¿Y ahora qué?

A las buenas, querido lector.

Siempre estoy dando las gracias, pero no lo puedo evitar. Tengo que dártelas por la magnífica acogida que le habéis dado a este blog. Los mails que me han llegado los cuento por cientos y eso es algo increíble. Muchos me dais las gracias a mí cuando yo siento que es justo al revés. Seguro que ahora estarás pensando que esto parece una despedida. Sí, lo es.

Antes de que nos pongamos a llorar, déjame decirte que cierro este blog ya porque con el artículo de hoy, lo doy por acabado. ¿Quiere decir eso que desaparezco de Zenda? Lee hasta el final y lo sabrás.

Centrándonos en lo que toca, te cuento que hoy toca hablar sobre el punto quizá crítico y en el que se estrellan muchos. Ten en cuenta que ya doy por sentado que has creado un libro cojonudo. También ten en cuenta que este artículo va dirigido tanto a los que han publicado por vía tradicional (editorial) o por autopublicación.

Vamos a hablar del después. Del “¿y ahora, qué?”

Pues ahora toca vender.

Fin.

Qué fácil, ¿no?

Ojalá. Vender es la parte más complicada, sobre todo teniendo en cuenta que el mercado está saturado y hacerse un hueco es cada vez más difícil. ¿Hay trucos para conseguir que el libro llegue al mayor número de manos posibles? Sí, hay un truco que se divide entre dos y te va a solucionar todo. Se llama constancia y hacer las cosas bien.

"Mira, para mí lo mejor es no agobiar a la gente. Aún así es imposible no hacerlo, porque lo que queremos hacer es vender a toda costa."

Muy bien, Blas, sigues añadiendo palabras y no dices nada concreto. Pues sí, sí que te lo he dicho, porque en verdad no hay otro secreto. No tengo la receta exacta para el tema de hacer las cosas bien. Sí te puedo contar cómo lo hago yo y hasta te podría servir. ¿Quieres?

Como no sé si has dicho sí o no, me inclino por la primera.

Mira, para mí lo mejor es no agobiar a la gente. Aún así es imposible no hacerlo, porque lo que queremos hacer es vender a toda costa. Y el que diga que no, miente. Queremos que nos lean y nuestra idea primera es repetir hasta la saciedad que he sacado un libro y quiero que lo compres. Pues no. Hay que hacerlo. Hay que anunciarse, pero de manera moderada. Está claro que con el paso del tiempo y los volúmenes publicados esto se te hará mucho más fácil y ya no necesitarás anunciarlo a bombo y platillo porque la bola rueda sola. Pero hasta entonces tienes que intentar promocionarte con cierta gracia. Yo lo intento así y no me ha ido mal. Si lo vas a hacer en redes sociales, que es lo habitual ahora, ya que son una herramienta ultra potente para eso, no te tires el día enviando tuits programados sobre tu novela. ODIO ver a escritores que hacen eso. Es increíble la cantidad de tuits que sueltan sólo hablando de su trabajo y que al final cansan a todos. Es fácil de comprobar. Entra en una cuenta con no demasiados seguidores pero que haga las cosas con ciertas miras a no cansar y mira la de uno que se tire el día entero poniendo un tuit a cada hora con “Mi novela de título X ya en Amazon. Links aquí:”. No digo que el mensaje sea incorrecto, aunque yo le añadiría algo que llamara la atención. Que provocara interés. Digo que si te pasas el día así, pasan de ti. Pero vamos, MUCHO.

No sé, presenta a tus personajes en esos tuits, cuenta algo de la trama, pero sobre todo aléjate de parecer un robot. Porque esa es la sensación que da.

