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El balance de las cosas sencillas vividas

El balance de las cosas sencillas vividas

La editorial Edelvives acaba de publicar Las ricas horas de Jacominus Gainsborough, la nueva obra de la exitosa ilustradora francesa Rebecca Dautremer, para el que, sin embargo, no sólo ha realizado las ilustraciones sino que también ha escrito el texto. Según confiesa la propia autora, “durante 20 años he sido ilustradora y escribir era algo que me intimidaba mucho, pero en esta ocasión he querido mojarme. Me sentía preparada para contar cosas también a través de las palabras. Además, tenía ganas de expresarme con el texto y no sólo con las ilustraciones”.

Las ricas horas de Jacominus Gainsborough cuenta la vida, de principio a fin, de un pequeño conejo que “tuvo la suerte de ser un hijo deseado y querido por su familia y sus amigos”. A muy corta edad sufre un pequeño accidente que le deja una “pata chula”. Un defecto más de los que Jacominus tiene, “pero sus amigos Policarpo, César, Agatón y Byron también” tienen defectos, dice el texto, como para dar a entender que somos como somos, nadie es perfecto, y hay que ser tolerantes y respetuosos los unos con los otros.

"Las ilustraciones de Dautremer, como siempre, están llenas de muchos detalles y con una paleta de color que varía según la escena representada"

Y así, página tras página, transcurren las ricas horas —como poéticamente ha querido la autora definir la vida— de Jacominus, mostradas en expresivas y coloridas ilustraciones en las que, como la propia Dautremer advierte en el prefacio, “he puesto una gran dedicación para escribir esta historia y pintar las imágenes que contiene”. Dice además que, a diferencia de otras obras en las que el texto pertenecía a otro autor, “en esta ocasión he podido controlar más fácilmente la relación entre palabras e imagen que cuando trabajo con el relato de otro escritor, en el que no se puede cambiar ni una coma, en cuyos casos me siento más empujada a decorar”. La experiencia ha sido tan positiva que, confiesa, desea seguir profundizando en la realización de sus propios proyectos.

En este libro todos los personajes son animales: conejos, vacas, perros, cerdos, ratones… Añade la autora: “Uno de mis objetivos era hacer algo con animales que recrease un mundo dulce para los niños, era uno de los criterios para comenzar este proyecto”. Con el mundo de la autora inglesa Beatrix Potter en la cabeza —a la que Dautremer homenajea claramente— se propuso hacer un libro grato, acogedor, sin intentar deslizar mensajes entre líneas, en el que quería contar una vida, la de Jacominus. Y para llevarlo a cabo ideó desde el principio una estructura narrativa alrededor de doce grandes escenas: con la familia, en la escuela, e incluso en un entierro… porque “tenía claro desde el principio que representaría un entierro, ya que quería hablar de las cosas buenas y malas de la vida, todas mezcladas. Nunca he tenido ganas de hacer un libro exclusivamente sobre la muerte, por ejemplo, o la enfermedad, pero yo deseaba contar una vida, y a lo largo de la existencia de cada uno hay momentos difíciles: hay muerte, hay enfermedades… pero quería presentarlas de forma natural, porque también forman parte de nuestras vidas”.

Las ilustraciones de Dautremer, como siempre, están llenas de muchos detalles y una paleta de color que varía según la escena representada. No en vano la artista ha pasado tiempo observando cuadros clásicos para inspirarse como, por ejemplo, en las representaciones de la retirada de las tropas napoleónicas sobre la nieve. También la escena invernal del colegio recuerda a los típicos cuadros de los Brueghel, padre e hijo, donde se representan escenas cotidianas sobre el hielo y la nieve: el contraste del frío blanco con los vivos colores de las ropas de las figuras representadas, las escenas marinas o esa última ilustración que recuerda los bucólicos paisajes arbolados japoneses. Referencias que la autora tenía en la cabeza a la hora de realizar las ilustraciones.

"293 picnics con la familia, 1 sentimiento de impotencia, 3 canciones favoritas… rellenan provechosamente todas esas ricas horas que Jacominus vive a lo largo de las páginas de este magnífico libro"

Como en toda vida, en la de Jacominus hay momentos maravillosos y otros en los que “la vida le pareció cruel”, y en este libro la artista evita disfrazar esos duros instantes porque, como la propia Dautremer señala, “hay momentos que nos parecen muy malos o muy duros o increíblemente maravillosos, y ver las cosas con sencillez me parece fantástico. Porque no se necesita ser un héroe o hacer cosas extraordinarias o viajar al otro extremo del mundo para disfrutar y ver que la vida es justamente la vida. Además, es asombroso ver las cosas simples como una pequeña flor, una abeja… ¡Eso es lo verdaderamente grandioso!”. Y para mostrar esa atención a las cosas sencillas a las que, según la autora, merece la pena dedicar tiempo, aparecen tres dobles páginas ilustradas con delicadas viñetas donde se cuentan las cosas que Jacominus va, por ejemplo, aprendiendo según crece: “a escuchar, a mirar, a oler, a confiar en sí mismo…”, la gente que conoce por el camino o cómo finalmente forma una familia junto a Dulce, su amor de infancia.

Y así, entre las cosas cotidianas buenas y malas, alegres y tristes de cualquier vida, van pasando las ricas horas de Jacominus. Y, en palabras de la autora, la vida de Jacominus es una vida que merece la pena vivir aunque, puntualiza, “soy consciente de que hay gente que tiene una vida que no creo que sea fácil, y no sé si todo el mundo considera que vale la pena vivirla, pero espero que sí, o al menos deseo que sea la mayor parte de la gente la que tenga esta sensación”. El balance final de cada vida se podría resumir en una vida tal o una vida cual, pero en la vida de Jacominus el recuento se muestra más provechoso porque, en realidad, lo que cuenta son las cosas simples que a veces pasan a nuestro lado sin percibirlas. Así pues, 293 picnics con la familia, 1 sentimiento de impotencia, 3 canciones favoritas… rellenan provechosamente todas esas ricas horas que Jacominus vive a lo largo de las páginas de este magnífico libro. Quizás ése sea el secreto para que una vida merezca la pena: hacer balance de las cosas sencillas vividas.

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Autora: Rebecca Dautremer. Título: Las ricas horas de Jacominus Gainsborough. Editorial: Edelvives. Venta: Amazon, Fnac y Casa del Libro