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El secreto de la hierba, making of

El secreto de la hierba, making of

Pasa cuando escribes que la gente que te rodea busca encontrarse en el texto. Pasa para bien y pasa para mal. Me parece que en la escritura para el teatro se ve más claramente; tengo un personaje que se atribuyen en exclusividad por lo menos ocho o nueve amigas, y seguramente todas con su razón. El secreto de la hierba puede enmarcarse de alguna manera en ese género que se llama en inglés “come of age”, propicio a esas identificaciones, y que viene a agrupar esas historias sobre el paso de una edad a otra, en este caso de la infancia a la adolescencia. Ahora que va a publicarse, me veo en la tesitura de advertir o rogar a mis amigos que, si se ven reflejados, lo hagan por su cuenta y riesgo. Las calles del pueblo en el que suceden las historias de El secreto de la hierba son las calles de mi pueblo, pero sirven como las calles de cualquier pueblo de España. Se ven desde los ojos de Miguel, un niño fascinado por el mundo de las mujeres que le rodean: su maestra, su mejor amiga, las vecinas. También están sus tías solteras pero, como la acción ocurre en ese año fundamental de nuestra historia, 1992, a ellas se las conocía como “solteronas”. La madre de Miguel se va a ver envuelta en un proceso que, por increíble que hoy nos pueda parecer, entonces era menos usual y hasta incomprendido: un divorcio. Espero que quienes fueron niños en los años ochenta y noventa, o quienes vivieron con esos niños, reconozcan en esta novela los lugares a los que mirábamos entonces, a los que no nos dejaban mirar, y los que mirábamos, pero no veíamos porque nuestros ojos aún no estaban preparados.

"El pueblo y los campos de El secreto de la hierba están llenos de secretos enterrados"

El pueblo y los campos de El secreto de la hierba están llenos de secretos enterrados. Lo que Miguel va descubriendo, con la ayuda de sus amigos y de su arte para sacar del mundo de los adultos lo que ni estos saben, es que la hierba que cubre las tierras es como los adultos que la habitan. Esos niños tienen la misma edad que nuestra democracia, así que ambos estaban aún en su infancia. La generación de los padres de Miguel había trabajado mucho para que sus hijos crecieran en libertad, y el precio que se pagó, claro está, incluyó ese peaje de lo que hubo que dejar oculto, pasado de página, silenciado y enterrado en las mentes de unos adultos que ya no querían saber más del pasado. El título de la novela sale de un verso de Lorca, de su obra El maleficio de la mariposa, que Miguel representa en una función escolar y tiene un peso fundamental en la trama. Lo que el personaje reclama a los adultos es su derecho a escarbar en esa tierra, a remover la hierba hasta encontrar su lugar en el que situarse libremente.

"Otra manera de llamar a ese género puede ser algo así como: historias sobre pérdida de inocencia"

Vuelvo a la idea del “come of age”. Otra manera de llamar a ese género puede ser algo así como “historias sobre pérdida de inocencia”, porque pasar de una edad a otra (cualquier edad: de adolescente a adulto, de persona mayor a anciano) es siempre reconocer que una parte de nuestra inocencia queda olvidada, o que ya no podemos acceder a ella porque se ha perdido, o porque no nos dejarían los demás. Ahora que, con la promoción, me preguntan por referentes e inspiraciones, me doy cuenta de que se acumulan historias muy distintas de autores diversos y hasta contradictorios que trabajaron en este tipo de relatos también: Stephen King con Cuenta conmigo, La lengua de las mariposas, de Manuel Rivas, Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, tantas de Delibes, Almodóvar, Capote… Reviso sus biografías, veo que casi todas ellas las escribieron cuando rondaban los cuarenta, y pienso que es muy buena edad para llamar a los niños que fuimos y pedirles por favor que nos dejen que contemos, desde nuestra experiencia, la sabiduría que ellos ya tenían antes de perder la inocencia de la infancia, antes de que vaya a desaparecer para siempre. Deseo que los amigos y los lectores (¿no son los lectores amigos mientras nos leen?, ¿cómo iban a dedicarnos si no tanto tiempo y confianza?) que sigan a Miguel en sus investigaciones que se encuentren también con el niño o la niña que ellos fueron. Luego, que cada uno haga lo que quiera con eso, por supuesto. Propongo, por ejemplo, que ese reencuentro sirva para agradecer a nuestros mayores habernos regalado un país en libertad.

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Autor: Alejandro Melero. Título: El secreto de la hierba. Editorial: Tres Hermanas. Venta: Todostuslibros y Amazon 

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