Otro consejo que suelo dar siempre es que ni se te ocurra usar las redes sólo para promoción. Como digo, son herramientas muy potentes y te permiten la posibilidad de crear una comunidad lectora fiel que al final estará ahí cada vez que saques nuevo trabajo. Pero es que para eso se necesita lo primero de lo que te hablado: constancia. Sin ella es imposible. Una cuenta de, por ejemplo, Twitter, no crece de un día para otro sin más. Dímelo a mí, que a la mía le cuesta subir horrores. No, para que suba tiene que ser atractiva. Tiene que incitar a otros usuarios a conocernos. Y sólo hablando de nuestros libros nos van a huir. No sé, opina de lo que te dé la gana. Habla de política, de tecnología, de deporte, de cultura… de lo que sea y te guste. Pero tienes que darle ese cierto atractivo. Te prometo que cuando saques libro, si esa cuenta está fuerte en cuanto a comunidad, vas a vender como churros. Porque generas interés.

"Todos sabemos un poco cómo se mueve el mundo editorial hoy día y, primero, ni es justo decir que todas las editoriales son así, ni tampoco hay que despreciar la idea de que hay muchas que sí."

Luego, se ha hablado mucho de si tener muchos seguidores es realmente importante. Este es un tema escabroso. Yo te puedo contar un poco cómo ha sido mi experiencia y lo que pienso sobre ello. Por lógica, siempre va a ser mejor tener mil seguidores que te leen a tener cien mil que te siguen por seguir y no tienen ni idea de quién eres ni de lo que haces. Eso por un lado. Mi comunidad no es muy grande, de unos siete mil más o menos, pero de esos me siguen y me leen casi todos, por lo que cada cosa que pongo en redes tiene un fuerte impacto, y eso no tiene precio. Ahora bien, esto que te voy a contar es real. No voy a decir con qué libro ni qué editorial, comprenderás que no es bueno crearse enemigos, pero una con mucho nombre me rechazó con la siguiente alegación:

“Blas, tu libro es genial, nos ha encantado y será un éxito, pero no tienes en redes un número alto de seguidores y no estamos seguros de que se pueda vender como nosotros esperamos”

También es cierto que esto pasó cuando tenía menos seguidores (no es que ahora sea la leche, pero antes, lógicamente, tenía menos), pero sí, me rechazaron por falta de seguidores en redes sociales.

No quiero echar demasiada leña al fuego sobre este asunto. Todos sabemos un poco cómo se mueve el mundo editorial hoy día y, primero, ni es justo decir que todas las editoriales son así, ni tampoco hay que despreciar la idea de que hay muchas que sí.

Después de pasarme eso, mi círculo íntimo me dijo que comprara seguidores. Que engrosara la lista y así no me volvería a pasar. Total, los fieles seguirían estando ahí y son los que importan. No sólo no lo hice sino que me tomé en serio el eliminar las posibles cuentas bot que tenía siguiéndome. Me cargué casi mil.

Con esto no quiero que me aplaudas. Pero me niego en redondo a que una editorial me contrate por tener x mil seguidores y no porque le guste como escribo. ¿Puedo ser criticado por mi actitud? Sí. ¿Eso va a influir a que yo mañana me levante y sea más o menos feliz? No. (Qué forma más fina de decir que me la s*d*).

Bueno, el caso es que es decisión tuya el cómo hacerlo. Yo no te voy a criticar, y el que lo haga deberías hacer lo que yo. Pasártelo por ahí. Son tus decisiones y punto.

Lo importante es dejar claro que, para un escritor novel (incluso para el no tanto), las redes son INDISPENSABLES. Y sí, son tan odiosas como beneficiosas, pero en saber darles uso radica la diferencia.

"Quizá no te he hablado mucho sobre cómo vender más y mejor. No soy coach de esos, así que tampoco te puedo aportar demasiado. Pero sí espero que mi experiencia te haya servido para algo."

