Inicio > Javier Marías (Page 3)

Javier Marías

Javier Marías (Madrid, 1951) es autor de Los dominios del lobo, Travesía del horizonte, El monarca del tiempo, El siglo, El hombre sentimental (Premio Ennio Flaiano), Todas las almas (Premio Ciudad de Barcelona), Corazón tan blanco (Premio de la Crítica, Prix l'Oeil et la Lettre, IMPAC Dublin Literary Award), Mañana en la batalla piensa en mí (Premio Fastenrath, Premio Rómulo Gallegos, Prix Femina Étranger, Premio Mondello di Palermo), Negra espalda del tiempo, los tres volúmenes de Tu rostro mañana: 1 Fiebre y lanza (Premio Salambó), 2 Baile y sueño, 3 Veneno y sombra y adiós, Los enamoramientos (Premio Tomasi di Lampedusa, Premio Qué Leer), Así empieza lo malo y Berta Isla; de las semblanzas Vidas escritas y Miramientos; de los relatos Mala índole y la antología Cuentos únicos; de homenajes a Faulkner y Nabokov y veinte colecciones de artículos y ensayos. En 1997 recibió el Premio Nelly Sachs, en Dortmund; en 1998, el Comunidad de Madrid; en 2000, los Premios Grinzane Cavour, en Turín, y Alberto Moravia, en Roma; en 2008, los Premios Alessio, en Turín, y José Donoso, en Chile; en 2010, The America Award en los Estados Unidos; en 2011, el Premio Nonino, en Udine, y el Premio de Literatura Europea de Austria, y en 2012, el Terenci Moix, todos ellos por el conjunto de su obra. Entre sus traducciones destaca Tristram Shandy (Premio Nacional de Traducción 1979). Fue profesor en la Universidad de Oxford y en la Complutense de Madrid. Sus obras se han publicado en cuarenta y tres lenguas y cincuenta y cinco países, con casi ocho millones de ejemplares vendidos. Es miembro de la Real Academia Española. javiermarias.es

Publicaciones del autor

Obras y alardes

Si se me anuncia un clásico, Shakespeare de nuevo, confío en que el montaje no lo tome como mero pretexto para lucimientos diversos.

¡Oigan!

¿Oír o escuchar? ¿Qué ha sucedido para que en el español de hoy todo se “escuche”, hasta las cosas más grotescas y menos escuchables?

Las tías solteras

Yo vengo disfrutando a esas mujeres solteras o sin hijos desde mi infancia, y creo que son esenciales: risueñas, más despreocupadas y desinteresadas.

No nos asfixien

Todo está demasiado controlado, regulado, burocratizado. Los requisitos son interminables, todo invita al abandono de cualquier actividad.

Multitud

El mundo se ha llenado de “virtuosos” afanosos por castigar en manada; de policías y sacerdotes vocacionales, cada uno con su lista de “delitos”...

Las pausas

Viví en Nueva York su segundo peor día del siglo, el del triunfo de Trump. Ante mí desfilaron interlocutores desolados o en estado de...