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Aplauden como focas amaestradas

Aplauden como focas amaestradas

Aplauden, fíjense en ellos. Aplauden siempre, lo aplauden todo. Aplauden incluso cuando el líder dice una gilipollez o miente con la impune desvergüenza de quien sabe que nadie le pedirá cuentas. Aplauden en grupo, a coro, jaleando la consigna como si les fuera la vida en ello, porque en realidad les va: el cargo, el coche oficial, el despacho, la tarjeta de crédito, el restaurante que nunca frecuentarían de dedicarse a un trabajo decente. Saben que aplaudir como focas bien entrenadas —y que me disculpen las honradas focas— es más rentable que el pensamiento.

El político que aplaude sin pensar no es un error del sistema; es el perro de Pavlov de su partido, la escoria que resta cuando se esfuma todo criterio propio. No es un representante público, es un comparsa. No está ahí para opinar, sino para obedecer. No para debatir, sino para asentir. No para servir al ciudadano, sino para respaldar al jefe. Pedro Sánchez, con su estilo de gobernar, ha patentado la marca: los partidos políticos españoles se convierten en redil de sinvergüenzas obedientes donde no te premian por hacer bien las cosas, sino por agachar las orejas. Son valientes en Twitter y cobardes cuando su jefe los mira. No lo quieren, sólo le tienen miedo. Pero el miedo ata más que la lealtad.

No hay ahora grandes diferencias. Cambian las siglas y las consignas, se alternan o suceden unos a otros en los escaños, pero la cochina estirpe es la misma: mediocres con ambición, inteligentes cobardes, buscavidas de todo sexo y pelaje, oportunistas que jamás contradicen a sus jefes en público ni en privado y les jalean hasta los bostezos, pues saben —en eso son en extremo competentes— que hasta un silencio prudente es más peligroso para sobrevivir que el aplauso desaforado y entusiasta. Por eso no se trata sólo de aplaudir, sino de que los vean hacerlo. De que la sumisión absoluta conste en acta. El líder habla y ellos sonríen. El líder ordena y ellos ejecutan. El líder miente y ellos reformulan. El líder cae en contradicción y ellos aplauden más fuerte, como si el ruido pudiera borrar la hemeroteca. No hay ideas, hay consignas. No hay debate, hay disciplina. No hay política, hay una secta asalariada e infame.

Y luego están los otros, claro. Los palmeros mediáticos. Los que sostienen la farsa. Los periodistas y tertulianos que si fueran cojos nadie podría adivinarlo desde el poder, porque siempre se le acercan de rodillas. Los chupacirios a sueldo y los convencidos sectarios, pues de ambos hay, que se llaman a sí mismos profesionales mientras adulan a quien los trajine en ese momento. Los que no preguntan sino masajean, no investigan sino justifican, no informan sino protegen. Y cuando enseñan el colmillo nunca es contra el líder que les llena el pesebre, sino contra quien incomoda a ese líder. Junto al político que aplaude lo que le echen, el periodista comepollas es una de las especies más dañinas del ecosistema democrático porque no es ignorante, sino cómplice. Sabe cuándo algo no cuadra, pero mira hacia otro lado. Sabe cuándo le mienten, pero titula con el eufemismo adecuado. Sabe cuándo debería morder, pero prefiere lamer. Y todo ello envuelto en un discurso moralista sobre la responsabilidad, el contexto, la estabilidad y lo malos que son los otros.

Así funciona la cochina maquinaria: políticos que no piensan y periodistas que no preguntan. Un círculo vicioso de mediocridad blindada. Un teatro donde todos fingen que todo va bien, mientras el ciudadano paga la entrada, las luces y los destrozos. Pero el ciudadano no es tonto, aunque se le trate como tal. O no todos son igual de tontos. Muchos ven el aplauso automático y reconocen el miedo. Leen el titular indulgente y detectan la consigna. Escuchan la entrevista cómoda y entienden que ahí no hay periodismo, sino propaganda con vaselina. Y cada vez que eso ocurre, la confianza se erosiona un poco más, pues comprenden que no se trata de un problema de ideología, sino de decencia, de honradez, de ideas, de coraje. Que la política española se ha convertido en una feria de oportunistas donde es más cómodo aplaudir, más seguro callar y más rentable escribir lo que se espera de ti. Y entre aplausos mercenarios y columnas complacientes se diluye una democracia anestesiada, cada vez más falsa, donde disentir es sospechoso y pensar por cuenta propia arroja a las tinieblas exteriores, lejos de las siglas que calientan y cobijan. De ese modo, cada vez más, abundan los palmeros con escaño o micrófono dispuestos a sostener a toda costa a líderes que, no importa el color que tengan, con diferentes talantes y estilos, se ríen y seguirán riéndose en la cara de esta desdichada democracia. Que no está enferma de conspiraciones rojas o azules, cuartelazos ni dictadores enterrados hace medio siglo, sino de aplausos cobardes.

____________

Publicado el 9 de enero de 2025 en XL Semanal.

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ricarrob
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1 mes hace

¡Buenoooooooo!

Se ha despachado usted bien, don Arturo. El personal, el rebaño, los cardúmenes, la fauna, así lo merecen.

Los posmodernos perroflautas hablan mucho de cambiar el sistema político y la estructura que se gestó en la Transición. Es cierto que tiene muchos defectos, pero no en el sentido que ellos dicen. Uno de ellos, uno de los principales, es el de la disciplina de voto en Congreso y Senado. Lo mismo que es, y debe ser, secreto el voto ciudadano, también debería serlo el voto congresil y, por supuesto, sin disciplina de voto. Así, como está, es un auténtico rebaño. Lo que usted dice: ¡la cochina maquinaria!

Ese tema, que parece simple, es importantísimo. Dese cuenta que, en las votaciones parlamentarias, ya se sabe el resultado. Realmente no les haría falta ni votar. Se favorece el clientelismo y el aborregamiento (con perdón para los dulces borreguitos). Se debería legislar para prohibir terminantemente la disciplina de voto.

Luego está la división de poderes. Ya se ha hablado mucho sobre la actual inexistencia de la independencia del judicial. Tristemente. Pero es necesario tomar medidas, legislar para preservar la independencia del poder legislativo. Uno de los principales defectos es que el jefe del ejecutivo sea siempre el jefe del legislativo ya que se compatibiliza la dirección de los partidos con la dirección del gobierno. Para que haya independencia legislativa es necesario, además de el secreto de voto parlamentario y la inexistencia de la disciplina de voto, la separación estricta en los partidos entre la dirección del partido y la candidatura a jefe de gobierno.

Todos los dirigentes de partido son verdaderos caciques que convierten a los partidos en chozas clientelares. Vamos, como en el XIX. Así acabó aquello como acabó.

El sistema no funciona. Uno de los principales fundamentos de la democracia es el de un hombre o mujer, un voto. No puede ser que para formar el legislativo un voto en Madrid o en Sevilla valga mucho menos que uno en La Rioja o en Teruel. Así, se forman mayorías absurdas, no representativas del sentir ciudadano.

¿Democracia? No. Borregocracia (de nuevo, perdón hacia los borreguitos, pobres).

Saludos a todos.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  ricarrob

De acuerdo, pero el problema nunca ha sido, ni es, ni será La Rioja.
Teruel, lo siento, sí.

Juan
Juan
1 mes hace
Responder a  Aguijón

Efectivamente. Claro a más no poder. Para una vez que ese partido, que se inventaron, hizo brillar su nombre fue para formar una mayoría que aquí nos tiene.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  Aguijón

Sr. A., estimado, creo que no he dicho que el problema sea La Rioja. Ni mucho menos. El problema es el sistema. Lo que he intentado trasmitir es que un voto de un riojano para el congreso de los diputados vale bastante màs que un voto de un madrileño. Eso es así.

Es la nefasta ley d’Ont que no se a qué privilegiado cerebro se le ocurrió aplicar al sistema electoral español.

Por cierto, ya que estamos, el senador Pedroles es uno de los ejemplos del clientelismo, el amiguismo, el caciquismo de uno de los partidos clientelares.

