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Cees Nooteboom: «El cierre de las librerías dejó a autores y lectores como tristes huérfanos»

Cees Nooteboom: «El cierre de las librerías dejó a autores y lectores como tristes huérfanos»

Si algo demostró la pandemia al escritor holandés Cees Nooteboom es que el cierre de las librerías dejó a autores y lectores como tristes «huérfanos», algo que ni Amazon ni internet pueden remediar, «pues no son sino enfermeros en el hospital equivocado».

Precisamente la pandemia y algunos problemas de salud han hecho que el escritor holandés, de 87 años, haya tenido que leer su discurso de forma telemática en una atípica ceremonia al recibir el X Premio Formentor este viernes en Pollença (Mallorca), donde han dado comienzo las Conversaciones Literarias de Formentor que se celebran anualmente.

Novelista, poeta y traductor y autor de una nueva narrativa de viajes, Nooteboom ha advertido desde su casa de las posibles vacilaciones de su voz porque, ha explicado, «el tiempo en el que vivimos es un tiempo incierto en que las cosas que damos por sentadas no siempre son seguras». A pesar de encontrarse lejos, Nooteboom ha asegurado que el Premio Formentor es «como llegar a casa», ya que está muy cerca de lo que denomina «su» isla, Menorca, el lugar donde ha escrito gran parte de sus libros y poemas en los últimos cincuenta años, y que le ha servido de inspiración. Una isla que este verano no ha podido visitar, por primera vez.

En su discurso ha hecho un recorrido por sus lecturas y sus inicios en la escritura: «Pienso que la imagen de mi madre absorta en la lectura de un libro me condujo hacia la literatura», ha recordado este autor viajero. «¿Cuándo se convierte uno en escritor? ¿Es gracias a la lectura o gracias a la vida?» se ha preguntado Nooteboom, que ha recordado que a sus 21 años escribió su primera novela. «Han pasado 65 años y continúo escribiendo. En algún momento dije que uno debe esperar, aunque no sepa qué», ha explicado. Ha defendido que algunos libros hay que leerlos a cierta edad y que hay que escuchar las historias de otras personas porque «los relatos orales son libros todavía sin imprimir».

Pero ha insistido en el papel de las librerías, una de las fuentes de inspiración más importantes para los escritores: «Si algo nos ha demostrado la pandemia es que el periodo de cierre de librerías ha convertido a los lectores y a los escritores juntos en tristes huérfanos, algo que ni Amazon ni internet pueden remediar, pues no son sino enfermeros en el hospital equivocado«. Por eso, Nooteboom ha dicho que si se imagina el cielo, ve «la imagen de una gran librería un poco desordenada donde unos libros dispersos en el suelo engendrarán otros libros».

El escritor ha recordado cuándo empezó a viajar y cómo se situó al margen del ambiente literario habitual y se dedicó a escribir sobre el mundo y sobre lo que veía en sus viajes. Estuvo 17 años sin publicar ficción, durante los que escribió muchos de sus llamados «libros de viaje, reflexiones y meditaciones sobre sus viajes por todos los continentes, como los de Japón y sobre España, El desvío a Santiago. «Y no fue hasta entonces, tras diecisiete años de silencio, cuando apareció Rituales, el libro que yo había esperado todo ese tiempo», ha explicado Nooteboom, que ha rememorado que mientras tanto, «había vivido y había viajado. Tanto el orden como el caos se convirtieron en parte de mi vida». Precisamente, el jurado concedió el Premio Formentor a Cees Noteeboom por ser un escritor viajero «que ha hecho del nomadismo una actitud filosófica, estética y espiritual que trasciende las fronteras y revela la naturaleza expansiva de los horizontes humanos».

Ahora acaba de publicar en español su último poemario, Despedida: Poema en tiempos del virus (Visor), que empezó en un jardín con descripción de plantas y en el que afloran recuerdos de la guerra, un libro que tomó otro giro cuando un virus surgió y trastocó el mundo. Se trata de un poemario «bello y duro», porque «no son tiempos buenos», ha indicado la traductora de Nooteboom, Isabel-Clara Lorda, que ha explicado que el holandés «pide todos los veranos en Menorca a Poseidón poder volver a la isla». Este otoño llegará también a las librerías en español el último libro del autor, Venecia: El león, la ciudad y el agua.

La Fundación Formentor organiza el Premio Formentor de las Letras y las Conversaciones Literarias que se celebran cada año en Pollença (Mallorca) y que dan continuidad a los encuentros culturales iniciados en la década de los años treinta en el hotel Formentor. El Premio Formentor, sostenido con el mecenazgo de las familias Barceló y Buadas y concedido por primera vez en 1961, lo recibieron, entre otros, Jorge Luis Borges, Samuel Beckett, Saul Bellow, Jorge Semprún y Witold Gombrowicz. Tras su recuperación, han sido galardonados Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia, Roberto Calasso, Alberto Manguel, Mircea Cărtărescu y Annie Ernaux.

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