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De Adiós muchachos a Tungsteno: Los mejores cómics noir del siglo XXI

De Adiós muchachos a Tungsteno: Los mejores cómics noir del siglo XXI

“No se puede negar que el género negro y/o criminal ha terminado invadiéndolo todo”, defienden Pepe Gálvez y Norman Fernández en NOIR3K: Cómic noir del tercer milenio, el breve ensayo que abre el catálogo de la exposición 21 en el XXI. Tal como argumentan sus autores, “lo negro y lo criminal se han extendido como la pólvora, universalizándose y propagándose hasta convertirse en la actualidad en dos de los géneros más habituales, ya sea en literatura, cine, series o cómic”.

Es en esta última disciplina artística en la que se centra la muestra, que pudo verse en el Museo Barjola entre los pasados 9 y 18 de julio, y que ha sido uno de los eventos centrales de la XXXIV Semana Negra de Gijón, encuentro literario emblemático que es ya cita ineludible para todo amante del género negro.

Cumplidos los veintiún primeros años del siglo XXI, Gálvez y Fernández, comisario este último de la exposición, decidieron enlistar para la ocasión las, bajo su criterio, veintiún mejores aportaciones al cómic noir publicadas a lo largo de dicho periodo de tiempo. Del conjunto de obras seleccionadas —reseñadas todas ellas en el catálogo por plumas internaciones de renombre dentro de los estudios y la investigación del cómic—, son cinco las que protagonizaron la muestra de piezas originales que se expuso en el Barjola durante diez días.

"Cinco cómics de culto que, lejos de banalizar el género desde su despolitización continúan concibiéndolo como una poderosa forma de crítica al poder establecido"

Cinco obras maestras del cómic noir reciente firmadas por artistas procedentes de Argentina, Brasil, Francia, España, Estados Unidos, Italia y Serbia. Cinco cómics de culto que, lejos de banalizar el género desde su despolitización —algo cada vez más común en una época caracterizada por la “literatura del yo”, en la que tiene especial peso la mirada individualista sobre el mundo y donde “las contradicciones radicales del sistema brillan por su ausencia”, según argumenta el crítico literario David Becerra en su libro La novela de la no-ideología, citado por Gálvez y Fernández en su ensayo introductorio—, continúan concibiéndolo como una poderosa forma de crítica al poder establecido. “Una crítica que presenta especial atención a la violencia que utiliza el sistema como herramienta para mantener el statu quo”, puntualizan Gálvez y Fernández.

Del Trastevere al paraíso (2020), con guion de Felipe Hernández Cava y dibujo de Antonia Santolaya

“Esta es una obra acerca de la violencia acontecida durante los llamados «años del plomo» en Italia, época que abarca desde finales de los 60 a finales de los 80, y en la que tuvieron lugar numerosos incidentes violentos de índole terrorista llevados a cabo por la derecha y la izquierda paramilitares”, cuenta Norman Fernández. El comisario asegura que “la razón principal de haberla incluido entre las cinco obras expuestas reside, sobre todo, en el enorme talento gráfico de Antonia Santolaya”.

"Un intento idealista por alcanzar la utopía terminaría dándose de bruces con la cruda realidad"

Un trabajo, el de la ilustradora riojana, basado en una interpretación más sensorial que racional del guion de Hernández Cava, haciendo uso únicamente de dos viñetas por página y buscando (re)construir las emociones a través del uso de los colores cálidos. “En este caso, utilicé el color casi como si fuese un personaje más, seleccionando uno predominante para cada capítulo del libro”, cuenta la artista.

De Trastevere al paraíso, publicado en 2020 por Reservoir Books, narra la historia de Valeria, quien, desde el momento presente, rememora su participación en los convulsos sucesos que crisparon al pueblo italiano durante los 70, en un intento idealista por alcanzar la utopía que terminaría dándose de bruces con la cruda realidad. Una obra en la que, según Yexus, autor encargado de reseñarla en el catálogo, confluyen “el género negro, la memoria, el protagonismo femenino y el compromiso humanista”.

Adiós muchachos (2011), con guion de Matz y dibujo de Paolo Bacilieri

Tomando como punto de partida la novela homónima de Daniel Chavarría, ganadora del prestigioso premio Edgar Allan Poe en el año 2002 —algo inimaginable en su momento al tratarse de una obra cubana—, el guionista francés Matz y el dibujante italiano Paolo Bacilieri trasladan en Adiós muchachos la historia de Alicia y Juanito al lenguaje del cómic.

“La novela original es una historia negra pero sin crimen”, señala Matz, autor del cómic publicado en 2011 (y que llegaría a España un año después, de la mano de Norma Editorial). “Lo que nos interesaba realmente de ella era el ambiente lumpen que retrataba, relatando la historia de esa gente que se busca la vida y hace lo que puede para sobrevivir, pero sin ejercer el autor en ningún momento un juicio moral sobre ello”.

"Juntos, guionista y dibujante pasarían dos semanas en Cuba a fin de conocer al autor de la obra genuina"

Entusiasmado por la novela de Chavarría, Matz se puso en contacto con su dibujante de cómic favorito, Paolo Bacilieri, con quien tenía muchas ganas de trabajar debido sobre todo a su excelencia a la hora de retratar la sensualidad de las mujeres, elemento que resultaría clave en su adaptación al cómic. Juntos, guionista y dibujante pasarían dos semanas en Cuba a fin de conocer al autor de la obra genuina. “Él nos guió por los lugares donde está ambientada la novela y donde tiene lugar la acción, contándonos sus secretos y motivaciones para abordar la historia”, recuerda Matz.

