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Detalle de la portada de El impostor, de Javier Cercas

El optimismo recorre la industria como una electricidad. Nadie puede verla, pero está. A la picadora de carne de las novedades –ya sabéis, aquello de la ludopatía editorial– se suma la carnicería moderada de los que pueden elegir entre morir de un balazo en la nuca o renquear con un tiro en una pierna.  Repuesta –o en trance de reponerse– de los ocho años de crisis que la han hecho un 40% más pequeña, la industria editorial puede ahora darse el lujo de decidir. Entre Las sombras de Grey y la literatura, parece abrirse un claro para la literatura: la posibilidad de renquear con dignidad en el circo de los superventas. Así lo confirman las ráfagas de aire limpio que empujan las tuberías de un edificio dispuesto a no venirse abajo.

Nos vemos en esta vida o en la otraPlaneta, un sello a veces obligado a travestir la tradición en prostitución, se limpia las comisuras y apuesta por lanzamientos algo más atractivos que la prosa de presentadoras televisivas o las ensoñaciones históricas de profesores universitarios. Arropado por el sello, el periodista y escritor Manuel Jabois llegará a las estanterías con un reportaje que vuelve sobre los atentados del 11M. Se trata de un manuscrito que reconstruye el perfil de Gabriel Montoya, ‘el Gitanillo’, el primer condenado en el caso.

Montoya se vio involucrado en el atentado perpetrado en Atocha en 2004. El Gitanillo acompañó hasta la mina Conchita, en Asturias, a Emilio Suárez Trashorras y, por orden de este, viajó hasta Madrid con una mochila cargada con 20 kilos de explosivos que entregó a Jamal Ahmidan (‘El Chino’), uno de los responsables de la operación. Como tenía 16 años cuando cometió el delito, la pena impuesta fue el internamiento en un centro de menores durante seis años, más cinco de libertad vigilada y seis meses de inhabilitación. Es justo ese tramo –el del personaje que se gesta en esos años– a los que Jabois dedica la entrega periodística.

La maldicion de los PalmisanoLo cierto es que corren noticias, de todo tipo, una de ellas la de un catalán que desembarca en Reino Unido. Bella Bosworth at Transworld, sello perteneciente a Penguin Random House UK, ha comprado los derechos en inglés para La maledicció dels Palmisano, la más reciente novela de Rafael Nadal Farreras. Publicada en castellano por el sello Destino con el título La maldición de los Palmisano, este libro recrea una gran historia universal en el período de entreguerras. A través de la vida de su protagonista,Vitantonio Palmisano, Nadal relata la lucha de un hombre contra su destino, una epopeya antibelicista ambientada en el sur de la Italia rural del siglo XX.

El impostorTambién del mercado anglosajón llegan noticias, dos para ser más precisos. La más reciente novela de Javier Cercas, El impostor –que tan fría acogida tuvo en España– ha sido parte de lo que Bill Swaison se ha llevado  tras abandonar The Bloomsbury en 2015. Sí, la producción más reciente del español pasa, gracias a Swaison, a Maclehose Press, el sello que ha editado y traducido a José Saramago, Haruki Murakami, WG Sebald, Claudio Magris y Javier Marías, así como los autores norteamericanos Raymond Carver, Peter Matthiessen y Richard Ford además de la ficción de Peter Høeg, Henning Mankell y el más grande de todos los pelotazos: Stieg Larsson. El cambio de editorial no aplica para el autor de Soldados de Salamina, también se marcha a Maclehose el colombiano Juan Gabriel Vásquez de quien se traduce y publica La forma de las ruinas, su más reciente novela publicada por Alfaguara en España e Iberoamérica.

¿Se recompone la industria? Difícil y arbitraria pregunta… ¿Cuándo se encontró mal?, preguntarán algunos como quien devuelve un ladrillo enfundado en guante de terciopelo. De momento, estas son algunas de las noticias que hacen circular el aire en la inmensa casa del negocio editorial de la literatura escrita en español.