Saludos.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Perdone, le llamaban por aquí, ganó las elecciones y no le dejaron seguir…
Yo dije entonces
‘Te llevaste la ceniza y nos dejaste a Ceniceros”
Es que soy muy de canciones…
Saludos

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  Aguijón

Ánimo valientes, sólo faltan 9

Basurillas
Basurillas
1 mes hace
Responder a  Aguijón

Ya sólo 6, ¡A por ellos, querido amigo!
A disfrutar el “efecto Uclés”.

Jose
Jose
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Mejor sería suprimir a los partidos políticos, en el siglo XXI ya no hacen falta, que sólo hayan diputados independientes que respondan a los ciudadanos que los eligieron, no al jefe del partido. Este sistema es una farsa, y además está podrido.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace

Perdón, se me olvidaba. Respecto al otro gran pesebre, el de la prensa y la televisión, los medios, mejor ni comentar. No se difunden noticias, se difunden relatos. Y, aún los más honestos (quizás haberlos haylos), caen como ceporros en las trampas políticas.

Pepe Cuervo
Pepe Cuervo
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Hace años que no veo televisión, eso que me ahorro.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Hoy puede ser un buen día para que los que se ocupan tanto de las redes sociales hagan bien su trabajo, por el que se le paga, preocuparse de las redes ferroviarias.
Un sentimiento de pena y rabia por lo ocurrido ayer.
Un abrazo a Andalucía.

Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  Aguijón

Lleva usted toda la razón, y yo diría muchas más cosas fruto también de la rabia y la pena que siento, pero no es el lugar. Un fuerte abrazo desde Andalucía.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  Irene

Igualmente doña Irene, un fuerte abrazo y mucho ánimo.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace

Aquel señor de Moscú

¿Quién va a ser el primero
Que deje de aplaudir?
Recuerda a Solzhenitsyn
Si no vas a sufrir.
Recuerda al camarada,
Que era director,
Después de once minutos
El tipo se cansó.
Recuerda, sí, recuerda,
Recuerda su ruindad,
Las leyes de memoria
No debes olvidar.
Recuerda que cerrada
Debe ser la ovación,
Lo de la democracia
Sólo era una ilusión.
Recuerda cómo manda,
No quiere discusión,
A éste no le sacan
Ni con la Delta Force.
Recuerda que, si eso,
Pues “cambia de opinión”
Y tú sigue aplaudiendo,
Aplaudiendo al felón.

Tovarich, tú siempre fiel al líder.

Pepe Cuervo
Pepe Cuervo
1 mes hace

Después cuando la lían, su jefe dice aquello de , “Yo no lo conozco de nada”, aunque salgan en la foto de farra y abrazados. Desde la transición, no hemos tenido ningún político que merezca tal nombre y entonces se salvaban pocos.

Jose
Jose
1 mes hace
Responder a  Pepe Cuervo

Son vividores de la política

Maria
Maria
1 mes hace

Aplica palabra por palabra para Argentina también.

thierry precioso
thierry precioso
1 mes hace

Soy votante del PSOE y pienso que la labor del gobierno en esta legislatura es positiva pero algunas personas del ámbito de la izquierda (especialmente muchos a la izquierda del PSOE) se molestan mucho cuando opino que la trayectoria del Presidente no debería incluir una candidatura en las próximas elecciones generales, con el comentario siguiente:

Después de los casos de Ábalos y de algunos otros, muchos electores socialistas ya no otorgan suficiente facultad moral a Pedro Sánchez para encabezar de nuevo una candidatura del PSOE.
El gobierno del presidente Sánchez —que debería procurar cumplir su mandato legal hasta julio de 2027— ha sido muy valioso pero se va a necesitar abrir una nueva etapa ansiada por numerosos electores progresistas que Pedro Sánchez no podrá encabezar.
Es imprescindible que antes del verano de 2026 haya un congreso del partido socialista para elegir un nuevo secretario general que tenga el tiempo suficiente para prepararse de cara a las elecciones generales de Setiembre de 2027.

Después de haber leído este texto, en realidad me dicen: al líder no hay que tocarlo!!!
Creo que algunas veces un conservadurismo psicológico extremo se casa muy mal con un supuesto progresismo.