“La novela de Chavarría era muy sensual; una historia de misterio e intriga muy rica precisamente por sus numerosas capas de lectura”, cuenta Norman. “La principal cualidad de la adaptación de Matz y Paolo, cargada de humor negro y crítica social, es haber logrado plasmar lo que transmitía la novela”, añade el comisario.

Tungsteno (2014), de Marcello Quintanilha

“Cuando Ángel de la Calle, director de la Semana Negra, me propuso hacer esta expo, pensé instantáneamente en Tungsteno”, asegura Norman. “Para mí, esta es una de las obras más sorprendentes que han llegado a España en los últimos años, al tratarse de una trabajo casi de orfebre en estos tiempos donde cada vez es más común el cómic digital”.

La historia, escrita e ilustrada por el brasileño Marcello Quintanilha, quien reconoce la enorme influencia del polar francés en la obra, se desarrolla a lo largo de una mañana, en apenas unas horas, en Salvador de Bahía, lugar que terminará por convertirse en un personaje más de la historia.

"Según asegura su autor, la obra pretendía dar muestra del resentimiento de aquellos que viven al margen de la sociedad brasileña"

“Se trata de un lugar mítico para todo brasileño, y que fue la primera capital de Brasil desde el siglo XVI hasta que se trasladó a Río de Janeiro”, cuenta el autor del cómic, para quien viajar por primera vez a dicha ciudad supuso una experiencia catártica en la que, asegura, se encontró consigo mismo. “Y es que todos los rasgos que conforman actualmente Brasil están visibles en Salvador de una forma mucho más intensa que en otras ciudades”, añade.

Según asegura su autor, la obra pretendía dar muestra del resentimiento de aquellos que viven al margen de la sociedad brasileña, algo que, cinco años después de la publicación del cómic, encontraría su réplica fuera del papel cuando las urnas dieron la victoria de la presidencia al ex-militar Jair Bolsonaro.

Scalped (2007-2012), con guion de Jason Aaron y dibujo de R. M. Guéra

“La historia de Scalped se desarrolla en una reserva india cercana al monte Rushmore, que durante mucho tiempo estuvo considerada la zona más pobre de EEUU, donde sus habitantes viven en medio de una pobreza extrema, y en la que, de un día para otro, se abre un casino”, explica el comisario de la muestra. “Un punto de partida con aire de thriller que sirve a los autores para hablar de cómo dentro del Primer Mundo también existen burbujas del Tercero”.

"Scalped es una obra en sesenta capítulos sobre la pobreza extrema que habita a la vuelta de la esquina en las ciudades de grandes edificios lujosos"

Desarrollada a lo largo de cinco años dentro de la línea Vértigo de la editorial DC, la serie mensual Scalped se compone de 60 números y fue publicada en España en 10 tomos por Planeta. La autora encargada de reseñar la obra en el catálogo de 21 en el XXI, Cristina Hombrados, considera el cómic del americano Aaron y el serbio Guéra “una historia con cuerpo y fragancia genuina que toma arquetipos de géneros clásicos para revisionarlos y armar una potente obra con intenso aroma al noir que se levanta desde una precisión milimétrica”.

Scalped, una obra en sesenta capítulos sobre la pobreza extrema que habita a la vuelta de la esquina en las ciudades de grandes edificios lujosos, está enteramente dibujada por R. M. Guéra, uno de los autores más interesantes de la escuela de la antigua Yugoslavia, quien demuestra un enorme manejo de multitud de recursos expresivos. “A pesar de tratarse de un cómic que se gesta dentro de una cadena de trabajo estadounidense, Guéra lleva a cabo un dibujo muy detallado, utilizando, por ejemplo, efectos con típex, introduciendo tramas mecánicas y otras hachas a mano, utilizado lápiz azul en determinados pasajes… y fusionando, a fin de cuentas, la tradición narrativa norteamericana con la forma de hacer europea”.

Lo que la noche sabe (2019), con guion de Carlos Salem y dibujo de Iñaki Echeverría

La exposición se cierra con siete páginas originales de la reciente Lo que sabe la noche, publicada por Navona Editorial el pasado 2019. En ella, los argentinos Carlos Salem, poeta y novelista, e Iñaki Echeverría, dibujante, se unen para trasladar al lenguaje del cómic algunos cuentos del primero.

"Un estilo visual híbrido permite mirar desde un prisma de extrañamiento las narraciones realistas de Salem"

“Lo que más nos interesó de esta obra fue el quehacer gráfico de Iñaki, deudor de la escuela argentina de historietistas, encabezada por Alberto Breccia y José Muñoz, cuyo trazo se halla a medio camino entre la caricatura y el dibujo realista”, señalan Norman Fernández y Pepe Gálvez.

Un estilo visual híbrido que permite mirar desde un prisma de extrañamiento las narraciones realistas de Salem, que, según señala Lorenzo Díaz en su reseña dentro del catálogo, son abordadas por Echeverría “de manera indirecta, con imágenes en segundo plano, dejando que las historias se cuenten mediante la elipsis que nos proporciona la disonancia entre lo que se lee y lo que se ve”. De esta manera, ambos autores logran lo que debería exigirse a toda adaptación gráfica de una novela: que el dibujo no se articule como un mero subrayado del texto, sino que le otorgue el mayor numero posible de capas de lectura.

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