Si me dejas darte un consejo más, por llamarlo así, también puedo basar esto en mi propia experiencia. Sé que aquí sí se me pueden tirar al cuello muchos autores, pero también me da igual. Nunca he tenido miedo a regalar cualquiera de mis novelas (siempre que haya podido y no esté sujeta a ningún contrato editorial). Hay mucha gente que, aunque parezca raro en un país con tan poco paro y con un salario mínimo tan elevado como es España (como no se entienda la ironía, verás) no se puede permitir un libro ni siquiera en digital. ¿Pero cómo es eso, si apenas son unos euros? Pues porque no y punto. Pues a esa gente le he regalado la novela que han querido leer. Y me han demostrado que cuando han podido la han comprado, además (eso último lo han hecho queriendo, yo jamás les he pedido nada salvo intentar disfrutar del texto). Incluso he puesto algún día las novelas gratis en Amazon y he ganado cientos de lectores con eso. La última vez, 1099 exactos. Si de esos 1099, de verdad la leen los 99. ¡Qué exitazo! Y, además, las ventas de mis otras novelas se dispararon porque, si gustas, repiten. Ya digo. Hay gente en contra de regalar su trabajo. Yo lo respeto. Y de hecho no digo que regales el trabajo en sí, ya que poner un día gratis la novela en Amazon (por poner un ejemplo) no lo considero tirar por tierra todo el esfuerzo que hay detrás de ese texto. Al contrario. Lo veo como un arma potente para generar lectores para las anteriores y futuras. Pero ya digo, en cada uno está saber lo que quiere y lo que está dispuesto a hacer.

Quizá no te he hablado mucho sobre cómo vender más y mejor. No soy coach de esos, así que tampoco te puedo aportar demasiado. Pero sí espero que mi experiencia te haya servido para algo.

"No es una novela, pero sí está muy relacionado porque es fruto de la investigación que durante dos años llevé para justo escribir una novela negra."

Y nada más. Tal y como dije al acabar mi segundo blog (El de Diario de un escritor quejica), todo tiene su fin. Y el de este blog ha llegado. Es tontería alargarlo más porque ni yo tengo más que contarte y, además, estoy seguro de que ya estás preparado para salir a comerte este mundo. Antes de despedirme quiero contarte varias cosillas. Una, que te voy a enseñar en directo cómo me promociono yo. Y es que el 22 de marzo, de la mano de Anaya y con la colaboración de esta genial Web (o familia, como yo la llamo), llegará mi próximo libro. No es una novela, pero sí está muy relacionado porque es fruto de la investigación que durante dos años llevé para justo escribir una novela negra. El libro se llama ¡Que nadie toque nada!, y habla sobre el procedimiento policial y forense real, muy alejado de lo que nos vende la ficción. Os cuento todo eso de una forma muy amena y tratando de evitar que te aburras. Además, la otra mitad del libro se compone con los dossiers que yo mismo he creado acerca de la vida y milagros de los peores psicópatas de la Historia de España. Casi nada. Ya está en preventa en Amazon y por lo que me han dicho la primera edición está volando. Así que te animo a reservarlo porque ya puedes aquí mismo.

Y si quieres ver la cubierta del libro completa, aquí la tienes:

Ahora es cuando demuestro ser un fracaso absoluto, porque después de dar la chapa sobre cómo se debería hacer, no vendo ni uno solo. Pero esto es así.

Otra cosa que te quería contar es que no me marcho de Zenda. ¿Cómo me voy a ir de la que ya es mi casa? No. De hecho vuelvo muy pronto con nuevo blog. Todavía ni he pensado en el nombre, pero sí te anticipo que, con él, te voy a tener pegado a la pantalla como nunca antes. Te prometo que te va a encantar.

Y ya, como último, decirte que el correo que ponía aquí para que te dirigieras a mí acabó petando. Y es que recibí tantos correos con el último artículo que se volvió un caos total (ya que también recibía otras cosas por ahí) y no he podido ni contestar los correos. Pero como aquí, en Zenda, somos de recursos, te paso mi nuevo mail para que me cuentes lo que te dé la gana. Prometo contestar. El mail es blas@zendalibros.com. Y ya que estamos te dejo mi Twitter, a ver si lo subimos en número y, además, con gente que me lea: https://twitter.com/BlasRuizGrau

Nos leemos muy muy pronto. Y que no se me olvide, en Anaya han preparado una mega gira para que nos veamos en todos los rincones de España, así que os espero.