Jose María
Jose María
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

Después del daño infligido al partido con sus malas artes, con su caudillismo, destrucción del rival, etc, el PSOE prácticamente necesita una refundación. Por mi parte no lo votaré nunca hasta que no vea que eso ocurra. Y al PP le espero con ganas. Por mi parte solo tiene una legislatura de margen para demostrarme que son merecedores de mi voto o si por el contario es mejor darle una patada a esa democracia, esa bonita palabra que de tanto ser manoseada por gentuza está quedando hecha unos zorros y lista para mandar al vertedero, y quedarme en mi casa disfrutando del domingo, que ya veo que me van quedando menos.

Javier Garcés
Javier Garcés
1 mes hace
Responder a  Jose María

Dices que hay que darle una patada a esa bonita palabra llamada Democracia, pero que hay que refundar el PSOE y esperas con ganas al PP. Otro al que la palabra pensar tampoco se le puede aplicar.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

“El Psoe ya no existe, existe el sanchismo. Larga vida”.

(Pintada en la pared de un WC del Congreso de los diputados).

Javier
Javier
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

Para saber cuál es su índice de popularidad, Pedro Sánchez debería hacerse un Romanones. De hecho creo que todos los líderes políticos españoles deberían hacerse uno, así sabrían realmente la estima del pueblo hacia ellos.
Propóngalo a sus colegas de partido, sería un ejercicio curioso de choque con la realidad.
Saludos.

Basurillas
Basurillas
1 mes hace
Responder a  Javier

Totalmente de acuerdo con usted don Javier; pero me temo que aquí y ahora lo que se dice choque con la realidad, sólo existe el que todos ahora lloramos. No están los líderes y lideresas, todos, todas y hasta todes (guiño al don Arturo de su anterior artículo en Zenda) por la labor de ese ejercicio necesario de humildad tan necesario que usted propone que se llama Democracia, con mayúsculas. Un saludo.

Miguel Ángel
Miguel Ángel
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

En su primera frase es donde radica el problema que asola este país: “Soy votante del PSOE”, y da igual que diga del PSOE, del PP, o de Falange, si nos ponemos.
Una sociedad con madurez política no es votante de nadie, sino que concede su voto a un determinado partido, y si ese partido no cumple con sus compromisos o con las expectativas de quien le ha votado, esa persona no le vuelve a votar hasta que no cambie la situación.
“Ser votante” de un partido, es darle total libertad para que cometa las tropelías que quiera y por lo tanto ser cómplice de ellas.
Y eso es lamentablemente, lo que tenemos.

Última edición 1 mes hace por Miguel Ángel
Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  Miguel Ángel

Magnífica forma de pensar, sí señor. Si todos fuéramos como usted, los partidos dejarían de tomarnos el pelo y tendrían que ganarse el voto.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

Me ha dado que pensar su comentario. Me ha parecido usted una persona honrada, a pesar de no estar de acuerdo con usted y con su posicionamiento político.

Todos tenemos una historia personal, una educación adquirida y una formación intelectual (bueno, no sé si todos) que nos completa en un perfil determinado que hace que nos ubiquemos dentro de un espectro politico-filosófico-social-económico concreto. Nuestras incapacidades y nuestros complejos que se nos han ido pegando a lo largo de los años como lapas, completan la imagen. Nuestras experiencias laborales en un país con empresarios decimonónicos también influyen.

En mi caso, decirle que, cuando yo era muy joven y comenzaba a caminar nuestra incipiente pseudo-democracia, en la llamada transición, una persona bastantes años mayor que yo me decía: no habrá en este país verdadera democracia hasta que las personas pertenecientes a un determinado partido, con exclusividad, voten en contra del mismo o voten en blanco cuando éste no se comporte ni gobierne como es debido. Es el llamado voto de castigo, muy extendido en las democracias de fuerte raigambre.

También le digo que, en democracia, las dimisiones y las renuncias con muy sanas y muy higiénicas democráticamente.

No le digo más.

Saludos.

Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Me ha encantado su comentario sobre el voto de castigo, y pienso que es realmente así. La política ha dejado de ser un medio para mejorar la vida de las personas y se ha convertido en un fin, o mejor dicho, en una agencia de colocación. Mientras haya sectarios que voten a “su” partido haga lo que haga, como si fuera su equipo de fútbol o su santo patrón (la política como sustituta de la religión, la nostalgia del absoluto de la que habló Steiner), mal nos irá. Un saludo, estimado amigo R.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  Irene

Doña Irene, lo ha definido usted perfectamente. Una vez que la religión, la aquí imperante, está en franco retroceso desde hace 50 años, (expresión con doble sentido la de franco retroceso), parece que el personal necesite sustitutos. Es una teoría, pero pienso que a las mentes débiles les es necesario creer en trascendencias.

Saludos cordiales, estimada.

Jose
Jose
1 mes hace
Responder a  ricarrob

Pero votando a otro partido -casi tan malo, o peor- para castigar a un partido. El problema es el sistema.

Jose
Jose
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

No sé cómo alguien con dos dedos de frente que no sea un fanático sectario puede votar al Psoe. No había que esperar al caso Ábalos para darse cuenta. Un candidato que plagió su tesis doctoral -más bien, se la plagiaron por él- y que hizo trampas en unas primarias -o dos- no es digno de dirigir un partido. Si la gente no ve eso o no le da importancia, no sé qué tienen en la cabeza.
Y no veo en qué la labor de este gobierno en esta legislatura es positiva ni en qué este gobierno ha sido valioso. Que alguien me lo explique.

Javier Garcés
Javier Garcés
1 mes hace
Responder a  thierry precioso

“Soy votante del PSOE y pienso que la labor del gobierno en esta legislatura es positiva”…Poner el verbo pensar en esta frase es un tremendo error.

Jose María
Jose María
1 mes hace

Fantástico don Arturo.

En la política actual-y en el partido al cual pertenece este infame gobierno todavía es más evidente- abundan los tontos lamebotas. Y los ejemplos más vergonzantes son los de aquellos que, habiendo sido sido rivales irreconciliables en el pasado, ahora aplauden como foquitas tontas (no se si las habrá, me imagino que no) y repiten como papagayos del Loropark (término acuñado por don Carlos Herrera) las consignas que les envían de Moncloa sin variar una coma. Recuerdan a aquellos personajes de películas de época en las que alguien traiciona al rey malvado y este, lejos de ejecutarlos, los perdona la vida a cambio de su sumisión total. Esto es evidente en tres personajes que dan vergüenza ajena: Oscar López , Oscar Puente y Patxi López. Tres perfectos botarates que cuesta trabajo pensar que hayan sido votados por alguien en el pasado. Pero en la política actual (y en el periodismo, por supuesto) me temo que va a ser la tendencia.

Javier
Javier
1 mes hace

Discrepo de usted en que Su Sanchidad haya patentado la cosa. Esto viene de atrás, de mucho más atrás. Pedro Sánchez es la máxima expresión del modelo, su “magister máximus”, pero no ha inventado nada, San José Maria Aznar, y Felipe González le precedieron en la hazaña, eso sí, con más finura.
Estoy de acuerdo en que el ciudadano no es tonto. Verdad es, el ciudadano no es tonto; es simplemente monopensante, cerril, duro de cerviz, ovejuno, y júligam, pero tonto no es.
Hágase usted cargo que para que mandatarios con tan poco fuste y tan frágil capacidad, a izquierda y derecha del hemiciclo, triunfen, como triunfan estos, la masa ha de ser igualmente así, de poco fuste, como decía Juan Ramón de Platero, “pequeño, peludo, suave; diríase de algodón”. Todos estos personajes no podrían salir adelante con una masa minimamente crítica y leída, no digo ya culta, sino leída.
Yo creo que el reflejo de la clase política son sus votaciones en el parlamento: cuando se ha de votar algo, el jefe del redil que sea, sociata o pepero, voxero o podemita, naciocat o naciovasc, grita uno “Nooooo”, o un “Siiiii” en alta voz, cual pastor de cabras, indicando al individuo que asienta sus posaderas en el escaño que botón apretar, rojo o verde.
Habla usted también de los periodistas. Bromista que es usted. ¿Acaso hay algo de eso en las Españas? Si acaso periodismo de trinchera. Hay una radio, liberal en economía, y subvencionada por el presupuesto público de una comunidad autónoma, de cuyo nombre no quiero acordarme, vía publicidad institucional, que tiene un programa, matutino y dominguero, que reza asi: “la trinchera de…”. El periodismo murió en este país, si es que alguna vez vivió. El periodismo actual ha sustituido a la antigua prensa del movimiento, con la salvedad de que en aquella prensa, se escribía entre líneas y la censura dejaba pasar críticas, que a priori iban disfrazadas de loas. Claro, qué para escribir entre líneas, primero hay que saber escribir. Son como los sindicatos, CCOO y UGT, que han dejado pequeños a los sindicatos verticales, los cuales les pasan por la izquierda.
En fin, no escribo más, Que me caliento.
Felicidades por el artículo. Felicidades por recuperar el tono combativo.
Total, don Arturo, para lo que nos queda en el convento…
Saludos.

