Inicio > Poesía > 5 poemas de Antonio Carreño

5 poemas de Antonio Carreño

5 poemas de Antonio Carreño

El primer poemario de Antonio Carreño es una caja negra que guarda las respuestas que nos quedan después del accidente. Del de amar, del de creer, del de vivir. Respuestas que nos hacen preguntarnos de nuevo: ¿por qué no volver a intentarlo?

Zenda adelanta cinco poemas de Y cosas que me callo (Verso & Cuento).

***

Aprendiendo a escribir

Leí sobre el miedo a la muerte el día que aquel canario dejó de cantar una tarde cualquiera. Sin avisar. Sin decir ni pío.
Leí la felicidad cuando mi hermano encontró el cromo que completaba su álbum del Mundial 94.
Leí la adrenalina en los bolsillos llenos de gominolas a la entrada del cine.
Leí acerca del amor en las cartas que escondió aquella niña en mi mochila.
Leí el cansancio en los ojos azules de mi madre cuando se marchó de casa sin dar siquiera un portazo.
Leí la soledad cuando sorprendí a mi padre mirando unas fotografías que aseguraban que todavía éramos cuatro.
Leí la palabra Alzheimer escondida entre las migas de pan que dejaba mi abuelo para acordarse de volver a casa.
Leí que el cáncer poco tenía que ver con la astrología.
Leí el sexo en las portadas de Interviú con las que aprendí a leerme a mí mismo.

Leí el nudo en la garganta de la chica que me dijo que no me quería,
las lágrimas de la chica a la que nunca quise,
el odio en los cuerpos que te rozaron antes del mío
y en los que vinieron después.
Leí mi futuro en otras manos, labios en diferentes lenguas,
poesía en las puertas de cualquier baño de bar.
Leí la vergüenza entre las ruinas de Auschwitz,
la dignidad en la espuma de las olas de La Habana,
la fragilidad en París.
Leí otras muchas
muchas cosas
que prefiero callarme.
Y luego,
claro,
vinieron los libros.

***

Brandon Lee

No sé si plantaremos algún libro,
pero ya hemos escrito en los árboles
veintisiete formas de despeinarnos
sin tener que pedir perdón.
Estoy fumando por encima de mis posibilidades
para que mi boca sepa a la tuya,
y por eso empiezo a entender
aquello de que fumar mata.
Sabemos,
sin querer saber,
del precio de la libertad en otros labios
y de la torpeza de otros cuerpos.
Hemos apretado el gatillo
hasta desgastarnos los índices
y, lo que es peor,
los corazones.
Si hay algo que no vamos a aprender nunca
es a distinguir entre las balas de fogueo
y las que te atraviesan la piel.

***

Flores

He dejado una orquídea en cada página que me recuerda a ti.
Ya no sé si tengo un libro o un ramo de flores.

***

Veneno

Decía Paracelso
que el veneno está en la dosis.
Que incluso el agua y el oxígeno,
en grandes cantidades,
suponen un veneno mortal para el organismo.
Pero,
¿cuánto veneno contienen las dosis que no recibimos?
Los silencios,
las ausencias,
el teléfono mudo en la mesilla,
el abrazo que nos hacía falta,
el beso que nunca nos dieron.
Ciertamente,
el veneno está en la dosis
y, a veces,
envenena más que nunca
cuando esa dosis
es ninguna.

***

Piedra, papel, tijera

Papeles ganando a piedras.
Ese juego lo tuvo que inventar un poeta.

—————————————

Autor: Antonio Carreño. Título: Y cosas que me callo. Editorial: Aguilar (Verso & Cuento). Venta: Todos tus libros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.

4.4/5 (86 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest
0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios