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Daniel Fopiani: «Detesto a los que doblan las esquinas de las páginas de los libros en vez de usar marcapáginas»

Daniel Fopiani: «Detesto a los que doblan las esquinas de las páginas de los libros en vez de usar marcapáginas»

Daniel Fopiani Román es sargento primero de infantería de marina y escritor. Fue ganador del Premio Valencia Nova de Narrativa con su primera novela, La Carcoma (Ediciones Versátil, 2017). Sus obras siguientes, publicadas todas con Espasa, fueron La melodía de la oscuridad (finalista a la mejor novela de Cartagena Negra 2020) y El corazón de los ahogados (2022). Su última obra es El linaje de las estrellas (2024), un thriller que arranca con la aparición en el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando del cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado.

Daniel Fopiani responde a continuación al cuestionario de Zenda. Un adelanto: ha fantaseado en varias ocasiones con ser un Robinson Crusoe, no soporta a los que doblan las esquinas de las páginas de los libros y de joven estaba fascinado por Miss Marple.

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—¿Qué libro, película, serie, disco y obra de arte salvaría en un diluvio o un incendio?

—Si tuviese que meter en un barco un libro, salvaría sin lugar a dudas La libertad primera y última, de Jiddu Krishnamurti, ya que es una de esas obras que pueden leerse, releerse y volverse a leer infinidad de veces, encontrando en cada una de las lecturas un nuevo diamante que había pasado desapercibido. Serie: Los Soprano. El vinilo de Lágrimas Negras, de El Cigala y Bebo Valdés, me parece de una belleza sobrecogedora. En el camarote de ese barco que nos salvaría del diluvio, junto al escritorio, colgaría el cuadro de El jardín de las delicias.

—Puestos a salvar, elija una actriz, un actor, un personaje histórico y un político actual.

—En ese mismo buque llevaba conmigo a María León, Carlos Bardem y Albert Einstein. Después de que hubiesen embarcado, me preocuparía de cortar las amarras de la escala antes de que le diese tiempo a subir a ningún político.

¿Qué aventura real o literaria le gustaría haber vivido?

—Cuando no puedo dormir y doy vueltas en la cama, siempre imagino cómo sobreviviría en una isla desierta. He fantaseado cientos de veces con ser Robinson Crusoe hasta quedarme dormido.

—¿Y qué recuerdo personal le gustaría que jamás se perdiera en el tiempo, como lágrimas en la lluvia?

—Estando desplegado en zona de operaciones, en Irak, tuve uno de los momentos más extravagantes (y bonitos) de mi vida. A través del teléfono satélite de la fragata de guerra donde iba embarcado, mi agente editorial me dijo que el Grupo Planeta estaba interesado en publicar mi novela La melodía de la oscuridad. Había estado trabajando durante más de diez años para que esa llamada llegase en algún momento de mi vida, pero nunca imaginé que tendría lugar en esas condiciones. No creo que nunca olvide esa llamada.

—¿Cuál es su primer recuerdo lector?

—En la cama, tapado con las sábanas, leyendo una versión infantil de Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne. Estaré eternamente agradecido a mis padres por regalarme esa novela adaptada. Muy probablemente, fuese la causante de que comenzase a sentir verdadero interés por los libros.

¿Cuál es el último libro que ha leído?

—Cuerdas y supercuerdas: La naturaleza microscópica de las partículas y del espacio-tiempo, de José Eldestein y Gastón Giribet.

—¿Puede recomendar un libro clásico?

—Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco, de Arthur C. Clarke.

—¿Y uno actual? 

—Cualquiera de los dos libros que han escrito juntos Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga. La vida contada por un sapiens a un neandertal o La muerte contada por un sapiens a un Neandertal.

—¿Qué libro no ha podido acabar? 

—Esto está feo, y sé que muchos de vosotros me vais a crucificar, pero aquí hemos venido a contarlo todo. En el instituto me obligaron a leer Cien años de Soledad, de Gabriel García Marquez, y no fui capaz de acabarlo. Lo tengo pendiente, y cada vez que entro en mi librería, me observa desde la estantería de manera provocadora.

¿Puede recitar de memoria un poema?

—Ni de coña.

—¿Cuál es la canción más hermosa del mundo?

—Me cuesta mucho decidirme entre «Tears in Heaven», de Eric Clapton y «Your Song», de Elton John.

—¿Puede decirnos una heroína y un héroe —literarios o cinematográficosimprescindibles?

—No sé si podría considerarse heroína, pero recuerdo que en mi juventud sentía una profunda fascinación por Miss Marple, la detective de Agatha Christie. Cada vez que leo algo de Miguel Hernández, ya sea su obra o su biografía, recuerdo que aquí también hemos tenido grandes héroes a lo largo de la historia.

¿Y un personaje malvado al que admire?

—Nunca me han gustado los malos, la verdad, pero también terminé cogiendo cierto cariño al profesor James Moriarty.

—¿Tiene una editorial y una librería preferidas?

—Las editoriales donde encuentro mejores lecturas últimamente suelen ser Anagrama e Impedimenta. Las librerías me gustan todas, no le hago ascos a ninguna.

—¿Cuántos libros hay en su biblioteca? ¿Qué porcentaje, aproximadamente, ha leído?

—Nunca me he parado a contar los libros que tengo en mi biblioteca uno a uno, pero así, a bote pronto, me atrevería a decir que tengo más de mil. Habré leído el setenta o el setenta y cinco por ciento de ellos.

—¿Con qué libro se ha emocionado más? ¿Ha llorado tras la lectura de alguno?

—Nunca he llorado con la lectura de un libro (nótese mi hombría). Sin embargo, sí recuerdo sentir un nudo en la garganta cuando, siendo joven, me enfrenté a la muerte de Tom Builder, de Los pilares de la tierra, de Ken Follett.

¿Se ha excitado alguna vez leyendo? Si es así, ¿con qué libro?

—Joder, he de reconocer que con los libros de Mario de la Rosa, Perros con placa y Que arda esta casa con nosotros dentro, uno se pone tontorrón.

—¿Cuál es el rasgo principal de su carácter?

—No lo sé, de verdad. Lo paso fatal con este tipo de preguntas. Supongo que eso le corresponde a los demás detectarlo.

—¿Y su principal defecto? 

—Tengo demasiados como para enumerarlos aquí.

¿Qué aprecia más de sus amigos?

—La honestidad y la NO rivalidad.

—¿Cuál es su ocupación preferida?

—Leer. Siempre disfruto mucho más de la lectura que de la escritura. Me ha ocurrido toda la vida, y no creo que esto vaya a cambiar nunca.

—¿Y su sueño de felicidad?

—Una casita en medio de la montaña, con mi pareja, mi perro y algún hijo, pero que no dé demasiado la lata. Con tiempo, sobre todo con tiempo para leer y escribir.

—¿Cuál es el estado actual de su espíritu?

—Me siento feliz, ya que vivo con la sensación de tener todo lo que se puede esperar de la vida: una pareja que me quiere (y yo a ella más), una casa preciosa, salud en la familia y tranquilidad mental, sin ningún problema grave. Sin embargo, de vez en cuando, sí que me persigue la sensación de agobio o estrés al intentar llevar demasiados proyectos adelante. Con los años, creo que voy aprendiendo a gestionar el trabajo, pero eso no quiere decir que haya días mejores y días peores. En la actualidad, sigo siendo Sargento Primero de Infantería de Marina, acabo de publicar una novela que está presente en todas las librerías de España (con todo lo que ello conlleva: firmas, presentaciones, ferias del libro, festivales de novela…), dirijo un programa de entrevistas para YouTube, imparto conferencias en los institutos para animar a los alumnos a iniciarse en el oficio de la escritura y doy clases de escritura creativa. Estoy a gusto con la realidad que me rodea, y estoy convencido que todo lo anterior ayuda a que esto sea así.

—¿Qué detesta más?

—Los que doblan las esquinas de las páginas de los libros en vez de usar marcapáginas.

—¿Qué faltas le inspiran la mayor indulgencia?

—Indulgencia ninguna para los de la pregunta anterior.

—Ojalá que no tenga que ir nunca a una isla desierta, pero si así fuera, ¿qué libro se llevaría?

—Mira, la pregunta viene que ni pintada. Como te comentaba, fantaseo con estar en una isla desierta cada vez que no puedo dormir. Pero si hablamos de practicidad, ya puestos, me llevaría el libro Manual de supervivencia, de Colin Towell.

—¿Y a qué persona?

—A mi mujer. La vida se vuelve insoportable si no está ella. Y ya la he nombrado tres veces en esta entrevista, creo que está bien, ¿no?

—Si todas sus respuestas han sido sinceras, diga ahora una mentira.

—Esto puede parecer mentira, pero ocurrió de verdad: si quieres que te cuente cómo recibí un tiro en la pierna dentro del ejército, te lo cuento AQUÍ.

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Autor: Daniel Fopiani. TítuloEl linaje de las estrellasEditorial: Espasa. VentaTodostuslibros

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