José María Losada
José María Losada
1 mes hace
Responder a  Javier

Una pequeña e innecesaria “defensa” de Aznar: es el único presidente que anunció que a los ocho años se iba, que ocho años era suficiente. De los demás ninguno.

Javier
Javier
1 mes hace
Responder a  José María Losada

Tengo que discrepar con usted. Aznar con esa acción dio a entender que era un analfabeto político. El no era presidente elegido directamente, pues el español es un sistema “parlamentario” (Se habrá fijado que entrecomillo “parlamentario”), con lo cual su elección no es directa, con lo cual lo único que hizo fue vender humo, aparte de vender el país a trozos, pero eso no nos ocupa ahora.
Aznar y todos los presidentes del gobierno son el equivalente a un primer ministro, elegidos por el parlamento tras unas elecciones. Nada más.
Se pasó de listo San José Maria, una vez más.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  Javier

Total razón lleva usted. Se olvida o se desconoce ese aspecto de nuestra estructura política, mal llamada democracia. No tenemos opción de votar jefe de gobierno. Es un modelo, una estructura, coja. Hay países en los que se vota por un lado al legislativo y por otro al ejecutivo. Incluso hay en los que se vota al judicial. Esto último está muy bien para atacar la costumbre de ciertos políticos de manipular al poder judicial.

Saludos.

basurillas
basurillas
1 mes hace
Responder a  Javier

Efectivamente, el convento de la clase media se ha ido al cuerno; y ni siquiera el del lumpem del proletariado existe ya. ¡Viva la lucha de los precaristas! (si es que pueden aún luchar).

https://www.elmundo.es/la-lectura/2026/01/13/695e8f3221efa0727e8b4581.html

Jose
Jose
1 mes hace
Responder a  Javier

Pues yo sí creo que el ciudadano es tonto

basurillas
basurillas
1 mes hace

Como me gustó la Teniente O’neil con su ¡Chúpeme la polla!
Fdo: el fugitivo.

Alonso
Alonso
1 mes hace
Responder a  basurillas
basurillas
basurillas
1 mes hace
Responder a  Alonso
Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  basurillas

He aquí un claro ejemplo de cómo tener clase. Por cierto cómo me ha gustado siempre está canción del gran Perales.

Aguijón
Aguijón
1 mes hace
Responder a  Irene

Un grande, Perales y otro el señor B.

Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  Alonso

He aquí un claro ejemplo de acoso.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace

Por cierto, don Arturo, permítame y discúlpeme por ello. Analizando la fotografìa de los Premios Zenda, le veo a usted tristemente rodeado de políticos, algunos verdaderas focas amaestradas. Le han cercado a usted. Lo tienen a usted rodeado como a Alatriste en Rocroi. Supongo que esa triste experiencia le ha producido una intensa urticaria y ha tenido que acudir al facultativo. Lo siento ya que los antihistamínicos suelen producir sueño y estreñimiento.

Armando Garcia
Armando Garcia
1 mes hace

Si usted cambia el nombre de Pedro Sánchez por el de Claudia Sheinbaum, no habría diferencia, pareciese que nuestros países fueron infectados por el mismo virus, es decepcionante que el mundo ahora esté siendo gobernado por una pandilla de inútiles oportunistas, mientras tanto, ciudadanos prefieren ignorar lo que tarde o temprano les alcanzará quemando.

