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Padre Pica, un laberinto en el infierno

Padre Pica, un laberinto en el infierno

Julio Núñez Montaña, uno de los dos periodistas de El País que han liderado la investigación sobre la pederastia eclesial, explica en este ensayo el caso de Alfonso Pedrajas, conocido como ‘Padre Pica’, un jesuita que destrozó la infancia de casi un centenar de niños.

En este making of Julio Núñez Montaña cuenta cómo escribió Padre Pica: Cartografía de un abusador en la Iglesia (Debate).

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Era la mejor historia para escribir un libro de no ficción y, sin embargo, algo me decía que lo había echado todo a perder. Más de un año había pasado —sin contar los otros dos de investigación periodística— en unir letras, palabras y capítulos para narrar el reportaje que cambió mi vida: “Diario de un cura pederasta”, las memorias donde el Padre Pica, jesuita español fallecido en 2009, admitía haber agredido sexualmente a casi un centenar de niños en un internado de Bolivia y describía cómo sus superiores le protegieron. Sentado frente al borrador de 85 capítulos, en una pequeña mesa de madera, me arrepentía de la endemoniada estructura que había elegido para edificar mi primer libro. Debía unir cuanto antes todas las historias que había escrito y entregar el manuscrito a la editorial, pero no tenía valor para hacerlo ¿Y si al final no funcionaba? Era tarde para cambiar el plan y me resignaba: había fracasado.

Aquella aventura editorial comenzó en la primavera de 2023, en una cafetería madrileña de la Plaza de Olavide donde me cité con Miguel Aguilar, director literario al frente de Taurus, Debate y Random House. Aguilar me propuso escribir un libro sobre pederastia en la Iglesia, pero yo hasta entonces había tenido grandes dudas de lanzarme a hacer algo así. Llevaba cuatro años investigando ese asunto en El País y había publicado decenas de reportajes y conversado con medio millar de víctimas. No obstante, el tema era desmesuradamente amplio y siempre había sentido que aún no había encontrado la historia perfecta que reuniera todo para explicar el fenómeno. Hasta poco antes de esa cita con Aguilar.

"Recorrí esas páginas durante nueve meses una y otra vez las memorias de Pica, a la par que localicé a víctimas que me detallaron el purgatorio que vivieron con este cura"

Tenía entre manos el reportaje de mi vida: el diario del misionero Alfonso Pedrajas, un legajo increíble de más de trescientas páginas. Llegó a mí en 2022, de manos de su sobrino, Fernando. Él lo encontró de casualidad, mientras ponía orden en un trastero en Madrid. Allí estaba, en una caja olvidada con pertenencias del sacerdote que habían llegado a España desde Bolivia tras su muerte.

La lectura de esas hojas era un viaje a la mente de un pederasta que se martirizaba por los monstruosos delitos que cometía. “Hice mucho daño (¿a 85?) a demasiados”, aparece en una de las páginas. Pero también era el descubrimiento, por primera vez desde dentro de la Iglesia, de cómo los jerarcas eclesiásticos encubrían estos crímenes, protegían a los agresores, n víctimas…

Recorrí esas páginas durante nueve meses una y otra vez las memorias de Pica (contrastando cientos de datos), a la par que localicé a víctimas que me detallaron el purgatorio que vivieron con este cura. El internado donde ocurrió todo, el colegio cochabambino de Juan XXIII, era un centro novedoso, autosuficiente, donde los alumnos estudiaban de día, y por la tarde trabajaban en la huerta, fabricaban pan o hacían alcantarillas para venderlas después al ayuntamiento. Todos los alumnos eran, además, niños sin recursos, pero con altas capacidades, procedentes de todos los puntos de Bolivia. El propio Pica era el que los reclutaba durante viajes por todo el país. Los afectados me entregaron decenas de fotografías donde aparecían todos aquellos detalles.

"Tenía todo lo inimaginable: el diario, los testimonios de los personajes, un cuaderno de notas de mi viaje y un legajo de documentación de los archivos secretos de la Iglesia que demostraban cómo actuaban"

También hablé con gente que conoció a Pica, incluido su novio, una relación secreta. El hombre que lo acompañó durante sus últimos años de vida y también la persona que envió el diario a España. Antes de publicar no era solo una historia, sino el cruce de muchas de ellas que, tras múltiples casualidades, habían llegado hasta mí. El reportaje salió el 30 de abril de 2023, unas semanas después de mi cita con la editorial, a la que le había pedido tiempo para pensarme su proposición.

La publicación ocasionó un terremoto en Bolivia. Hasta el presidente, Luis Arce, dio una rueda de prensa para hablar sobre el tema, y la Fiscalía abrió una macro investigación contra la Compañía de Jesús, orden a la que pertenecía el padre Pica. Las reacciones provocaron que el periódico me enviara a La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, “para seguir investigando”. Durante 20 días perseguí los fantasmas del pasado de mucha gente, un viaje al infierno donde me enfrenté al dolor que me había causado escribir sobre aquello durante tanto tiempo.

"Tenía pánico de que ese camino se convirtiera en un laberinto sin salida, que nada de lo que había escrito se entendiera, que las vidas alucinantes que había encontrado se perdieran"

Cuando aterricé en España tenía todo lo inimaginable: el diario, los testimonios de los personajes, un cuaderno de notas de mi viaje y un legajo de documentación de los archivos secretos de la Iglesia que demostraban cómo actuaban frente a estos casos. Y acepté la propuesta de Debate de sacar con ellos un libro. Comencé a escribir Padre Pica: Cartografía de un abusador en la Iglesia en diciembre de 2023 y lo entregué en febrero de 2024. Mi plan consistió en contar todo a la vez, a través de un puñado de historias junto al diario de Alfonso Pedrajas y mi viaje a Bolivia. Entrecruzar cada línea temporal y geográfica para que el lector fuera recorriendo el mismo camino que hice yo. Redacté cada historia por separado, con la idea de unirlas todas al final.

Ese final llegó tan solo tres semanas antes de la entrega pactada. Tardé varios días en hacerlo. Tenía pánico de que ese camino se convirtiera en un laberinto sin salida, que nada de lo que había escrito se entendiera, que las vidas alucinantes que había encontrado se perdieran y que la verdad que había descubierto siguiera oculta. Al final junté aquellos 85 capítulos y entregué el manuscrito a mi editora de Debate, Paloma Abad. ¿Y qué pasó? ¿Funcionó?…

Padre Pica ha llegado a las librerías el 9 de octubre, a la espera de que los lectores den el paso para iniciar ese viaje y descubrir la historia del padre Pica.

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Autor: Julio Núñez Montaña. Título: Padre Pica: Cartografía de un abusador en la Iglesia. Editorial: Debate. Venta: Todos tus libros.

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