamos a buscar, los vamos a agarrar donde estén y los vamos a deportar, mandarlos a todos para su país, porque a aquí no los queremos. Que lo entiendan bien para que no vengan aquí a crear problemas. Y a los que ya están aqui, les conviene largarse ya”. Vi esta surrealista entrevista en televisión a un hijo o nieto de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos con su vistoso uniforme de policía de un condado de Texas, quienes se expresan con tal desprecio contra seres humanos de su misma etnia.
Liberia tiene su origen moderno como un territorio colonial británico que fue comprado por inversionistas de Estados Unidos en el siglo XIX para llevar a colonos negros de Estados Unidos de regreso a África. Desde tal fecha los blancos anglosajones se sentían a disgusto con sus nacionales negros (ahora llamados “afroamericanos” porque en Estados Unidos “negro” es una mala palabra).
Y los gringos con Trump están mandado al África hasta a los migrantes venezolanos !Un total desvarío! ?No dice Trump que gobierna bien a su Protectorado Petrolero? ?Acaso el gobierno de la Usurpadora se niega a aceptar la repatriación de los venezolanos, que allá tiene rango de Derecho Constitucional? Ningún gobierno, autoridad ni funcionario público venezolano puede válidamente impedir el ingreso de un venezolano a Venezuela, su país, su prio país. En teoría, porque desde 1999 el gobernante de la época le regaló Venezuela a Fidel Castro, cuando esté murió, le quedó en herencia en su hermano Raúl Castro y cuando murió “Don Regalón” (así llama mi amigo historiador venezolano al militar golpista que desgracia a su país), el actual Monarca Comunista de Cuba (donde se implantó una Monarquía Comunista desde 1959 por si lo ignoran los ingenuos y quienes nunca leyeron La Política de Aristóteles, “El gobierno vitalicio de un hombre es Monarquía”) este puso de Sátrapa allá, con la trampa electoral de costumbre, a un colombiano con falsa identidad de venezolano, que formaron y adoctrinaron desde adolescente, quien en enero de este año fue capturado como un vil delincuente por el Ejército de Estados Unidos y está preso en Nueva York esperando juicio, lo que determinó que todos los militares y políticos de Venezuela se rindieron asustados y le entregaron el país a Donald Trump, quien gobierna con los mismos subordinados de la anterior Dinastía Reinante de Cuba y por esto Estados Unidos está apoyando de hecho a un Gobierno sostenido por la represión, la tortura y hasta el asesinato político, sostenido en el poder por la fuerza de las armas de unos supuestos “militares” de Venezuela y los verdaderos militares de Estados Unidos, quienes por su Constitución están obligados a obedecer a Trump, electo en elecciones limpias y verdaderas como Presidente de Estados Unidos.
Desastrosa realidad para los sufridos venezolanos, quienes a excepción de España, son tratados en el mundo como apestados y muchas veces por países cuyos nacionales fueron acogidos con generosidad por Venezuela, país que conocí mucho, sobre todo sus puertos, cuando fui marino mercante, y puedo decir que era un paraíso. Hoy es un infierno porque fue arruinado por la Monarquía Cubana y sus acólitos venezolanos, el mismo destino desgraciado de Cuba, que pasó de ser uno de los países de mayor progreso material más de Hispanoamérica a la completa ruina, retrocedido casi al siglo XIX porque no cuenta ni con energía eléctrica.
Cuando Venezuela se levante de sus ruinas, que lo hará por su gigantesca riqueza petrolera, su capacidad hidroeléctrica, sus enormes ríos con agua dulce y la variedad de suelos y climas que pueden cultivar todo tipo de alimentos, seguramente su gente no olvidará los maltratos de hoy, y salvo España, siempre generosa con sus hijas de la América Española, cuyos habitantes canarios le dicen a Venezuela “la octava Isla”, cuando acudan a sus consulados pidiendo visas para entrar a Venezuela, encontrarán los nacionales de tantos países ingratos que le pagaron con desprecio a Venezuela su generosidad para recibirlos cuando huían de la dictadura o del hambre, con los mismos trámites imposibles, las mismas murallas burocráticas, para decirles al final: “No los queremos en nuestro país. Y si insisten en ir, los buscaremos y deportaremos, hasta los enviaremos con pasaje solo de ida a las estepas de Siberia o al Desierto de la Costa de los Esqueletos”.