Manuel González Ledesma
Manuel González Ledesma
1 mes hace
Responder a  Armando Garcia

Es usted una muestra notable de carencia de conocimientos y capacidad de análisis. En México, es ya un hecho, los inútiles, oportunistas e incompetentes ya no regresarán. En otras palabras, como decimos en México, el PRIAN; en su diversas versiones. Sería muy largo ejemplificar y argumentar, va solo un poco: durante todo el periodo de los “otros” (léase incompetentes y corruptos neoliberales, narcos y pagados por la CIA; están los datos por todas partes), cada cambio de sexenio era una catástrofe económica y social (en si mismo cada sexenio lo fue, en los 30 años anteriores), y ahora no. Hay muchas maneras de verlo, desde la macroeconomía estable; desde la salida de la pobreza de cerca de 14 millones de mexicanos, datos del Banco Mundial; desde la estabilidad del peso (recuerde el efecto tequila); desde que México es el principal socio comercial de la mayor potencia económica del mundo (si, hasta los procesadores de datos se hacen en México con mano de obra mexicana, es siempre un comienzo); desde una enorme inversión en infraestructura (ferrocarriles, refinerías, carreteras, aeropuertos, hospitales y más) sin precedentes; desde una inversión no vista en educación (no en las mafias tradicionales de las universidades; solo un dato: México está entre los cinco países del mundo con mayor número de ingenieros en formación, además de los ya ejerciendo); y en fin, un cambio notable en el poder judicial (antes siempre ubicado entre los mas corruptos del mundo), donde ya sus integrantes no serán elegidos por el dedo los políticos y de los plutócratas. O lo vemos de otra forma: lo corruptos, inútiles e incompetentes del PRIAN, han perdido 25 gubernaturas desde el 2018 (impresionante en cualquier sistema político democrático). ¿Suficiente?

José Prats Sariol
José Prats Sariol
1 mes hace

Pérez Reverte estaría preso en Cuba, en Irán ya lo hubieran ahorcado… En Madrid no lo invitarían al aniversario de El País, cada vez más burdo en su izquierdismo desvencijado, trucidado por las realidades. Valiente, honrado artículo… Felicitaciones.

Hernán Godoy Rojas
1 mes hace

Una radiografía de todos los chupamedias que en el mundo han sido.
¡Columnaza!

Federico Knye
Federico Knye
1 mes hace

Excelente descripción de un fenómeno universal. Expresa a la perfección lo que muchos sentimos al observar gran parte de la política, cada cual en su país

Elisa Murcia
Elisa Murcia
1 mes hace

Buenas noches. Decir que en otros tiempos no me gustó Ud. mucho como escritor. Manías de mujer supongo…Creo que empezé a “tomarle el gustillo” cuando supe que es miembro de la RAE (con la Iglesia hemos topado…) y que es amante de la Mar, la fémina más exuberante con la pueda toparse nunca. Le felicito por ello. Y le felicito también por este maravilloso Premio Zenda del que es Creador celestial, que no del Cielo, y miembro del Jurado. Me gustó éste artículo bastante, apúntese una…Siga bien.

Alberto
Alberto
1 mes hace

Aplica totalmente a la Argentina país de focas aplaudidoras de partidos mayoritarios,fijense lo que fue siempre el peronismo y los que están ahora no se quedan atras.Desde Jujuy a Tierra del fuego vemos a las focas aplaudidoras en todos los actos politicos,Dan ganas de tirarles pescaditos a la boca.

