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Puta por placer

Puta por placer

Llámame Teresa es una novela basada en la vida real de una prostituta que ejerció en la Barcelona —y una temporada en el Buenos Aires— de mediados del siglo XX. Mientras ella ejercía la profesión en su alcoba, los grandes acontecimientos se sucedían en la calle: el sindicalismo, la Gran Guerra, la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial, el fin de la dictadura franquista…

La autora de Llámame Teresa (Roca), Anna R. Alós, cuenta el origen de su novela en este making of.

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Esta es una novela que se mueve entre la realidad y la ficción sin complejos, que comienza en 1900 y termina en 2011, y que muchos pueden pensar que he escrito con espíritu de culebrón. Todo mi respeto a ese género de feo nombre que es capaz de describir cinco, diez, quince historias de personajes, cada uno de ellos con voz propia —algo muy complejo en la narrativa— y aglutinarlos en una trama que se derrumbaría si uno de ellos faltara. Algo así como novelas dentro de la novela.

Conocí a Teresa Solá en casa de mis abuelos maternos cuando yo era una adolescente torturada y ella una anciana venerable, y por alguna razón su imagen y su voz se grabaron en mi memoria. Aquel día, una tarde después del colegio, yo mojaba pan en un vaso de vino tinto y lo espolvoreaba con azúcar, una merienda clásica en la Catalunya de los años sesenta, mientras leía alguna aventura de Enyd Blyton. Pa amb ví i sucre, lo llamaban, pan con vino y azúcar. Ellas dos, Teresa y la abuela Elisa, charlaban de algo que, evidentemente, me interesó menos que nada. Lo que recuerdo con claridad es que se reían sin parar.

Esas risas fueron las que muchos años más tarde me llevaron a preguntar a la abuela por aquella mujer. Ella y mi madre disimularon la respuesta. Fue mi abuelo quien dijo: “¿Treseta? De joven fue puta, pero a tu abuela le da vergüenza contar que conoce a una puta, y a tu madre admitir que la conoció de bien pequeña”.

"¿Por qué he tardado tanto en escribirla? Porque tenía mi trabajo de periodista a diario, y como me dijo otro grande, Antonio Gala: Señora, si quiere ser escritora, póngase un horario, que esto es una profesión, no un hobby"

Los años siguientes el nombre de Treseta, que es como llamaban a Teresa de joven, volvió en algunas conversaciones. De esos comentarios cazados al vuelo pude saber que fue puta porque le gustaba serlo y que se casó con un cliente, un industrial barcelonés inmensamente rico al que ella abandonó después de cinco años para volver a su oficio, el que le gustaba. Porque ella tuvo el mayor, quizás el único, privilegio al que se puede aspirar en la profesión esta de impartir placer, el de elegir con quién, dónde y el qué. No suele ser una prerrogativa de las prostitutas, habitualmente sometidas a los deseos de los clientes. Hay un momento en la historia en que un cliente le recuerda despectivamente que él manda y ella es una puta, a lo que, estoica y libre como es, sonríe y se marcha. Así fue Teresa, y logró, sin esfuerzo alguno, ser una mujer admirada y respetada por hombres y mujeres.

Me quedé con la historia en la memoria y con los apuntes en un cajón, reposando muchos años. Porque lo de escribir una novela es algo a lo que muchos periodistas, o no periodistas, aspiramos, pero hoy sé que un buen amigo, el escritor Luis Racionero, que de esto sabía un mundo, tenía mucha razón al decirme: Lo de escribir una novela va muy en serio, no hay que bromear con la narrativa.

¿Por qué he tardado tanto en escribirla? Porque tenía mi trabajo de periodista a diario, y como me dijo otro grande, Antonio Gala: Señora, si quiere ser escritora, póngase un horario, que esto es una profesión, no un hobby. ¿Qué podía hacer? El periodismo ocupaba todas mis horas, así es que esperé. Ya llegaría el momento.

"¿Dificultades para averiguar la verdadera historia de Treseta? Todas, básicamente porque no quedaba nadie vivo que me la contara"

Y el momento llegó ¿Qué sacó mis apuntes del cajón? La muerte de Bibi, mi madre. Siempre hay algo cómico en los entierros, probablemente sea una forma de amortiguar el dolor, y en esa ocasión fueron las anécdotas que conté a mis hijos, Bárbara y Albert, en la cocina de casa. ¡Qué gran núcleo de vida es la cocina! Ahí estaban, sobre la mesa de roble de dos metros de largo, la historia de Treseta y nuestras risas.

—Has de escribir su historia, y la del asesinato de JM, y la de tal y cual… Por favor, no se te puede olvidar nada, hay que contarlo, dijeron.

¿Dificultades para averiguar la verdadera historia de Treseta? Todas, básicamente porque no quedaba nadie vivo que me la contara. Viajé a su pueblo de Lleida y pude recopilar algunos datos que la gente había escuchado de sus abuelos, de sus padres, el boca a oreja que cuando alcanza a quien pregunta no se sabe cuánto hay de cierto y cuánto de leyenda. El caso es que pude reconstruir su historia y añadí la de otras tres mujeres en una aleación entre realidad y ficción.

"He tardado cuatro años en escribirla porque la he simultaneado con el periodismo. En medio he sufrido un covid, dos meses de coma, dos en silla de ruedas y muchos sin ser capaz de ligar debidamente las palabras"

De las cuatro mujeres que conducen la novela, tres parten de personajes reales y tienen en común que lucharon por sus objetivos en un mundo controlado por los hombres: Teresa desde el placer, Dorotea desde el amor y Lolita desde el cinismo. Me faltaba un personaje que lo observara todo, que significara el silencio y la amistad, un personaje fiel y generoso. Y creé el cuarto personaje, Verónica, el elemento catalizador.

Los hombres de esta historia son importantes en la trama, sin ellos no habría novela puesto que las cuatro son quienes son porque el elemento masculino influye en sus vidas de forma intensa.

He tardado cuatro años en escribirla porque la he simultaneado con el periodismo. En medio he sufrido un covid (en masculino, me niego a tratarlo en femenino), dos meses de coma, dos en silla de ruedas y muchos sin ser capaz de ligar debidamente las palabras. Comencé en Barcelona, seguí en Dubai, en el sur de la India, y la terminé en agosto de 2022 en Ibiza. Es mi novela viajera, como la propia trama, que pasa por Barcelona, Pontevedra, Canet de Mar, Lleida, el valle de la Cerdanya, Buenos Aires y Madrid.

Ahora ya reposa.

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Autora: Anna R. Alós. Título: Llámame Teresa. Editorial: Roca. VentaTodos tus libros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.

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