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El fin del mundo se acerca

El fin del mundo se acerca

«La astróloga explica que las pesadillas / son trailers de las cosas que vendrán» son dos versos que sirven para resumir Llegó el fin del mundo a mi barrio, el libro que Frank Báez (Santo Domingo, 1978) acaba de publicar con Sonámbulos Ediciones. En una especie de ejercicio exotérico, el autor nos transporta a las calles de cualquier barrio de Nueva York, aunque nunca hayamos estado, para hablarnos de acontecimientos imprevistos, de secuelas imperialistas y de peluquerías. De la literatura a pie de calle. La primera vez que leí a Frank Báez, lo recuerdo bien, me encontré con un poema en el que realizaba una oda a la barba de Walt Whitman. Me pareció terriblemente ingenioso, y digo terrible porque es difícil ser un autor o autora capaz de provocar una sonrisa de oreja a oreja gracias a su profunda ironía. Pensemos un momento en la ciudad de Nueva York, esa ciudad que todos conocemos aunque no hayamos estado, ese «padre del que todo el mundo habla / pero al que nunca has visto». La representación misma del capitalismo más salvaje, al mismo tiempo puede convertirse en una obra de teatro esperpéntica narrada por una voz en off.

Nostradamus predijo que hoy
veríamos el rostro de Dios
en la pantalla de Times Square
pero ya acaba otro día en la tierra
y no lo hemos vuelto a ver.

La contraposición de las formas de vida isleña en el Caribe, acosadas desde hace décadas por la diplomacia del dólar y el deseo de acumulación de capital económico por parte de los grandes poderes fácticos, cobran plena carta de naturaleza en este libro, lleno de historia (y de historias) globalizadas que reflejan la lucha entre identidad, herencia y mercado a la que asistimos cada día. 

Todas las navidades recibíamos los regalos
que nos enviaban desde los Estados Unidos.
Barbies, carritos a control remoto, nintendos.
Libros, comics, casetes y videos.
Para vacaciones nos enviaban zapatos, ropa,
tenis de marca y guantes de pelota.
Hasta teníamos los cubrecamas de El hombre araña.
Desde la infancia nuestra vida estuvo subtitulada.
Todo era una preparación para cuando emigráramos.
Sentados en las marquesinas, esperábamos.

Al leer los versos de Báez nos vienen a la mente imágenes de los poemas de Bolaño o escenas de las novelas de Vila-Matas, Una poesía muy ligada a las calles, al exterior, a la familia, a los acontecimientos imprevistos. Un estilo que no diviniza el acto de escribir, sino que, por el contrario lo baja a la tierra, lo utiliza como llamada de auxilio: «si estuvieras aquí no te escribiría». El humor y la sátira como tablones a los que agarrarse en un mundo que cada vez se hunde más. La literatura como un chaleco salvavidas capaz de mantenernos a flote incluso en el muelle más oscuro: «Llegó el fin del mundo a mi barrio / sin que a nadie le importara». La poesía como una salida de emergencia por la que escapar todos juntos antes de que sea demasiado tarde. 

 

FRANK BÁEZ nació en Santo Domingo en 1978. Es autor de los poemarios Jarrón, Postales, Anoche soñé que era un DJ y Este es el futuro que estabas esperando. Ha publicado un volumen de cuentos, Págales tú a los psicoanalistas, tres libros de crónicas reunidos en La Trilogía de los Festivales, una recopilación de ensayos titulada Lo que trajo el mar y el libro artesanal La Marilyn Monroe de Santo Domingo que contiene estampas del artista Nono Bandera. Es fundador y miembro de la banda El Hombrecito, que a la fecha ha lanzado tres discos y un DVD. Sus libros se han traducido al inglés, al árabe y al holandés. Su poemario Postales se editó en seis países y fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía Salomé Ureña en 2009. En 2017 fue seleccionado por el Hay Festival dentro de la lista de autores del Bogotá 39-2017.

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