John P. Herra
John P. Herra
1 mes hace

Lo más antiparlamentario que hay en España son los parlamentarios. No son representantes de su distrito agrupados por convicciones parecidas, no. Lo que se ve no son personas constructivas capaces de argumentar y mantener debates de altura respetando las normas de la oratoria y la dialéctica, no, incluido el sarcasmo y la ridiculización de los argumentos del adversario, y a veces del adversario, pero de una forma inteligente, sin ofender, sin faltar al respeto. Lo que vemos es más un corral de borregos dispuestos a lanzarse unos contra otros por montar a la oveja del latisueldo y privilegoos del aforado, a una señal del pastor. La disciplina de voto, le llaman. Con dos cojones, te lo plantan así, en la cara. Y no es que me parezca mejor el caos de los parlamentos del siglo XIX en los que no había partidos organizados y se votaba hasta si Dios existía, no. Ahora bien, pienso que debe de haber un término medio, un respeto y fidelidad al elector, aunque el elector es a veces más sectario que el elegido, y gratis. Al parlamento debería llegar lo mejorcito de la naciôn, pero parece que es al revés.

ricarrob
ricarrob
1 mes hace
Responder a  John P. Herra

Suscribo todo lo dicho por usted, sr. Herra.
Saludos.

Angel
Angel
1 mes hace

No hay alternativa. Eto es una oligarquía de partidos políticos. Los ciudadanos normales sólo son necesarios para votar…lo demás es cosa de partido político…Don Arturo…nadie muerde la mano que le da de comer…

Irene
Irene
1 mes hace
Responder a  Angel

Suscribo sus palabras una por una pero añado que los ciudadanos normales, los de clase media y baja, aparte de para votar, somos necesarios para pagar impuestos. Porque ya se sabe que muchos de los que más tienen (incluidos nuestros políticos) se montan sociedades y recurren a todo tipo de ingeniería fiscal para pagar poco o nada. En fin, es lo que hay y tiene poco remedio…

Juan Manuel
Juan Manuel
1 mes hace

El Régimen del 78 instauró el consenso. Los diputados son empleados a sueldo del partido pero el pueblo es culpable también. Es normal que ocurra

Me acuerdo cuando todos los diputados aplaudieron a Zelensky como focas.

David Sepúlveda Pérez
David Sepúlveda Pérez
1 mes hace

Allí, aquí y en la quebrada del ají.

Carlos
1 mes hace

Tal pareciera que Don Arturo está escribiendo sobre Cuba. Es lo mismo donde quiera que esté el socialismo.

Carlos Morales
1 mes hace

Está muy bien la crítica a la mediocridad imperante, pero es muy generalizador. No precisa, nombre cargos, y al no hacerlo quedamos en lo mismo

Carlos
1 mes hace
Responder a  Carlos Morales

Todos sabemos quiénes son y en qué cargos están, en parte la justicia (que no es la que unicamente merecen) será el voto en las próximas elecciones.

Claudio Ortega
Claudio Ortega
1 mes hace

Don Arturo, buenas tardes. Que no es facultad exclusiva de la madre patria… Que parece un calco de la realidad argenta. Una clase política que ha ido de un extremo a otro antes de que cante el gallo.
Un mandatario psiquiátricamente inestable, quien al calor del otro psiquiátrico del norte, azusa viejos modos ultra nacionalistas. “Acá está todo bien”… Rezan las pancartas mientras hay jubilados revolviendo basura, mientras hay cada vez más obreros fuera de fábricas cerradas…

No Don Arturo… No es solo propiedad de su tierra, es un tema mundial en el la idiotez alumbrada por la tecnología hace ver 1984 cómo un jardín de infantes.

Dios nos libre.

Rosario
26 ddís hace

El otro día vi hablar a Felipe Gonzales y Guerra en la muerte de Javier Lambán, una maravilla. En su época me parecían hasta vulgares hablando, ahora parecen eruditos comparados con la calaña que hay que no les llega ni a los talones. Así es, los palmeros abundan en política, hoy más que nunca. Pero al menos antes se aplaudía a personajes con principios, nacidos del pueblo y para el pueblo. Hoy la mayoría son una panda de degenerados que van a ver lo que sacan. Por eso es cierto que el telediario deprime más que otra cosa. Buen día a todos

Juan robles
Juan robles
25 ddís hace

Estimado Don Arturo, gracias por su punto de vista, siempre personal y al mismo tiempo jugoso. Solo quería decirle que en los dos últimos artículos de Zenda tengo la sensación de quemar naves como Cortés, me preocupa pero me alegro de leer verdades como templos y bofetadas sonoras, gracias por su pluma, sin matices, creo que la pluma para escribir permite la reflexión necesaria y cabal. Un abrazo respetuoso. Juan R. C.